miércoles, noviembre 20, 2019

Primavera Sound. Ellas marcan el cambio en la música

Conciertos Primavera Sound. Ellas marcan el cambio en la música

Ya estamos de lleno en el Primavera Sound y, por eso, aquí os dejamos la crónica de lo que vivimos ayer en la primera jornada del festival barcelonés. Esta época siempre es un poco delicada por los cambios de tiempos, y más cuando la semana empezó con lluvias espontáneas. Pero, por suerte de todos los asistentes, ayer el sol brilló con toda su fuerza y no hubo ni una gota que pudiese estropear el ambiente festivo del Primavera Sound. Una jornada en el que, para un servidor, gran parte del peso lo tuvieron las mujeres y su poder creativo de romper con lo establecido. Ellas marcan el cambio en la música.

Empezamos con Vagabon en el escenario Primavera Apple Music, el mismo que el día antes vivimos con nostalgia y alegría el directo de Belle & Sebastian. La joven artista nacida en Camerún, puso la banda sonora perfecta a una tarda de sol y calor. Sus acordes que se movían entre el lo-fi, el indie y un poco el folk nos trasladaron poco a poco a otra dimensión. Saliendo de la mundanidad y entrando en la fantasía musical. A continuación nos movimos al Ray-Ban para revolucionarnos y romper con las normas de esta sociedad con la indie psicodelia (y ligeros toques punk) de Ezra Furman. Un directo explosivo de los que no te dejan de sorprender y que, si no lo has hecho ya, conviene vivirlos alguna vez.

El rock no paró, pues volvimos al Primavera Apple Music para viajar hasta aquellos 80’s en los que se mezclaba a la perfección el glamour con el “macarrismo”. Exacto, fuimos a forzar los agudos con los Sparks. No faltó ninguno de sus hits, como This Town Ain’t Big Enough for Both of Us o When Do I Get To Sing “My Way”. Fue como si estuviésemos dentro de una opera rock movie. A continuación cambiamos un poco el mood, nos pusimos la máscara del R&B y fuimos a presenciar el retorno de Kelela a Barcelona. No defraudó, empezando con una versión melancólica del LMK, el repertorio fue hit tras hit, con todos los fans entonando las canciones de cabo a rabo. Obviamente, el público enloqueció con Rewind, su primer gran single que la hizo saltar a la fama.

Luego corrimos hasta escenario Seat para intentar coger buen sitio, ya que era el turno de Björk, uno de los cabezas de cartel indiscutibles de este año. Además, tenía un concierto pendiente en el Primavera Sound, ya que el 2012 tuvo que cancelar su concierto en el festival. La puesta de escena, al nivel artístico de la islandesa: vegetación y naturaleza mezclada con los músicos. Hasta siete flautistas para tocar todas las piezas que cantó. No faltó ninguna de las más conocidas de su útlimo trabajo, Utopia. El público enloqueció cuando sonó Human Behaviour, de su Debut, y también Wanderlust, del Volta. Antes de empezar el concierto, en las pantallas se pudo leer un mensaje en el que Björk te contaba sus intenciones que su último trabajo: imaginar un futuro en el que la naturaleza y la tecnología convivan a la perfección, y así intentar cambiar la realidad en la que estamos. Y, así, se puede definir a la perfección el recital. Björk demostró otra vez que sigue estando a un altísimo nivel creativo e interpretativo, todo mezclado con proyecciones espectaculares de vegetación y fauna. Todo acabó con la espectacular Notget, de su anterior álbum, Vulnicura.

Y de una mujer revolucionaria, a otra. Seguimos con el directo rompedor de Fever Ray, quien vino a presentar su espectacular último trabajo, Plunge. Si habéis visto el imaginario detrás de sus últimos videoclips, entenderéis como fue vivir el concierto. Seis mujeres encima del escenario, con vestidos muy distintos (un disfraz de musculosa, uno que parecía haber sido sacado de Matrix…) y ella, la protagonista, calva con maquillaje aterrador. Fantasía se mezcla con lo oscuro al ritmo de unos beats incesantes y tremendos. Fever Ray ha venido para romper todas las ideas que tenemos prestablertas, y lo consigue. Para un servidor, uno de los mejores conciertos de ayer. Momentazo el de IDK About You.

A continuación cruzamos el puente y nos fuimos hasta el Bacardi Live para experimentar el directo de Mount Kimbie. Si cuando escuchas su música en casa, tus ondas mentales ya dan un buen viaje a la psicodelia electrónica; en directo este efecto se multiplica por cinco. El público enloqueció en varias ocasiones, creando varios pogos, pero los dos momentos más espectaculares del concierto fueron cuando tocaron Marilyn y, obviamente, su aclamado y amado Made To Stray. Volvimos al corazón del Parc del Fòrum para presenciar el debut en el festival de la local Bad Gyal. Uno de los nombres que más ha sonado este último año, especialmente después de la publicación de su Worldwide Angel Mixtape. Fue todo un espectáculo. Ella y sus cuatro bailarines siguiendo los ritmos marcados de sus hits, con pases al más puro dancehall mientras el público no dejaba de cantar todas las letras. Se notó que, en poco más de un año, Bad Gyal ha trabajado y mejorado mucho su directo.

Finalmente, la noche acabó con los dj sets de dos de los nombres más importantes del panorama electrónica actual. El primero, Four Tet; una hora en la que no faltaron temas de su último trabajo, New Energy, como Planet y Two Thousand and Seventeen. Y, a continuación, la mente detrás del Pampa Records, DJ Koze. Una hora y media en el que los ritmos fueron in crescendo a medida que iba pasando el tiempo. Una auténtica bomba de relojería que hizo agotar las pocas fuerzas que aún nos quedaban.

(Foto Fever Ray: Paco Amate / Foto Björk: Santiago Felipe / Foto Bad Gyal: Garbinelrizar)