Miss Caffeina, cinco tazas de directo calidad suprema

Fecha: Viernes, 26 de abril
Lugar: Sala Paris15, Málaga

Semanas con la fecha apuntada en la agenda y por fin llegó. El 18 de febrero de 2011 fue el último concierto en sala de Miss Caffeina y Málaga ya tenía ganas de verles otra vez. “En aquel concierto en Málaga fue la primera vez que nos dimos cuenta de que teníamos fans”. Los tienen y se notó el viernes igual que el mes pasado en FNAC para la firma de discos: cola a la puerta de París15 como no se ha visto en estos últimos tiempos de crisis musical y general.

Nervios y grupos de gente haciendo sentada para guardar el sitio hasta que, entre las 22.00 y 22.15 –como prometieron–, adiós luces mientras empiezan a sonar las primeras notas de Tormento. No había apuestas en este sentido, todos teníamos claro que el concierto tenía que empezar igual que el disco: Tormento encadenada con Disfraces, que fue cuando Alberto apareció en escena completando al quinteto. Acertamos. Y no fueron los únicos temas que encadenaron esa noche Miss Caffeina.

Por aquí nos reunimos unos cuantos preconcierto, nos sacamos una quedada caffeinera de la manga –pegatinas identificativas incluídas– y nos fuimos a ir empezando la fiesta a por unos buenos cafés, claro. Pero lo que Miss Caffeina llevaban en las venas esa noche tenía que ser una buena dosis de café calidad suprema. Si tras mi primer concierto de Varry Brava el año pasado decía que el grupo tiene un directo que ni una clase de aeróbic, bienvenidos a la nueva era de Miss Caffeina. Imparables. Ni tiempo de aplaudir entre canción y canción tuvimos.

Pararon para saludar, eso sí: “Por si alguien ha venido como invitado de alguien, somos Miss Caffeina y venimos a presentar De polvo y flores”. Y si no sonó el disco al completo, poco le faltó. La banda lo tenía todo bien estructurado: introducciones cañeras hasta en temas más reposados y temas nuevos intercalados con los éxitos de Imposibilidad del fenómeno. De Superhéroe a Lisboa, de La guerra al recuerdo a Zahara con Luciérnagas, del homenaje a Mecano en Venimos, con Sergio en los teclados, a Mecánica espiral… Y con Mi rutina preferida concluye la primera parte del concierto. Recuperemos el aliento…

Llega la recta final. Por delante Modo avión, MM y un Cabaret que deja a Alberto por los suelos. Lo vimos tentado a bajar del escenario pero la altura del que tiene París15 lo dejó sólo sentado en el borde. El público tarareaba, cantaba, saltaba y bailaba sin descanso –hace falta ya llevar el abanico a los conciertos– hasta Hielo T, tema que cerró casi dos horas de concierto. Un concierto que nos dejó sorprendidos, taquicárdicos y con la sensación de habernos ahorrado el gimnasio esta semana. Quizás el sonido no les acompañó tanto –Alberto perdió la conexión del micrófono en un momento–, pero el ambiente que supieron crear suple cualquier problema técnico. La sala les aplaudió igual o más.

Desde luego, quedada caffeinera superada con nota. Ya estamos pensando repetir en julio en Ojén que Miss Caffeina están confirmados para el Ojeando de este año (Iván Ferreiro, Izal, Supersubmarina, Jero Romero…). Al final va a tener razón Alberto: “Como el sur no hay otro sitio”.

Escrito por
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