ALICE IN CHAINS – RAINIER FOG

Sobrevivir a la muerte de una de las voces más espectaculares de los 90 es tarea compleja. El golpe de la muerte de Layne Staley fue tan duro que Alice in Chains quedaron noqueados durante años bien porque los días eran de agujas aún, bien por el agotamiento era claro para una banda que quizá cuando empezaron no estaban preparados de cara a todo lo que vino después.

Punta de lanza del movimiento que se generó en Seattle a finales de los 80 y que explosionó con el Nevermind de Nirvana (nos guste o no asumirlo), la banda liderada por Jerry Cantrell tardó algún tiempo en encontrar la voz que hiciera fluir su creatividad en la que los sonidos más metálicos se posicionan en contraste con armonías vocales tristonas y alargadas. Y es que tras aquel fatídico 19 de abril de 2002 pasaron casi 10 años hasta que, en 2012, vio la luz The Devil Put Dinosaurs Here con William DuVal en las voces compartidas ya con el resto de la banda. El recuerdo de Layne era patente al escuchar a William en sus primeros directos. En diversos momentos parecía poseer ya no una voz similar a su predecesor sino incluso un timbre idéntico, tanto que parecía estar escuchando al propio fallecido. Sólo teniendo en cuenta el respeto de la banda ante todo lo acontecido este hecho parece más algo asumido como propio del destino que una fría decisión de marketing. No olvidemos que fue una banda que dejó de actuar cuando su cantante no era capaz de ir de gira sin buscar sustituto. Aquello de “friends dont let friends” que ponía en el bajo de Mike en el Unplugged no era una frase sin más.

The one you know sirve para ponernos en situación: I look the same outside // Nearly me even though // I carry something I hide // Underneath the one you know//, la acidez de sus letras sigue siendo el amargor y la lija de sus canciones. Rainier Fog confirma que, aun puliendo el sonido y quizá sacando parte de la saturación de las guitarras, los parámetros en los que se sigue moviendo el espectro musical de Alice in Chains lleva ya tres décadas girando alrededor de los mismos elementos. La capacidad para crear estribillos y colindar el metal que les hermanaba con Soundgarden está ahí. Su pesadumbre plomiza de hierro oxidado y musgo en las aceras mancha las canciones. Red Giant es un tema con la mezcla perfecta entre cortes rítmicos y contundencia y momentos abiertos que explica por qué fans de Alice in Chains se sienten cercanos/as a los/as fans de los Tool de Undertow y Aenima. En este sentido la banda de seattlle siempre fue más clásica a la hora de expresar ideas similares, pero esa capacidad para saltar de ambientes claustrofóbicos a acantilados nos ha dado no pocos momentos memorables en sus trabajos.

Fly tiene acústicas porque ellos pueden. Porque una de las tipologías de canción de este grupo es ese, canción con acústicas y voces dobladas armonizadas en las que la sección rítmica no pierde energía sino que la transforma permitiendo mayor rango de emociones al sumarse la guitarra eléctrica. Algo que saben que desde aquel lejano ya Would? funciona en sus manos. Llegando a Drone y Deaf Ears Blind Eyes se echa de menos la ira de Staley al cantar, esa forma de retorcer su garganta flexionando las sílabas endureciendo el tono con su rango vocal envidiable y probablemente irrepetible ya que era suma de talento y malos hábitos. Ambas canciones son mayúsculas pero quizá hubiera sido espectacular escucharlas con una mayor agresividad y grano en las voces. Por cierto, si alguien duda que Enric Montefusco cambió su registro hardcore al cantar en castellano tomando como referente a esta banda y sus melodías que escuche este tema y la nasalidad. Las cartas deberían ponerse sobre la mesa cuando se hace algo así.

Long gone, the days of summer // In L.A. it stretches longer // Fading, waiting //Try to heal but the pain it won’t go // Start with less, always seems to cost more //Hating, breaking. Jar of Flies y el Unplugged grabado para Mtv son dos joyas que años después se ven reflejadas en Maybe. Sólo así se entiende el comienzo de esta canción a medio disco cuando uno/a ya se encuentra inmerso en los paisajes de oscuridad y soledad. So far Under es una canción puramente Dirt, su disco con mayor reconocimiento y en el que las melodías de voces son las que sólo ellos son capaces de crear y muchos tomar prestadas (Stone temple pilots, candlebox, paw, days of the new, silverchair… la lista es alargada).

Cierran el disco Never Fade, una canción menor similar a una cara B al estilo de las que incluyeron en SAP y All I Am, una épica obra de siete minutos que como una nana te mece y a buen seguro hace las delicias de sus seguidores/as más próximos al hardrock y el aor baladista con un estribillo vocal espectacular (Is this all I am? // Given all I can? // Is this all I am?) en el que las voces se diluyen y fusionan en un acierto absoluto de la producción hasta que se desvanece.

Décadas después Alice in Chains parecen revisitar sus orígenes grabando en Studio X (anteriormente conocido como Bad Animals donde ya realizaron sus primeras obras) obviando quizá la etapa más dura (Facelift) pero, por el contrario, añadiendo elementos que bien podría haber compuesto Adam Jones (Tool). Las voces de Rainier Fog se muestran algo dulcificadas frente a sus primeros álbumes más desgarrados y, si bien no deslucen el conjunto ya que el nivel es muy alto, sí que nos hacen añorar qué podría haber sido de estos nuevos temas con la rabia contenida de Layne y su energía.

6.5
6.5
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