BILL CALLAHAN – SHEPHERD IN A SHEEPSKIN VEST

Bill Callahan

Bill Callahan fue durante mucho tiempo un hombre reflexivo sobre su soledad y escuchar su música transportaba a habitaciones donde el lápiz y el papel plasmaban todos sus pensamientos. Su evolución ha sido sinónimo de mejora en varios aspectos y tanto su faceta como cantante y compositor se ha visto afectada. Dejando atrás el Lo-Fi y las pistas instrumentales regresa con un nuevo trabajo y una veintena de temas que ofrecen al oyente una nueva faceta del artista de Maryland. Callahan ha dejado de lado la melancolía en favor del pletórico momento en el que se encuentra y ha plasmado su vida como si en el despacho de un psicólogo se encontrara tumbado.

El inicio de este doble álbum, Shepherd in a Sheepskin Vest, dura poco más de un par minutos y da la bienvenida al trabajo con un pequeño guiño a la segunda canción: “¿Tuviste ese sueño otra vez, el perro negro en la playa?”. El onírico Black Dog On The Beach suena íntimo gracias a las guitarras reverberadas y hace las veces de transición temática tras la parca. El ritmo general del trabajo es lento, pero hay esperanza y alegría gracias a la suave voz de Callahan que agradece su nueva condición como esposo y padre.

Angela es su turbia preocupación en la estabilidad presente. Una ex, una amante, un recuerdo a dejar atrás. The Ballad of the Hulk da pistas sobre su estado actual. El artista menciona al icónico personaje de Marvel como un compañero con quien “compartió un sastre” y es gracias a la meditación que a puesto su mundo en orden y desplazado su ira. Como si de la narración de una novela se tratara, la historia avanza progresivamente y coge fuerzas. “Es bueno estar escribiendo de nuevo” proclama el de Maryland en Writing antes de Morning Is My Godmother. No eran todo arribos femeninos pues la madre de Bill falleció recientemente y es motor de su trabajo, así como lo es el amanecer y su disfrute por la canción en todos los sentidos.

Del doble largo destacan otras pistas ya en el meollo del asunto como son: 747, que compara el nacimiento y la pureza de su hijo con un sol que aparece en un día nublado; le dice al oyente que mire a través de una mirilla su casamiento en Watch Me Get Married y Son of the Sea que retoma el símil, pero ahora “la sala del pánico es una guardería”.

El fanático se encontrará sin duda con algo diferente. Con muchas anécdotas y pensamientos que resumen una historia y, a su vez, un presente. Es complejo, íntimo, acústico… Shepherd in a Sheepskin Vest es una oda a la reflexión, a detener el mundo y valorar el momento. A superar el aislacionismo y aprender a convivir con otros de diferentes edades y géneros reconociendo la bondad femenina y afrontando la propia responsabilidad. Puede que alguien se sienta identificado con las letras, pero este disco no pretende eso sino mostrar la escena costumbrista de una persona que convive con una nueva vida. El cambio doméstico y la situación familiar. Es, sin duda, un paso hacia adelante y una puerta abierta hacia el futuro musical de Bill Callahan.

7.5
7.5
Escrito por
Más de Juan Eguren

Weezer lanza su esperado “Mexican Fender” y anuncia nuevo disco

Tal como os anunciábamos, los norteamericanos Weezer presentan su nuevo tema Mexican...
Leer más