miércoles, noviembre 13, 2019

Triunfo confirmado: L.A. culmina su gira en La Riviera.

Conciertos Triunfo confirmado: L.A. culmina su gira en La Riviera.

L.A.

 

14 de diciembre de 2013.
La Riviera (Madrid).

 

Dualize es el álbum que ha puesto a L.A. en el mapa. Por eso la gira de presentación tenía que tener un broche final como el que presenciamos en La Riviera el pasado sábado. Pocos temas de la banda quedaron sin tocar en un concierto de dos horas de duración en el que también tuvieron presencia su trabajo anterior SLNT FLM y sobretodo el debut Heavenly Hell junto al último disco.

La carrera de los mallorquines no ha sido nunca la estrella de los focos. Ni siquiera cuando se convirtieron en el segundo grupo español en llegar al Reading & Leeds en 2012 después de que lo hicieran Barón Rojo treinta años atrás se pusieron en el centro de la escena independiente nacional. A pesar de todo, Lluis Albert Segura y cía siguieron trabajando duro, y eso no sólo se ve en su último LP, sino también a la hora de llevarlo a los directos.

L.A. llevan en sus conciertos una presentación modesta. Pese a ser telonear a Muse en Barcelona este año, no puedes esperar fuegos artificiales o un complejo juego de luces: lo estrictamente necesario por los focos de la sala y si algún presente se digna a alzar su mechero en los temas más lentos. Pero que sea sencilla no quiere decir que sea descafeinada. En las actuaciones de la banda son las propias canciones las que van a ser las protagonistas sin más adornos que la voz o los instrumentos en vivo, pero con una atmósfera íntima sin duda destacable.

Así, la banda saltó al escenario con Drama, seguida de Perfect Combination, y comenzaron a sucederse las canciones de un Dualize que se interpretó al completo intercalado con temas pasados como Crystal Clear, Older, o Close To You en la que el líder de la banda colgó la guitarra por las baquetas y se sumó a la percusión con una segunda batería. Pero uno de los detalles a señalar de la noche de L.A. en Madrid fue la división de concierto por numerosos encores. Una sentida In The Meadow y Microphones & Medicines dan paso a la primera pausa, tras la cual sería Lluis Albert el que aparecería sobre las tablas para interpretar en solitario y acústica en mano tres temas más. Explicaba Segura antes de comenzar los primeros acordes de Girl que esta canción de los Beatles es la causante de que cante y componga siempre en inglés, en un momento para la música española en el que muchas bandas se pasan al castellano con el fin de llegar a más público nacional.

Sigue solo en el escenario, pero para nada pequeño, con dos emotivas Evening Love y Elizabeth, bien cantada por el público. Pero el respetable no se hizo respetar mucho esta vez: en más de una ocasión el vocalista tuvo que pedir silencio a los presentes que lo mismo cantaban los temas de la banda como comentaban los movimientos de la actuación. Y es que la verdad que tanta cercanía y familiaridad termina haciendo que nos sintamos en el salón de nuestra propia casa. Con el regreso del resto de la banda llegan también dos momentos destacados de la  noche: Pictures On The Wall, primera vez que se interpretaba en directo por la banda, y After All, con la colaboración de Martín Perarnau, cantante de Mucho, a los teclados.

Y de nuevo otra pausa que se rompería con cuatro nuevos temas para finalizar el bonito resumen de la banda (pese a una falta importante de Stop The Clocks) con el paso del tiempo y de los trabajos, que puestos uno tras otro responden a una evolución del sonido, pero que puestas en vivo funcionan muy bien y pueden combinarse para una presentación de sobresaliente. All Those Silences, Rebel, Outsiders y una Hands en la que vimos disfrutar al público (fue un tema de los más coreados y aplaudidos), y a la propia banda, que sabe tener la actitud en el escenario no sólo para una actuación correcta, sino también para divertirse. Se notaba en el ambiente que era un fin de gira, y que éste 2013 ha sido el año de los mallorquinos, que con este último concierto en diciembre se despiden de recorrerse toda España llevando su trabajo casi a domicilio y sin que esta vez pasen sin llamar la atención.

El último encore va a llegar con dos versiones: la archiconocida y eterna versionada Girls Just Wanna Have Fun de Cindy Lauper, pero que es siempre una apuesta segura -nunca mejor dicho -, y Wicked Game de Chris Isaak para terminar el recital.

Demuestra así L.A. que, como dicen, quien la sigue la consigue, y que todos los reconocimientos y aplausos que ahora están recogiendo no son sólo cosecha de Dualize, sino de la constancia, de la personalidad que se demuestra no sólo en sus temas, sino también sobre las tablas con un directo cuidado y excelente. La banda cruzará ahora las fronteras para llevar sus temas al otro lado del charco mientras nosotros esperamos impacientes nuevo material, y desde luego, nuevas actuaciones como ésta.