BODY OF LIGHT – TIME TO KILL

“Escrito durante un período de intenso y profundo cambio, Time to Kill es un recordatorio sorprendente de lo importante que es realmente nuestra existencia. Los inquietantes teclados, los pads hinchados y los ritmos punzantes marcan su trabajo”, así resumía la banda que nos ocupa en la nota de prensa las líneas básicas de este tercer LP.

Con raíces en Arizona, Body Of Light está formado por lo hermanos Andrew y Alexander Jarson, ambos provenientes musicalmente hablando del colectivo Ascetic House. Con una década a sus espaldas, y con un estilo synth pop, e incluso new age, ahora presentan su último disco donde abundan tanto los sintetizadores como el dance oscuro.

Nos vamos adentrando en ese aura sombría que desprenden los de Arizona gracias a una intro instrumental de casi un minuto entero en el primer corte, Time To Kill donde su cantante nos seduce con momentos de sutil sensualidad a la par que unos luminosos sintes se van abriendo paso dentro de esa oscuridad. Oscuridad que no decaerá en ninguno de las nueve canciones, y será la tónica general del disco, como nos muestra la angustia existencial de Heart Of Shame, donde esas sensaciones claustrofóbicas se acentúan gracias al barroquismo de la composición.

Pero hablar de Body Of Light no es sólo hacerlo de oscuridad, también de influencias. Como si el tiempo se hubiera detenido en los 80S, cosa que los norteamericanos no se interesan en ocultar, en Don´t Pretend nos vemos inmersos en unos ritmos sombríos y urgentes. Bien calibrado en tiempos y pausas pero no por ello carente de ritmo para echarse unos bailes (la instrumentación da buena cuenta de ello). Es de las canciones que más enganchan de todo el disco.

Continuando con las las reminiscencias ochenteras Fear arranca de una forma que bien podría ser la presentación de Stranger Things aunque pronto atisbamos unas pinceladas al World In My Eyes de Depeche Mode, si bien en este caso los hermanos Jarson nos traen un tema más brillante y que envuelve.

La parte más novedosa podremos encontrarla en el ritmo serpenteante y sinuoso de Fever Freak y los efectos de reverberación en la voz del solista, o en Dangerous con sonidos de inspiración oriental. La “tormenta” hace acto de presencia con Violent Days, rompiendo un poco con las líneas generales, y siendo uno de los temas más enérgicos y con más luz del disco. Y como todo ying tiene su yang la “calma“viene de la mano de Under The Dome, poniendo el cierre, con una pausada y elegante atmósfera.

Se trata de un trabajo correcto, al que se le podría exigir más por el talento que le advierte a sus autores. Francamente interesante esa vertiente electrónica con raíces ochenteras a la que añaden toques más lúgubres (que recuerdan a los ya mencionados Depeche Mode y también a She Wants Revenge), consiguiendo un sonido menos naive y donde experimentan un poco, aunque  sin aportar cosas nuevas al oyente pero que al oído suena perfecta, a pesar de lo repetitivo de algún que otro tema. Como temas a mencionar como destacados, podemos citar Time To Kill y Don´t Pretend ambos escogidos como adelantos del tercer LP de la banda. 

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