Yawners en la Sala El Sol de Madrid: bendita nostalgia noventera

Conciertos Yawners en la Sala El Sol de Madrid: bendita nostalgia noventera

No sabía cuánto poder tendrían Yawners para teletransportarme a finales del siglo pasado. Los noventa, una época que no viví pero cuyo sonido rescaté a mediados de los dosmil, aferrándome al punk pop en mi adolescencia. Una época que he revisitado mucho últimamente, desde que cayó en mis manos, hace unas semanas, Just Calm Down (La Castanya, 2019), primer largo de esta banda formada por Elena Nieto (voz, guitarra) y Martín Muñoz (batería, coros).

Así el pasado jueves 11 de abril acudía a la Sala El Sol, a la presentación del nuevo trabajo de este dúo basado en Madrid. La velada comenzaba sobre las 21.30 horas, con el surf-garage de Hoax Fellows, presentando su nuevo EP, seguidos del curioso proyecto –de “pop-bocachancla”, se autodefine– de Confeti de Odio, con una soprendente españolizada versión de haunt me (x3) de Teen Suicide.

Hora y media más tarde, entraban en escena Yawners, con See You See Me. Potente combinación de guitarra y batería que se mantendría a lo largo de todo el concierto y no tardaría incendiar a los presentes, entre saltos, gritos y combativos pogos.

La formación basada en Madrid hizo repaso de su nuevo trabajo y también coló algún tema de su primera maqueta, Dizzy (Monasterio de Cultura/Sello Bramante/Crap Recordings, 2015), con un sonido bastante más duro, como demuestra Nieto al cantar el estribillo de Fuck It:Fuck it! Screw it! Fuck it! Screw it!”, se alza irreverente.

Entre la calma y la agitación

Los temas de su nuevo trabajo abordan historias cotidianas y sencillas, fáciles de conectar con el espectador. El sonido oscila entre la calma más melódica y la agitación más punk. Pero al mismo tiempo que desprenden una sensación agridulce, las canciones invitan al baile, al coreo y la celebración. Más aún en el directo, donde además fascina la exacta coordinación entre guitarra, batería, voces y coros: la complicidad de las miradas entre Nieto y Muñoz, antes de clavar los acordes finales de algunos de los temas, o en esos silencios premeditados en canciones como See You, See Me.

Elena Nieto, voz y guitarra de Yawners

De vez en cuando, Elena Nieto desviaba la mirada hacia los asistentes, entre caras conocidas y desconocidas, y esbozaba una sonrisa sin perder la concentración en clavar esos riffs y melodías que caracterizan sus canciones. Especialmente jovial mientras tocaba A Funny Laugh, tan solo su presencia bastaba para transmitir las mejores vibraciones al público que se agolpaba en la sala.

La locura se desató con Please, Please, Please, Seaweed o I’m Not Gonna Miss You Anyway, algunos de los temas más coreables de Yawners, que sacaron los mejores cánticos del público en sus estribillos.

Y para acabar, La Escalera. Era quizás una de las canciones más esperadas de la noche, puesto que es la primera en español del dúo y el público se sabía la letra al dedillo. La voz de Nieto suena más delicada que nunca, mientras pinta una costumbrista escena: “Creo que te llama tu madre, por el hueco de la escalera / Creo que está gritando tu nombre, por el hueco de la escalera”, canta a viva voz.

Se acabó este tema y no hubo bis. Con la adrenalina aún en vena, alguno de los asistentes se quejaba de que se le había hecho corto. Pero lo breve, si bueno, dos veces bueno. Y lo de Yawners es más que bueno; es brutal.