viernes, octubre 18, 2019

THE LUMINEERS – III

Discos THE LUMINEERS - III

Se agradece que un mundo dominado por el consumo rápido una banda “mainstream” vuelva a plantearse su último trabajo como una obra conceptual a la antigua usanza. El indie-folk, pop, rock… de The Lumineers llego a las listas en un momento en el que tal sonido estaba de moda: Of Monsters And Men había aparecido como por arte de magia y Mumford And Sons publicaban su segundo LP y giraban por todo el mundo.

La banda de Denver publicó su debut homónimo en 2012 y su ‘Cleopatra’ cuatro años más tarde, ambos llegando al Disco de Platino. ‘III’ es un proyecto dividido en tres partes, con una línea argumental muy clara definida por el propio grupo como “cinematográfica”. La trama es bastante sencilla pues resume la vida de tres miembros de la familia Sparks, un reflejo ficticio de gente cercana al vocalista principal del conjunto, Wesley Schultz.

El punto de vista se centra en la decadencia de la familia desde Gloria, protagonista de la primera sección, hasta su hijo y nieto. Cada uno de las diez pistas principales del disco está planteada para ser parte de un cortometraje del que ya se ha publicado más de la mitad. “Donna” abre el primer capítulo y es en su vídeo donde queda claro quién pone nombre al tema. Donna será la madre de Gloria y en esta balada a piano se lamenta el hogar construido y que albergará toda la historia. Nace así un contexto entre teclas con una escala que tan pronto asciende como baja.

En “Life In The City” se hace un guiño a ‘Cleopatra’ mientras las calles de Nueva York atrapan a una protagonista que empieza ver cómo sus miedos la superan. Gloria lleva más de un año sin hogar y se ha vuelto adicta al amor siéndole insatisfactorio todo lo que le rodea. Con un aire ágil y acompañado de su piano. Schultz quita el hierro que pesa sobre sus letras creando el hit de este primer episodio. La crudeza de los versos y su calidad descriptiva cierran con un personaje entregado al alcohol.

Es curioso el salto que han decidido plantar con el orden del tracklist pues el segundo tercio del largo se centra en Junior Sparks, nieto de Gloria, quien sufrió despecho por su novia. “Su amor estaba muerto”, canta Schultz en “It Wasn’t Easy To Be Happy For You”. Los padres de Junior comienzan a se pararse y las conductas destructivas lo abordan sobremanera hasta que su pareja se harta.

Su abuela también ha hecho mella en él y durante seis minutos “Leader of the Landside” narra a ritmo progresivamente acelerado cómo Gloria influyó en Jimmy, padre de Junior, y cómo el alcoholismo se apoderó de ambos. Si bien Gloria es lo más cercano a Schultz y le permitió crear una atmósfera explícita, este tema va destinado a todos aquellos que luchan contra una adicción ya sea en sus carnes o en las de alguien conocido. 

A Junior lo dejó su novia y a Jimmy su mujer, Bonnie, a quien el alcoholismo heredado de su marido le ha superado. “Left For Denver” da un destino a la madre de Junior mientras ve a su hijo rebelarse ante una situación inestable. El hogar roto suena a guitarra acústica y voz, a lamento de cantautor, no a parafernalia grupal.

El tercer capítulo retrotrae al oyente hasta “Jimmy Sparks”. “My Cell” es la jaula que lo encierra mientras su matrimonio quiebra. Poesía pura en modos menores se entremezclan hasta el tema que protagoniza. Jimmy Sparks es el fruto de su madre y eso le pesa pues sabe que hay cosas que no puede evitar. Schultz presenta a su personaje con casi seis minutos de música, narración y desgarro cual obra musical de teatro. Esta pista permite al oyente ver la vida de Jimmy pasar mientras las calles corren y los pensamientos vuelan.

“April” es la tensión instrumental que antecede al final con un simple piano y “Salt And Sea” es la conclusión de esta obra de más de media hora. La banda se une y la música de The Lumineers se nota más intensa que nunca en el disco ante el cierre de una trama que no tiene por qué acabar bien.

Los de Denver muestran que hay salvavidas perdidos entre las olas del mar, suciedad en las calles, gente que no consigue salvarse. El concepto que une este disco queda recogido en un marco dividido por una decena de episodios y tres capítulos mas el grupo da al oyente tres canciones más para su propio disfrute.

Trece minutos más de música folk hacen de bonus a su obra. La despedida, mientras los actores salen de nuevo a escena y saludan ante su público. “Gloria es real”, le contaba Schultz a The Times: “es una representación honesta de una situación horrible”. El costumbrismo de una narración detallada se apodera de un proyecto muy acertado que recuerda a ‘The End Of The F***ing World’, la serie de Netflix inspirada en un cómic que no sólo habla con su imagen sino también con su música.

Quizá no haya un tema tan icónico como “Ho Hey”, “Stubborn Love” o “Sleep On The Floor”, tan ágil, icónico y coreable; pero sin duda la historia de “Gloria”, su tema homónimo y los Sparks serán memorables.