BELAKO – RENDER ME NUMB, TRIVIAL VIOLENCE

El cuarteto de Mungía se lanza a la piscina con, probablemente, el “disco” más arriesgado de su carrera. Para muchos este LP es desafiante y una prueba de la intención de Belako de salir de su zona de confort. Combina euskera e inglés como sus dos predecesores y está cargado de tal disparidad de influencias que gran parte de sus pistas tienen un carácter propio que las diferencia de todas las demás.

Render Me Numb, Trivial Violence no parece tener una conexión y, más de una vez, dista de poder llamarse álbum. Por ende, si puede considerarse como una consecución de temas que comparten un lastre en varios momentos, el proceso de masterización. El reto aparentemente está conseguido, reflejar todo lo adquirido tras giras mundiales y nuevos conocimientos, dos años después de su último LP y con catorce temas como resultado. Tal como ha quedado indicado en esta presentación, distan tanto unos de otros que merece la pena reseñarlos uno a uno y marcar, personalmente, sus virtudes y sus defectos.

Maskenfreiheit posiblemente sea la mejor elección para un tema de apertura de todos los que tenía la banda en la mano. Arranca enérgica y melódicamente con una gran fuerza, marca personal del post punk de Belako. Lungs es un clásico del sonido del grupo bajo un sintetizador estilo León Benavente que ya remarca el carácter oscuro al que va a tender el resto del tracklist.

Por su parte, Two Faced Simulation mantiene ese ambiente más denso pero se nota más difusa, sin llegar al caos de otras que están por acontecer. Refleja buenas ideas con una ligera falta de puesta en común que contrasta con la ola británica traída por su sucesora, Over The Edge. Nice Church es un intento un tanto caótico de acercarse al dance que se fundamenta en un ritmo del género, pero sin mucho más que aportar. Marca una nueva influencia, hasta ahora más de tres, pero es un atrevimiento experimental más que el reflejo de unas ganas por conseguir sacar un tema de ese estilo.

Sumble es la sexta pista y padece la lacra del mastering pues, aunque su composición tenga buenas intenciones, la bien trabajada línea del bajo queda tapada por unas guitarras simples muy sueltas llegando en momentos a un caos tímbrico no muy agradable. Stumble II es la consecuencia porque se llama igual, pero es muy diferente de la anterior. Mientras que la primera recuerda a esos momentos en los que Matt Bellamy rasga sus guitarras en semicorcheas y fusas, ésta se asemeja más al final de The Resistance con su Exogenesis Symphony.

Ya en la segunda mitad del largo, Strangers In A Box es una buena idea de Belako mal conseguida en el estudio. El proceso final de la cadena hace estragos de nuevo sobre un tema con unos volúmenes mal conseguidos. La voz merece la pena y la caja de ritmos da el toque de innovación, pero es una lástima que un ride constante de la batería los tape y parte de la atención se la lleve un línea de sintetizador que parece improvisada para rellenar. Para buen sinte está Render Arp, que pinta bien pero su minutillo de duración la deja en un experimento camuflado entre el resto de pistas y que no lleva a ningún lado.

Último tercio del álbum que abre con Render Me Numb, una canción bastante peculiar con una gran carga en un lado del paneo que se lleva por delante a base de acordes potentes la guitarra del lado derecho del tema, haciéndola descartable. A mitad de tema una batería que parece estar recogida con un micro de sala inunda con tal caos que deja al tema como una grabación amateur propia de una demo más que de un tercer LP. Las reverberaciones cortas se entremezclan con las largas y timbales, bombo y caja se difuminan engorrosamente.

No todo es digno de reproche, merece la pena aguantar hasta la conclusión final pues The Fiend Thinker es de lo mejorcito del álbum. Con un sintetizador pulido y un puente brillante sobre una línea de bajo muy divertida se hace un agradable hueco que recuerda a épocas pasadas de Belako. De nuevo, la voz se tapa por la instrumentación, pero es perdonable por no ser muy llamativo y por su sonido bien conseguido. Something To Adore nos devuelve el bajo continuo y la onda brit del top del tracklist pero con algo de suciedad dedicada a esos que lo llaman post punk. Este último repecho de la vorágine de influencias y sonidos se caracteriza por su buena consecución y suma de instrumentos, así como de coros y parafernalias musicales.

Los dos últimos temas son segundas partes y, mientras que Hegodun Baleak II es una balada, Maskenfreiheit II funciona como buena outro pero le falta una caída general. Este disco no está divido en subidas y bajadas que deban concluir en un cierre decadente, no parece tener una línea a seguir que lo merezca. Lo remontan un par de temas bien conseguidos frente a los experimentales, que quedarían mejor juntos en un EP que como parte de este proyecto. Personalmente, Render Me Numb, Trivial Violence se acerca más a un conjunto de pistas que a un disco preconcebido bajo una idea de unidad cargado de múltiples influencias.

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