martes, noviembre 19, 2019

Caroline Polachek – PANG

Discos Caroline Polachek – PANG

A pesar de que ‘PANG’ (Sony, 2019) sea el estreno en largo de Caroline Polachek bajo su nombre completo, la cantante estadounidense es todo menos una debutante en la música. Ex-componente del dúo synth pop Chairlift, disuelto en 2016 tras tres álbumes de estudio, la vocalista cuenta además en su currículo con otros dos trabajos individuales: ‘Arcadia’, publicado como Ramona Lisa en 2014 y elaborado con la única ayuda de su portátil; y ‘Drawing the Target Around the Arrow’ como CEP, lanzado un año después de su separación artística de Aaron Pfenning, y de éxito comercial comedido, por no decir inexistente.

Su trayectoria, de hecho, ha bebido más de pelotazos colaborativos, destacando especialmente su nominación a un Grammy por aparecer en los créditos del álbum homónimo de Beyoncé en 2013. También ha trabajado con otros nombres incipientes del pop y la electrónica como Charli XCX o Blood Orange, y en los últimos años, tras cerrar el capítulo de Chairlift, se ha mezclado en múltiples ocasiones con Danny L Harle y A.G. Cook, miembros del sello PC Music. Tanto que ambos participan en la producción de ‘PANG’ junto a otros muchos nombres.

Harle, que coescribe la mayoría de piezas, es el que mayor contribución ha tenido en ‘PANG’, traducido como angustia y que Polachek define como algo concebido para las personas románticas, “gente buscando, encontrando, cayendo, volando”. Lo que viene a representar el concepto, y la propia productora y cantante, es el dolor alrededor del amor, que no tiene por qué ser consecuencia siempre de sentimientos negativos, como demuestra en el corte más pop y explícito del largo, “So Hot You’re Hurting My Feelings”. Publicado como uno de los singles, y cuyo videoclip también dirige la artista, el tema es el único punto bailable de un trabajo cuya producción peca de sobrecargada. Un “solo de guitarra vocal”, así lo ha definido ella, camufla el directo mensaje “show me your banana / show me the banana” en clara referencia a un crush, un amor no correspondido (“Don’t send me photos / You’re making it worse”).

Es uno de los tantos ambientes vitales que  Caroline Polachek expresa en un trabajo que toma un sentido coherente en sus letras y registros vocales. Hay incluso cierto lenguaje metafísico, como esa puerta que se abre en “Pang” y que reaparece en “Door”, un corte que parece hablar de su divorcio, consumado durante la creación de este LP (“Who is the you who I sing to? / When the house is empty”). El trío consecutivo “Insomnia”, “Ocean Of Tears” y la bizarra “Hey Big Eyes” también muestran una clara conexión al introducir las olas en la primera, expresar el distanciamiento por un océano de lágrimas en la segunda y pedirle a la otra persona que nade hacia ella en la tercera.

Polachek se nutre así de alegorías para manifestar sus sentimientos y dramas personales, y lo conjuga con un amplio abanico vocal, que evoca lo operístico, pero a la vez es capaz de insertar un cálido rapeo en el mismo tema, como ocurre en “Ocean Of Tears”. Este es uno de los puntos destacados de ‘PANG’, junto a “Insomnia”, con la intérprete dejándose la voz en una atmósfera post-apocalíptica (“Dreams of dried fields / That once were green”); o “Look At Me Now”, una canción de pop de estadio que mejora a Maggie Rogers y la sitúa cercana a Alanis Morissette, artista a la que recuerda por ese timbre cambiante y modulable. 

Sin embargo, el plano instrumental y de producción resulta artificioso y, en ocasiones, sin una estructura muy clara ni elocuente. Se da sobre todo en una primera parte de álbum que coquetea con sonidos urbanos en el tema homónimo, con ese sintetizador ‘politonero’, y “New Normal”, en la que Polachek describe sobre un ritmo lineal diferentes escenas, a cada cual más extravagante. La falta de hits perjudica a un repertorio que bucea por el pop y el R&B experimental sin encontrar la superficie. Suena ahogado en un mar de ideas.

En ‘PANG’ Caroline Polachek trata de abrirnos la puerta a su yo interno y aceptarse a ella misma (“I can’t run anymore / Gotta stay right here and face the storm”). Pretende con este trabajo enfrentarse a sus miedos y salir airosa, como resume en la conclusiva “Parachute”. El resultado muestra signos estelares en su interpretación vocal, pero el conjunto flaquea y convierte la escucha, por momentos, en una tarea demasiado angustiosa.