BEACH HOUSE – 7

Si el año pasado estaba en boca de todos los amantes de las reseñas el álbum de Slowdive (reseña del album aquí), este ha sido el año  (al menos en cantidad de menciones y comentarios) para 7, el último lanzamiento de Beach HouseBeach House es un dúo proveniente de Baltimore, y que inicia trabajos en 2004. Su sonido ha sido ligado a la influencia de bandas como MBV, Slowdive; pero sobre todo a una germinación de sonidos seminales del género: Cocteau Twins y This Mortal Coil.

Su sonido esta dimensionado entre los destellos del shoegaze y el sonido Dream Pop, casi que paradigmático. La evolución que se evidencia en este último trabajo los hace ponerse en punta de vanguardia, como uno de los representantes más importantes del género en esta década. 7 inicia con Dark Spring una explosión sonora (teniendo en cuenta lo que se podría denominar como explosión dentro del Dream Pop), el muro de texturas de guitarra y la voz etérea que parece un diálogo entre ecos. El sonido se va encargando de introducir al oyente al mundo onírico del que este género toma su inspiración.

Más adelante suena Pay No Mind, bajando revoluciones con un sonido casi Motorik entre la voz letárgica de Victoria Legrand y los gimoteos en respuesta de Alex Scally. La canción suena nostálgica y demuestra lo versátil de la composición de la banda caminando desde un ritmo más fuerte a lo más íntimo y conmovedor (si se me permite el adjetivo) Lemon Glow podría representar la evolución del Dream Pop con una orientación hacia la música Indie Electronica mas reciente. Los samples son notablemente combinados con los brillos de los sonidos sintetizados y nuevamente la voz en el tono perfecto que rima con la cadencia casi bailable de la canción.

Mucho más experimental se presenta con L’Inconnue (el desconocido) con un prefacio vocálico que luego lleva a una construcción instrumental genialmente concebida y que evidencia la capacidad de composición del dúo. Luego parece que se prolonga con Drunk In LA con el mismo coro gregoriano que acompaña toda la canción. El sonido siempre invitando a un viaje al oyente, siempre entre la ensoñación y la nostalgia. Dive está entrelazada entre ese sonido lento que aún persiste y unos beats rápidos que se van presentando unidos al riff de guitarra intempestivamente detenido.

Black Car es la canción del álbum por excelencia: un sonido hipnótico que gravita entre la voz visceral de Victoria y la narrativa al fondo de los teclados en una conversación afectada. También es la apuesta más oscura y gótica de 7. Acompañando la canción hay un vídeo tan espeluznante como interesante con una gran rememoración a la película Chiristine. Video imperdible para entender la propuesta temática de la canción y del álbum en general. Lose Your Smile tiene un tono mucho menos oscuro pero persiste en el estado nostálgico. La voz lenta que calca el balanceo profundo del ritmo que sumerge al oyente de Dream Pop, y que ha sido una de sus características esenciales.

Woo es otra de esas incursiones con nuevas posibilidades y a la vez una remembranza del sonido más fiel a los inicios del género en los 80s y su eco y evolución en los 90s. La voz cada vez menos oscura y mucho más etérea, caminando en ocasiones en territorios mucho menos “Dream” y más “Pop”. Un sample al fondo se entrelaza con sonidos de, quizás, niños en algarabía y tonos bastante dulces que se contraponen acertadamente a canciones oscuras y densas (o de otra forma de densidad) como Black Car.

Cierran el álbum Girl Of The Year y Last Ride. Esta ultima con una secuencia inicial que se siente por momentos como un track de Deerhunter. Se mueve por ese camino hasta casi la mitad donde se inclina hacia un sonido electro acústico y la voz se acelera y se hace más clara. Ya finalizando todo se va haciendo más rápido y lo acústico cede a lo eléctrico y lo distorsionado.

7 es un álbum en el que Beach House alcanzó su zenit. Es el álbum mejor creado y desarrollado de la banda y, sin duda, uno de los mejores del Dream Pop de la década. Sus primeros tracks son emblemáticos de género, luego se torna mucho menos asequible y digamos que cuesta un poco más asimilarlo.  La voz es impecable y los coqueteos con los sonidos electrónicos aciertan en cuanto a darle un aire mucho más actual a su sonido.

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