viernes, octubre 18, 2019

CHARLI XCX – CHARLI

Discos CHARLI XCX - CHARLI

Impulsó a Iggy Azalea con “”Fancy” y “Beg For It”, a Madison Beer con “Hurts Like Hell”, a Icona Pop con “I Love It” y ahora presenta su tercer largo de estudio bajo el título ‘Charli’. El pop de Charlotte Aitchison siempre ha distado del toque brit que su Cambridge natal pudo influenciar y sus ganas de salirse del tiesto con el pseudónimo Charli XCX le han guiado por Estados Unidos cual esponja en el mar.

‘Charli’ es lo mejor publicado por ella hasta la fecha y su vanguardismo crea una montaña rusa en el tracklist digna de destripar. El álbum es irresistiblemente bailable, aún con su variedad de estilos, y a más de uno sorprenderá, además, por su uso del autotune. Sí, ese efecto archiconocido que hizo famosa al “Believe” de Cher y que comúnmente se atribuye a quien no sabe cantar. En ese caso es parte del disco, un modulador más en la cadena que imprime carácter y una distinción propia a Aitchison quien, si bien ha demostrado en estudio y directo que no necesita de ayudas vocales, se ha aferrado a él cual recurso imprescindible para el sonido que quiere dar en su nuevo trabajo.

La artista siempre ha expresado un descantado amor-odio por la “máquina del pop” y este potente resultado es fruto de su trabajo, pero también de la producción de AG Cook, que rescata la electrónica del predecesor ‘Pop 2’ de Aitchison, y de la extensa lista de colaboradores.

“Next Level Charli” abre el disco y presenta en apenas un par de minutos y medio una escena con coches a toda velocidad y Aitchison incitando a levantar las manos y disfrutar. Una carrera en la que capas vocales se superponen procesadas y distorsionadas. Y para sorpresa de alguno la carta de presentación entra con uno de los hits más icónicos previamente adelantados, en colaboración con Héloïse Letissier de Christine and the Queens.

Su unión ha sido una explosión en redes y su reciente participación doble en BBC Radio 1 ha dejado pasmado a más de uno. Su compenetración es tal que hay quien considera “Gone” como la mejor pista de este proyecto. La influencia rítmica de Chris da un carácter muy marcado a este himno synth-pop narrado en sendas lenguas maternas. Charli denota inestabilidad clara y concisamente mientras que Chris abre interrogantes en contraposición. “Gone” levanta de la silla a cualquiera e incita a bailar mientras que “Cross You Ou”t prefiere dejar de lado letra más onírica y centrarse en un mantra que dice: “When you’re not around, I’ll finally cross you out”, en colaboración con Sky Ferreira.

Rememorando al icónico Michael Jackson, días en su antiguo barrio y esta vez en colaboración con Troye Sivan, Charli cierra el primer quinto con el ágil “1999”. Ese año suena a “pop convencional”, pop de lista, pop divertido. Es justo después cuanto cambia el aire y un agresivo y distorsionado “Click” irrumpe sin apenas voz melódica. Una narración en la que el autotune vuelve a ser un recurso protagonista en una atmósfera urbana que concluye con un agónico final.

Tal y como ocurre con el marcado carácter y estilo de Christine & The Queens, “Warm” tiene lo necesario de Haim como para que su presencia destaque y lo justo como para que no se despegue del conjunto del LP. Las voces femeninas se entremezclan y, aunque el sonido de los instrumentos del trío californiano no aparece, Danielle Haim tiene su momento liderando ante la palestra.

Una alarma intermitente de sintetizador tensa los pensamientos de Aitchison y da paso a “Thoughts”. Fuerza el efecto de voz más que nunca al final y aunque la balada deja un regusto agridulce, la octava pista del disco, “Blame It On Your Love” vuelve a levantar del asiento con algo más “convencional”. Un beat marcado que incita a salir a la pista en colaboración con Lizzo, que entra entre risas y onomatopeyas tal y como Nicky Minaj hizo aquella vez. El EDM y el dembow se apodera de esta relaboración del Track 10″ publicado en 2017 como cierre del ‘Pop 2’ de Aitchison.

Por su parte, “White Mercedes” vuelve a bajar el tempo y la instrumental queda supeditada a la voz de Charli prácticamente durante los dos cientos segundos de tema y tras un “Silver Cross” que pasa sin pena ni gloria llega la balada reverberada desmesuradamente con tintes ochenteros.

“I Don’t Wanna Know” es un tema de amor tras la pérdida que frena en seco y analiza miedos en vez de desconfiar en relaciones, lo aparentemente más fácil, hasta que finalmente decide no alimentarlos más y mirar hacia delante.

El último cuarto del disco entra con “Official”, un tema digitalizado que cabría perfecto en una recopilación de versiones acústicas gracias a las escalas de piano tras la voz. Limpio y claro frente a “Shake It”, que sumerge bajo el agua y carga de efectos las voces hasta metalizarlas indiscriminadamente a su antojo. Un ritmo a suspiros con un bajo machacón en el que Charli queda relegada a la instrumental y son sus colaboradores: Big Freedia, CupcakKe, Pabllo Vittar y Brooke Candy, quienes agarran el micrófono con fuerza y por turnos adoctrinando narrativamente.

Entran y salen géneros musicales sorprendiendo a los oídos de quien pretenda escuchar el disco del tirón. “February 2017” parece relajar entre timbres agudos y voces melódicas, la atmósfera no es ni parecida a la pista anterior y por si pudiera dar pie a un final “comprensible” del trabajo, “2099” da el cierre con un sonido salido de una película de cyberfuturismo y terror apoyado por, una vez más, Troye Sivan que sobrevivió a la nostalgia de hace cien años.

Media docena de estas quince pistas ya había sido presentadas y aun con tal extensa lista de colaboradores, ‘Charli’ suena conexo, variado y definido por una intención clara de Aitchison que mueve al futuro la ficha del pop demostrando que no siempre lo “nuevo” llega de mano de los “grandes”.