CLOUD NOTHINGS – LAST BUILDING BURNING

Cloud Nothings llevan arremetiendo contra nuestros oídos desde el debut Turning On de 2010. Ocho años después de aquel trabajo, la banda de Cleveland ha vuelto a sacar material nuevo con uno de los trabajos más adictivos y enérgicos del 2018, Last Building Burning. De nombre incendiario y apocalíptico, el grupo recupera para su reciente colección de temas la fuerza demoledora de la dupla de álbumes formada por Attack On Memory (2012) y Here And Nowhere Else (2014).

Lo hacen sin dejar de lado el rastro melódico que incluyeron, para decepción de más de un seguidor de su versión ruidosa, en su anterior referencia, Life Without Sound (2017), y en el colaborativo No Life For Me (2015) junto a Wavves. En este contexto, Dylan Baldi y los suyos han construido un material que deja sin aliento, apabulla al oyente entre distorsiones y baterías vertiginosas, e irradia intensidad a niveles máximos.

En ocho combativos cortes cocinados a toda prisa, en la misma cantidad de días de trabajo en un estudio de Texas con el productor Randall Dunn (Sunn O)), Wolves In The Throne Room, Marissa Nadler…), Cloud Nothings apuestan de nuevo por los estribillos que calan rápido en la audiencia, pero también por un lenguaje inclusivo, crítico y desesperado.

Su mensaje no es tan fácil de captar y en ocasiones lo dejan para la interpretación del oyente. Sin embargo, un buen ejemplo para evocar los adjetivos mencionados es la segunda pieza del álbum: Leave Him Now parece un grito hacia alguien cercano para que abandone una relación tóxica, y puede ir dirigido a cualquier persona de este mundo.

Un desasosiego constante se apodera del repertorio y se enfatiza en declaraciones tan depresivas como “life is just an escape”, la cual escupe Baldi en la acelerada apertura On An Edge. A las relaciones negativas también apuntan en la canción más larga del conjunto. Dissolution marca la diferencia en el largo a través de casi once minutos alargados con un interludio instrumental que sirve de muestra para entender que Cloud Nothings componen pensando en el directo.

Piezas que se convierten en himnos instantáneos y que forman posiblemente su mejor resultado de estudio. Nos penetran en In Shame, con un gancho lanzado hacia la gente que no le importan los demás y solo piensa en el poder (“Don’t care about hurting / Just want to have power”); y nos llevan a instantes vibrantes y épicos en el ascendente single The Echo Of The World.

Asimismo, los capítulos más “melódicos” también tienen un papel importante. Destacan en este perfil la desgarradora Offer An End sobre una ruptura difícil y So Right So Clean, donde rebajan por un momento la frenética intensidad del largo.

En definitiva, Last Building Burning ofrece lo que cabe esperar de un grupo como Cloud Nothings: agresividad, energía, intensidad y desesperación llevadas a las cotas más altas. Un ejercicio creado para el directo y que tiene el objetivo de reconciliar a sus fieles más acérrimos.

8
8
Escrito por
Más de Unai Macias

Sigur Rós trabajan en la banda sonora de una película

Los islandeses, que recientemente aparecieron en los títulos de crédito de uno...
Leer más