FLORENCE AND THE MACHINE – CEREMONIALS

FLORENCE AND THE MACHINE - CEREMONIALSSólo han pasado dos años desde que Lungs apareció. El disco de debut de Florence and the Machine se fue conociendo a medida que la gente lo iba escuchando. Una fantástica acogida de la prensa, una cantante con un don vocal y un carisma apabullante, y unos directos intensos llevaron al éxito de esta intérprete. Ese disco nos presentaba una Florence desatada, sacando provecho de todo su chorro de voz, acompañada con una banda excelente capaz de tocar variedad de instrumentos, y obviamente, con canciones tan originales como grandiosas.

Y es en este 2011, después de un montón de conciertos a sus espaldas, contando con un sold out en Barcelona en su primera visita, una buena acogida en el Primavera Sound en la edición del 2010 y con una brutal acogida en su país natal, Inglaterra, cuando ha encontrado un momento para grabar su segundo larga duración, el esperado Ceremonials.

Only If For A Night abre el disco, y nos presenta a una Florence un poco más sosegada, dando más peso a la vocalización que al chorro de voz que sabemos que tiene. Sigue con Shake It Out, que ya conocíamos ya que ha funcionando como avance del LP. Al llegar al tercer corte, What The Water Gave Me, llena de arreglos, ya nos vamos dando cuenta que este disco contiene una producción bien diferente a la anterior entrega. Si bien estos tres temas son excelentes, nos encontramos con que la orquestación ha ganado un peso bastante importante.Y es que en Ceremonials todo es más contenido, controlado, y mirado al detalle.  Claro ejemplo es Never Let Me Go, con un piano, que nos da un tema lento donde la cantante nos da una muestra de su potencial, llevando ella sola el peso de la canción y dotándola de una atmósfera etérea. A partir de la segunda mitad del disco, nos damos cuenta de la vertiente más soul de la propuesta, pinceladas que ya se vieron en Lungs pero que ahora se muestran sin pudor en temas como Heartlines.

No hay que esperar encontrar unos temas tan saltarines como Rabbit Heart, o desbocados como la genial Dog Days Are Over. En esta ocasión, mejor nos sentamos para escuchar. La actitud debe ser diferente. Es un disco para disfrutarlo con tranquilidad, ya que la mayoría son medios tiempos, donde es fácil llevarse ir por la voz y la música, sin más. Cabe decir que da la sensación de que nos encontramos con un disco de transición, donde la inmediatez ha dejado paso a la meditación, y eso nos lleva a algunos cortes recargados en exceso como Breaking Down, donde los arreglos saturan la canción al completo y que en algunos momentos hacen que se pueda perder el interés en el disco por la falta de fuerza. De momento, si hay que escoger, nos quedamos con la Florence desatada.

PUNTUACION CRAZYMINDS: 7/10

Escrito por
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