Trust + Opale en Madrid: La delgada linea

TRUST

Robert Alfons no vivirá mucho tiempo. Es una idea que se traslada a la mente al ver su baile, descontrolado y casi compulsivo, nada más salir al escenario de forma súbita (tras sonar las típicas primeras notas para crear tensión). La gente aplaude y salta. Incluso baila. Paso derecha, paso izquierda. Punta, tacón. Vestuario total look blanco (especie de híbrido de pijama y uniforme de fútbol americano, en tonos blancos y plateado, homenaje a Dragostea din tei, quizás).

El cambio con respecto al último concierto en Madrid al que fuimos, en Valle Eléctrico, es radical. La oscuridad se ha difuminado (el darkwave ha muerto, volverá), la experimentación también, los sintetizadores (80´s, 90´s) se vuelven coloristas y destinados a la pista de baile, electrónica de baile, maquinera, en momentos hortera y en momentos de exaltación y saltos (ejem, de dar saltos se entiende).

Robert Alfons es Trust (aclaración sin necesidad), ya sin la batería de Maya Postepski (Austra) y en el directo, el cantante (que toquetea el sintetizador, caja de ritmos, modulación de voz) se acompaña de batería que se coordina con la caja de ritmos; y una teclista (que nunca sonríe) con cara de pocos amigos, pero que es la que maneja realmente los sintetizadores, programación, etc.

Trust acudió al 981 Heritage Son Estrella Galicia a presentar su último trabajo Joyland en el que Capitol es una de sus gemas, hits automáticos que sonaron en el antiguo Pachá (hoy T-Club) con la masa bailando y alzando sus brazos sudados al aire. Un pequeño Sónar en Madrid.  De hecho, Joyland, la canción homónima al LP, es el primer contrapunto del disco, en el que los términos maquineros se detienen y los falsetes de Alfons con contrapuntos graves, duetos consigo mismo, que se mezclan con musicalidades más propias del synth-pop o italian disco.

Antes, teloneando las parisinas, parisienses, Sophia Hamadi y Rocío Ortíz ,de París y Madrid, Opale, que en el concierto se convertían en 4, sumándose Tamara Piller y Mariette Auvray a la batería y guitarra. Un concierto muy completo, sonando rotundas dentro de su electrónica de ambientes, oscuridad y emoción.