La nave de Zahara despega en La Riviera de Madrid

Zahara. La Riviera

Cuando un artista crea su obra poniendo todo el corazón y el alma en ella, su público suele recoger esa esencia y transformarla en toneladas de cariño incondicional. El caso de Zahara y su fantástico último álbum Astronauta responde claramente a esta afirmación. Eso se pudo percibir en el arranque de la gira de presentación del disco, en la primera de las dos noches consecutivas que llenó la madrileña sala La Riviera. Habían pasado dos años desde que la artista ubetense pisó ese mismo escenario en el cierre de la exitosa etapa de Santa y la expectación era palpable entre sus fieles.

El despegue

Con Space Oddity de David Bowie sonando en el recinto, el viaje arranca cuando irrumpen en el escenario Zahara y los cuatro músicos que forman su enorme banda, a saber: Martí Perarnau (teclados), Manuel Cabezalí (guitarra), Carlos Sosa (batería) y Pablo Pérez (bajo). Con un vestuario que hace honor al concepto de Astronauta y con la protagonista enfundada en un mono espacial y, tras sonar la sintonía de Expediente X, la nave despega por fin con David Duchovny y su público madrileño se entrega a la causa desde el primer acorde.

Es cierto que Zahara siempre ha cuidado mucho a sus fans, con su cercanía, su interacción en redes sociales y su dedicación, por eso sus seguidores muestran el cariño que se percibió a lo largo de las dos horas de concierto. Un cariño que hizo que la propia artista se emocionara de verdad al término de la tercera canción. Según ella no esperaba todo lo que está pasando con Astronauta y las ganas de devolver todo ese amor se convirtieron en un derroche de talento y energía. ¿Hay manera más sincera de mostrarse agradecida?

La banda suena engrasada a pesar de ser el primer concierto de la gira y lo que aporta cada músico a las canciones las eleva a otra dimensión, creciendo aún más si cabe. La música de Zahara mezcla a la perfección sus dos facetas interpretativas más claras, la sensibilidad y el poderío. Su voz susurra y aúlla, estremece y emociona. El complemento perfecto son las dosis de distorsión y contemporaneidad que aportan sus músicos, explotando aún más ese sonido a medio camino entre lo orgánico y lo sintético, pop en mayúsculas.

El viaje

Durante años hemos asistido al crecimiento de una artista que literalmente está tocando el cielo en estos momentos, viviendo su mejor momento, con sus más acertadas composiciones y con una personalidad arrolladora que no para de conquistar corazones. El feedback con el público es total y cuando aborda El frío, la emoción de escuchar tantas voces al unísono en tan precioso tema hace que la sonrisa de Zahara ilumine toda la sala. Tras esta canción, Big Bang mantiene el pulso y Manuel Cabezalí coge el testigo de Miguel Rivera (del grupo Maga) para cantar su parte y seguir manteniendo el espíritu de una letra con tanto significado (habla de la maternidad y eso para la Zahara actual es uno de los principales impulsos vitales).

Del mismo modo, Martí Perarnau interpretó en Guerra y paz la las estrofas de Santi Balmes. Es realmente emocionante observar al público de Zahara y ver cómo ha acogido cada una de las nuevas canciones, haciéndolas suyas y cantando cada frase con el alma, como si fueran algo propio de cada una de las personas que allí se encontraban. De eso trata la historia de la cantante de Úbeda, de entrega absoluta a su profesión, de abrirse en canal en cada canción y de dar a sus seguidores motivos para seguir creyendo en ella, letras que formen parte de la vida de cada uno.

El aterrizaje

Cual diva, Zahara también quiso contar con su cambio de vestuario (aunque ella misma reconoció entre risas que no era tan fácil como parecía). Así, encaró la segunda parte del concierto arrancando en solitario sin más arma que su guitarra, contando la divertida historia que hay detrás de la entrañable Adjunto foto del Café Verbena, siguiendo con su adaptación de Tuyo, el tema principal de la serie Narcos y terminando este pequeño e íntimo set con la maravillosa Con las ganas.

No exageramos si afirmamos que probablemente nunca habíamos visto tanto silencio y respeto en La Riviera durante un concierto y es que el tema lo merecía. Tras años sin poderlo cantar en público por ser demasiado doloroso para su autora, por fin se ha reconciliado con él y todo ha sido gracias a la gente, al amor que siempre han sentido por la canción. Por eso, porque todos sabíamos lo que Con las ganas significa para Zahara, el silencio fue absoluto y el desagarro de la cantante al interpretarla se transmitió de tal manera que muchos terminaron llorando, abrazados, emocionados de verdad. Pocas veces se podrá ver este tipo de reacciones en un concierto, pero es que estamos ante la que seguramente sea una de las canciones más hermosas, sinceras y emocionantes que se han escrito nunca en nuestra lengua.

Después de un momento tan intenso, ya con la banda al completo de nuevo en el escenario, se empezaron a encadenar algunos de los hits más celebrados de Zahara, como la increíble Bandera blanca y su explosivo estribillo o Caída libre que, para cuando sonó, La Riviera ya era una auténtica fiesta.

El discurso final

El final del show fue todo lo que podíamos esperar de Hoy la bestia cena en casa y mucho más: Cuerpo de baile marcando la coreografía, una Zahara ya totalmente desatada entremezclándose con el público, acertadas proyecciones en las que iban apareciendo algunos políticos de la actualidad y se les iba catalogando como replicantes o humanos (al estilo Blade Runner). No cuesta adivinar a qué bando pertenecen los Trump, Salvini, Abascal, Rivera o Casado y a cuál los Errejón o Pedro Sánchez, entre otros. Un discurso político que podrá gustar más o menos pero que, sin duda, tiene razón de ser por el significado de la canción con la que se cerró el concierto.

Es la apoteosis final de cientos de personas entregadas a una canción que es un auténtico pelotazo, una valiente bofetada en la cara de algunos y un ritmo avasallador que la ha convertido en un éxito absoluto.

Suena Starman, de nuevo Bowie para cerrar el círculo y el concepto de este viaje que no ha hecho más que comenzar. Una emocionada Zahara reacia a marcharse del escenario y visiblemente emocionada (lo estuvo durante toda la noche) asegura que “Soy mucho más feliz que antes”. Puede que nosotros también lo seamos.

Setlist de Zahara:

  1. David Duchovny
  2. Inmaculada Decepción
  3. El fango
  4. Multiverso
  5. El universo
  6. El frío
  7. Big Bang
  8. Hágase tu voluntad
  9. Crash
  10. Camino a L.A.
  11. Guerra y paz
  12. El astronauta
  13. Adjunto foto del Café Verbena
  14. Tuyo
  15. Con las ganas
  16. La Gracia
  17. Bandera blanca
  18. Caída libre
  19. El diluvio universal
  20. El deshielo
  21. Senza un perché
  22. Hoy la bestia cena en casa

Fotografías: Álex García-Cantarero
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