HOT CHIP – WHY MAKE SENSE?

Hot Chip, una de las bandas que más nos hacen bailar, han vuelto con Why Make Sense? En este nuevo intento de hacer un disco maduro, los londinenses han dado en el clavo en muchos aspectos, orientando el álbum a lo que puedan tocar en directo, y dejándose tanto de filigranas artificiales que a veces quedan demasiado frías encima de un escenario (aunque no diremos que no echamos de menos sampleos chulos a modo de beat).

Su objetivo es poder hacer que la mayor cantidad de cosas posibles suenen, y para ello han grabado parte de las bases rítmicas sobre la pista, sacando además su lado más parado y tranquilo y dejando de lado en más ocasiones que nunca los ritmos house y sus construcciones tan chulas y bailables. Además, ellos mismos confiesan no haber dedicado más de tres o cuatro días a la composición de cada canción, lo cual les parece genial, pero personalmente me preocupa un poco.

Con todo este realismo y el que la música salga como realmente es, siendo fieles a su forma y no al perfeccionismo a veces sobrenatural de la electrónica; todo son esperanzas, pero al cuidar tanto el sonido la pega es que Hot Chip no cuidan tanto el resultado de su composición, que queda más sosa y menos atractiva, y eso en un disco hecho para pistas de baile es un gran error.

Hot Chip siguen teniendo momentazos y temazos, su genio ni ha desaparecido ni tiene pinta de ir a hacerlo de aquí a mucho, pero queremos más canciones de 7 minutos, menos facilonas, más surrealistas, más exigentes, como su público, que ahora pide más y obtiene algo que a los fans más puretas les sentará de miedo, pero que como estructura en equilibrio no funciona. Como críticos y como público deberíamos adular a las bandas que sepan compensar, que sean inteligentes, que conozcan sus armas y las utilicen, y aunque aquí Hot Chip sacan a relucir casi todas sus herramientas, lo hacen en forma de amenaza, de amago, como un reto tímido, desde los violines de Love Is The Future hasta la segunda parte de Easy To Get genuina con la parte de la batería y el rollo más oscuro, algo bastante inédito en su sonido. Pero no hay entrega, solo dejar al oyente una y otra vez con la miel en los labios.

Los hits, que como siempre tienen unos cuantos, son Huarache Lights, que llevamos escuchándola desde que salió, Dark Night y Need You Now, la cual suena un poco a ¡David Guetta! (¿era necesario hacerlo tan fácil?). Como momentos inteligentes en cambio resaltaría el ya mencionado antes final de Easy To Get, el estribillo de Started Right junto con su final funky, el crescendo final de Why Make Sense (muy típico de ellos en cuanto a la forma), y como siempre los falsetes de Alexis Taylor, que además se complementan mejor que nunca con las demás voces.

De nuevo tenemos con nosotr@s otro buen disco de Hot Chip, en el que seguramente era el momento propicio para mostrar su mejor versión, pero que sin embargo acaba quedándose sin ser redondo, por sexta vez. Aun así no perdemos la esperanza, ahora que ellos mismos han decidido tomarse en serio su propio sonido sólo falta que encuentren el equilibrio, como todo artista que culmina su obra, mientras siguen dejándonos grandes sensaciones y momentos más que recordables para el futuro.

 

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