DEERHUNTER – WHY HASN’T EVERYTHING ALREADY DISAPPEARED?

La búsqueda de porqués ha sido uno de los motivos de vida de muchísima gente, personas que no se mueven más que por dudas, y que sin ellas no serían nadie, y es que, al fin y al cabo, hasta el más despistado se hace alguna pregunta.

A un Bradford Cox con 36 primaveras y varias cuestiones existenciales sin respuesta ya no se le antoja, o eso aseguró con la salida de Fading Frontier (2015), pensar en la nostalgia o la niñez.

¿Por qué todavía no ha desaparecido todo? Esta es probablemente una de esas dudas existenciales, y mira que lo hemos intentado… En este tiempo la polución se ha visto incrementada, o la hemos incrementado, y el deshielo en el Polo Norte es una absoluta realidad. No obstante, siempre quedará mejor echar las culpas al resto…

Deerhunter se centra en esta pregunta que para el gentío resultará anodina o insulsa, mientras se dedican simplemente a vagar por las calles de su ciudad, pueblo o mente, buscando en su smartphone la salida del siguiente modelo de (inserte móvil con un símbolo de manzanita) que ansían. Why Hasn’t Everything Already Disappeared? es el título del octavo disco de Bradford Cox y compañía, co-producido por Cate le Bon.

El mundo post-apocalíptico que los de Atlanta se han preocupado en crear da comienzo con una epopeya de nombre Death In Midsummer. Sin embargo, y quitando que no hay mucha luz al final de este túnel, resulta mucho más cercana la visión de cinco hombres, ya bastante creciditos, viendo sentados en un banco de madera cómo todo el universo conocido se cae y se corrompe. No son ellos los encargados de salvar este mundo, son los que riegan la banda sonora de un mundo que se está matando a sí mismo.

Un mundo en el que echa de menos a algunos de sus amigos que ya no le visitan en las tardes de otoño, bajo el comienzo de un clavicémbalo ligeramente entristecedor y la letra que recuerda que el tiempo pasa para todos y algunos ya han partido en un viaje quizás iluminador, “Your friends have died/And their lives, they just fade away”.

Tras ésta queda aún más clara la sintonía art rock – pop que van a mostrar los americanos, con el vaivén tranquilo de No One’s Sleeping, la instrumental y psicodélica Greenpoint Gothic o el curioso tratamiento vocal de Element. Pese al simple parecer de canciones calmadas o sosegadas, esconden lo grotesco y horrible de la historia de la humanidad en sus letras.

What Happens To People está constantemente dirigida por el balanceo constante entre el estribillo y la sintonía principal de piano que nos dirige irremediablemente a Détournement. Talking Heads o Animal Collective podrían haber firmado este “spoken-word”, como demostraran en 1979 los primeros con Drugs o los de Panda Bear y compañía con Lying in the Grass. Ambas dos, como la que nos atañe en el día de hoy, transmiten aquello que ansiaban, la sensación de sofoco y una irremediable ansiedad.

Quedan en la segunda mitad del LP probablemente dos de las canciones más bailables en toda la discografía de Deerhunter, bien ordenadas, para que nuestra experiencia con el disco sea toda una montaña rusa. La primera de ellas Futurism nos deja ante otro tema de música experimental, Tarnung. Qué contento estaría John Cage si esto llegara a sus oídos… Y si bien los seis o siete primeros segundos de Plains ponen a nuestra disposición la posibilidad de una samba brasileña, pronto dejan lugar a una muestra más de ese pop fulgurante y esplendoroso.

Nocturne completa el círculo compuesto por 10 canciones de la mejor manera posible, recordando algunas de las imágenes que componen el LP a la vez que brinda esa dosis de titubeo e indecisión que ha de quedar en cualquier habitante en el mundo post-apocalíptico de Deerhunter.

Los de Atlanta cierran la década con un disco a la altura de aquel que presentaran en el septiembre de hace nueve años, Halcyon Digest. Es probable que nunca consigan la fama o los números que deberían, pero así es la historia de la música. Sin embargo, aquellos que les hayan dedicado el tiempo que se merecen sabrán que ellos son uno de los motivos por los que no todo ha desaparecido, todavía.

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