Vetusta Morla rememoran sus inicios en un abarrotado WiZink Center

Vetusta Morla. WiZink Center

Fotos: Álex García-Cantarero

Ya han pasado diez años desde que Un día en el mundo cambió la vida de sus creadores y de muchos de nosotros. Ese mismo tiempo ha pasado desde que doce canciones llegaron a los oídos de toda una generación que las ha convertido en clásicos, en imperecederas. La banda sonora de tantas historias, de tantas vivencias y compañías. Pero igual que nunca olvidaremos aquella época y las primeras sensaciones que tuvimos al descubrir a Vetusta Morla, tampoco podremos olvidar lo que hemos vivido hace unas horas en el WiZink Center de Madrid o, como aún se llamaba en 2008, el Palacio de los Deportes.

Un viaje en el tiempo

Uno de los pasajes que hizo que la historia de este grupo de Tres Cantos cambiara fue el videoclip de Otro día en el mundo, cuya original propuesta se hizo viral cuando casi ni existía ese concepto. Ha sido de esta manera como han querido arrancar el show, comenzando con las imágenes del propio videoclip y acabando con ellos mismos recreándolo sobre el escenario. La emoción es indescriptible para muchos recordando esos años en los que nos sentimos especiales por estar junto a ellos en su despegue.

Vetusta Morla nunca ha sido una banda común. Su genuino universo creativo, su forma de encarar el oficio y su honestidad a la hora de dirigir su carrera les convirtieron desde el primer momento en un ejemplo de autogestión y de personalidad. El show que nos han brindado ha sido una celebración de todo lo que ocurrió en esos años hasta que por fin pudieron publicar Un día en el mundo.

No hemos asistido a un concierto al uso donde repasar las grandes canciones de su trayectoria, sino que hemos vuelto hacia atrás para revisitar los doce cortes que componían el álbum, así como otros temas más desconocidos de aquella época. Composiciones que solían tocar en directo, otras que publicaron más adelante pero que pertenecían a ese mismo período, pequeñas joyas de sus primeros EPs… en definitiva, 21 canciones que resumen toda una época, una historia que habla de todos nosotros.

Emocionantes y agradecidos recuerdos

Que este concierto iba a ser especial ya lo sabíamos desde el día en que anunciaron su título, El disco que cambió nuestras vidas, frase con la que nos sentimos plenamente identificados, pero las canciones han sido un mero vehículo para volver a sentir lo que sentimos en ese 2008. La épica desbordante de los primeros Vetusta Morla se ha unido a la profesionalidad y la exquisitez de los de ahora, haciendo que Autocrítica o Sálvese quien pueda vuelvan a sonar como lo hacían entonces, removiendo las entrañas de los allí presentes, teniendo de nuevo esas emociones que se convierten en algo físico cuando miles de personas comparten lo que tú siempre has sentido como tuyo.

Que Copenhague o Valiente son ya himnos que traspasarán la barrera de la temporalidad, no se le escapa a nadie. Un día en el mundo tenía eso, canciones que son verdaderas obras maestras y que hicieron de ese primer trabajo uno de los mejores de la historia de la música en castellano. Aun así, anoche hubo también momentos especialmente íntimos, como en la interpretación de Los buenos, con el escenario ambientado como si de un club o un teatro se tratara, con enorme elegancia y sencillez. O pequeñas concesiones a temas que curiosamente, tal y como dijo el propio Pucho, fueron de los primeros que tocaron en directo y ahora mucha gente los descubría como algo nuevo, dando la vuelta a su significado una vez más. Eso ocurrió con Mi habitación favorita o Vida no hay mucha.

También hubo ocasión de agradecer y reconocer a todos los que estuvieron con ellos desde el principio y que, de un modo u otro, han sido parte de Vetusta Morla, artífices de todo lo que ocurrió con aquel disco. Compañeros de la discográfica, managers, equipo técnico, responsables de promoción… todos fueron nombrados e invitados a interpretar junto a la banda “El amor valiente”, el tema de Xoel López que tanto solían tocar hace años y al que también se sumó el propio autor y Jairo Zavala (Depedro), que anteriormente ya había subido a cantar la bellísima Maldita dulzura. En ese momento el escenario era una verdadera fiesta de amigos, brindando por lo conseguido, en un ambiente distendido y familiar, aunque hubiera más de 15.000 personas observándoles.

Cuando la amistad es la base de un proyecto

Al final, ese es el mejor resumen de lo que ha sido y es la historia de Vetusta Morla: seis amigos de Tres Cantos que un día se juntaron para hacer canciones y que siempre intentaron hacer las mejores. Amigos que hoy están en la cima de su carrera, arrastrando a miles de seguidores allá donde van, recorriendo medio mundo, pero que siguen siendo aquellos que empaquetaban y fabricaban a mano las primeras ediciones del disco que cambió sus vidas (y las de muchos de nosotros).

Quizás ese sea el secreto de su éxito, pero lo que sí está claro es que, de alguna manera, todos sentimos que ese triunfo es algo nuestro. Puede que tengamos la culpa por haber recomendado tanto su música como quien receta una medicina, cuando intentábamos que más y más gente acudiera a sus conciertos, cuando confiamos en que algún día, esas canciones serían el resumen de una época inolvidable.

Setlist de Vetusta Morla:

  1. Otro día en el mundo
  2. Autocrítica
  3. Rey Sol
  4. Pequeño desastre animal
  5. Mi habitación favorita
  6. Vida no hay mucha
  7. La marea
  8. Al respirar
  9. Boca en la tierra
  10. La cuadratura del círculo
  11. Los ríos de Alice
  12. Los buenos
  13. Maldita dulzura
  14. El amor valiente
  15. Copenhague
  16. Sálvese quien pueda
  17. Valiente
  18. Iglús
  19. Año Nuevo
  20. Un día en el mundo
  21. Saharabbey Road
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