DESTROYER – HAVE WE MET

«Sing the least poetic thing you can think of and try to make it sound beautiful». Esta es la regla favorita de Dan Bejar a la hora de componer sus temas. Have We Met es el decimotercer largo del canadiense bajo el nombre de Destroyer. El que en otro tiempo formó parte del supergrupo The New Pornographers se confiesa hoy en día incapaz de componer temas que salgan del alcance de Destroyer, es por esto por lo que este disco se presenta como uno de los más personales de su carrera.

Este álbum continúa con el camino que empezó a trazar desde el que es considerado su mayor éxito comercial, Kaputt (2011). A partir de aquí las guitarras (especialmente acústicas) quedaron más relegadas a segundo plano para empezar a hacer un uso más marcado de sintetizadores. Este hecho es especialmente patente en su anterior trabajo Ken, cargado de sonidos oscuros y ochenteros.

Desde aquí parte Have We Met, y es el propio Dan Bejar el que nos da un pequeño resumen en el tema Cue Synthesiser de los sonidos que podemos esperar en este largo. Los ya mentados sintetizadores (cue synthesiser) siguen teniendo gran parte del protagonismo y la mayoría de las percusiones que se pueden encontrar son baterías electrónicas (cue fake drums) combinadas con baterías más convencionales (Bring in the drums). Sin embargo, si bien puede parecer que las guitarras desaparecen, esto no es del todo cierto ya que en Have We Met tienen cabida e incluso son uno de los toques más característicos (cue guitar) debido a su intermitencia y a su potencia en contraposición a los sintetizadores. Kinda Dark es uno de los ejemplos más claros de esta combinación de sonidos.

El disco abre con Crimson Tide, en la que se puede ver el carácter de la voz de Bejar cambia con respecto a sus trabajos anteriores, algo que se mantendrá durante la mayoría del álbum. Su timbre presenta un registro más grave y más que cantar (excepto en momentos concretos), recita. De este corte destaca de forma adicional la línea de bajo y los pequeños toques de guitarra que aparecen sobre todo al final de la canción. Todos los elementos se van añadiendo poco a poco dando cada vez más profundidad a este corte. Una sensación que se puede ver también en otro de los temas más destacables del álbum, y posiblemente de la discografía de Destroyer: The Raven. La canción abre con uno de los versos más marca de la casa que podemos encontrar en el disco: «Just look at the world around you. Actually, no, don’t look».

A partir de la ya mentada Cue Synthesiser entramos en la segunda mitad del disco, donde destaca especialmente The Man in Black’s Blues: una bella balada que contrapone la velocidad de la batería electrónica sobre la lentitud y la calma con la que la voz de Bejar deja caer sus versos, y en la que podemos encontrar más elementos clásicos del estilo literario de las letras de Bejar: «When you’re looking for nothing, and you find nothing, is more beautiful than anything you ever knew».

Si bien Have We Met no es perfecto —sí, te miro a ti, The Television Music Supervisor—, se trata de un disco coherente y altamente disfrutable. Una magnífica adición a una más que prolífica e interesante carrera que continuaremos siguiendo con ahínco. Destroyer siguen siendo uno de los grupos indies más curiosos del panorama actual, a quien tendremos la oportunidad de ver defenderse en directo en nuestro país el próximo mes de julio en el Vida Festival.