Mihassan, Merylstreep y El Pardo: catarsis musical en El Juglar

Conciertos Mihassan, Merylstreep y El Pardo: catarsis musical en El Juglar

En la música hunde sus raíces la catarsis. Una buena canción puede desencadenar la generación de endorfinas en nuestro organismo y provocar un estado de bienestar muy similar al enamoramiento momentáneo; expulsar todas las sustancias nocivas; depurar nuestros miedos y frustraciones más profundamente enquistadas. Una buena canción nos puede hacer llorar, reír, enloquecer, gritar. Gritar hasta desgañitarnos y quedarnos sin aliento, vacíos, o llenos de esa paz tan ansiada que deriva de la más violenta tempestad.

Ese sentimiento de plenitud y tranquilidad se instaló en la madrileña sala El Juglar el pasado viernes, consecuencia de las (anti)melodías entonadas por Mihassan, Merylstreep y El Pardo. La psicodelia de los primeros hizo que varios de los asistentes entraran en trance bailando como auténticos derviches. Los movimientos espasmódicos de David (voz y guitarra) contrastaban con la aplastante serenidad de Ana (bajo) y el ostracismo de Rubén a la batería. Una serie de epilépticas imágenes proyectadas bañaban los rostros de este trío de estilo inclasificable e ingeniosas letras que desbordan surrealismo y protesta a partes iguales.

El relevo lo tomaron las Merylstreep, grupo santanderino compuesto por Mayi Guzmán (voz y guitarra), Guio de la Fuente (voz y teclado), Julieta Caprara (Guitarra) y Diego Von Trier (batería). Con ellas vino la sutileza de un pop folk relajado y en tránsito entre la felicidad y la melancolía. Sus letras están llenas de referencias, citas y homenajes cinéfilos, literarios y pictóricos. Las voces de Mayi y Guio se alternan y superponen creando una atmósfera envolvente y embriagadora. Su música sería el acompañante perfecto a una sobremesa de pastas con café, aunque funcionan igual de bien sobre las tablas rondando la medianoche y con una cerveza en la mano. Para cerrar su intervención, sorprendieron con una personalísima versión del éxito de Talking Heads Psycho Killer, coreada, vitoreada y aplaudida por el público.

Los últimos en tomar los instrumentos fueron los componentes de El Pardo. Raúl Querido y compañía eran los anfitriones de la noche, ya que, tal y como anunció el vocalista, este triple concierto sirvió como presentación de La Resistencia, una nueva plataforma de edición, promoción y cooperación musical de la que es miembro fundador. Las cuerdas vocales de El Pardo y de los asistentes se desgarraron cantando proclamas como “el congreso tiene que arder” y dando unas irónicas “gracias, muchas gracias” a “las clases ociosas”, limpiando así toda la basura acumulada en el organismo durante cinco años de crisis económica y de valores, de robos continuos por parte de las instituciones políticas, de frustraciones profesionales y gritos ahogados.

Desde ayer al mediodía, ya se puede escuchar online el debut en largo de esta banda afincada en Madrid que está revolucionando la escena musical independiente de la capital y cuya presentación oficial será el próximo 12 de diciembre en la sala Wurlitzer junto a Medievo. Una cita imprescindible si aún no habéis experimentado aquello del éxtasis musical.