martes, noviembre 19, 2019

Bon Iver – i,i

Discos Bon Iver - i,i

Justin Vernon es experto en ser parte de proyectos que en mayor o menor medida gozan de su particular estilo sonoro y Bon Iver siempre ha sido su retiro y niño mimado. Su cuarto álbum, i,i‘, mama de sus predecesores y la experiencia de su progenitor. Trece temas nuevos que cuentan con colaboraciones de la talla de James Blake, Bruce Hornsby, el Coro Juvenil de Brooklyn y muchos otros artistas.

Este proyecto colaborativo ronda ansiedades de Vernon de la enrevesada y difusa manera a la que tiene acostumbrado. El tracklist se presenta con monosílabas, palabras sueltas y títulos lo menos descriptivos posibles. Su música esta abarrotada de elementos aparentemente aleatorios que emanan de ambientes extraños y armonías procesadas. El conjunto hace del resultado un atractivo y raro trabajo que, si consigue sumergirte tras un primer impacto, te somete y acabas pidiendo más.

i”Mi” intenta retomar contacto con un yo verdadero que quedó atrás y recuerda el pasado perdido entre cicatrices, un identificador del planteamiento de Vernon y que han dado una colusión de lo más madura. “We” y “Holyfields”, crean una coral que combina la voz más barítona con el falsete clásico de Bon Iver. La segunda, de hecho, juega con ruido de masa como relleno sonoro para un loop que poco a poco va mutando llegando a desaparecer por momentos. Calma y tensión dan vida a estos tres minutos musicales que acunan al oyente sin llegar a darle la paz plena de un tempo bajo. El testigo de tal tarea lo recoge “Hey, Ma“, quien apoya por sus graves, mece en una atmósfera estática y maravillosamente acolchada por voces dobladas y una caja sin brillo para no rivalizar con la letra.

La retórica y narrativa de Vernon siempre ha sido bastante íntima y opaca, llegando a revelarse la temática de varias de sus canciones gracias a entrevistas y comentarios extras del propio autor. “U (Man Like) ” abre diferente gracias a su piano y es en sus créditos donde Hornsby se hace notar. Apenas se le ha prestado una línea para recitar verso y su harmónica se intuye en un puñado de momentos, pero la colaboración es brillante y la digitalización no tan evidente como en el resto. Parece ser un tema aparte dentro de la cotidianeidad transmitida en “iMi ” («Me gustas y eso no es nada nuevo»), “RABi” («Bueno, todo tiene miedo a morir») y gran parte del disco. Hay lamento y búsqueda entre el LP. Hay experimentación en el, para unos impresionista y para otros cubista, sonido de ‘i,i‘.

Naeem” de repente suena, podría decirse, convencional gracias a una producción extraída de la icónica pista tipo de Iver con sus armonías procesadas por vocoder y minimalismo instrumental. Un coro, tambores militares, guitarras acústicas, un piano… progresivamente Vernon refuerza su voz y el tema cobra epicidad siendo lo más “popero” del álbum. Un mantra recita: «puedo escuchar, puedo escuchar el llanto» y, poco después, vuelve la quietud sin percusión y un peso protagonista de sintetizadores en “Jelmore“.

Aun siendo diverso en estilo, ‘i,i’ contiene todos los elementos que lo hacen ser fruto directo de Bon Iver. El barítono fluctúa su voz como un ingrediente más de sus hipnóticos temas. Electrónica, ingeniería digital e instrumentos acústicos empastan perfectamente a lo largo de los tracks dando un inicio y final sin pérdida de calidad. Un filtro, fruto de la experiencia, ha sacado a la luz la mejor combinación posible dando texturas más problemáticas en los extremos y una cohesión más corriente a mitad de lista. Hay ambición y experimentación, pero también mesura para no caer en la improvisación fácil y el resultado aleatorio de primer intento. Los nuevos lanzamientos de Vernon siempre son poco evidentes y parecen, de primeras, collages cargados de parches y remiendos mas es en su interior cuando todo va cobrado sentido y, si te atrapan, ansías nuevo material cual niño chico a punto de llegar la Navidad.