jueves, octubre 24, 2019

Izal acaba con el “Hambre” en París15 (Málaga)

Conciertos Izal acaba con el "Hambre" en París15 (Málaga)

Fecha: 22 de noviembre de 2013
Lugar: Sala París15, Málaga

“- ¿Habéis cenado?
– Noooo
– Entonces tendréis hambre…
– Síiiiii”

La pasada noche del viernes se cumplía justo un año de la última visita de Izal a Málaga y algo estaba claro nada más llegar al lugar: se han sabido ganar a muchos seguidores en este tiempo. ¿En qué nos dimos cuenta? Primero, en la larga cola que había a la puerta; segundo, y en consecuencia de lo anterior, el espacio de la sala, regulable, era mayor, para hasta 450 personas y todas dentro, que colgaron el sold out; y tercero, una valla separaba escenario y público, cuando el año pasado estábamos tan cerca que Mikel casi posaba para las fotos.

Había hambre de Izal y la banda se comió el escenario. Nos destaparon lo que se esconde detrás de Agujeros de gusano y redescubrimos que les espera una larga carrera por delante porque no dejan de crecer. Antes de las 21.30, apertura de puertas, ya empezaba a entrar el público e iba cogiendo sitio en las primeras filas, impaciente. Cualquier movimiento en el escenario desataba la ansiedad de los fans. Había un problema eléctrico y hubo que esperar un poco más pero, finalmente, Izal saltaban al escenario con Despedida, poniendo fin a la cuenta atrás, como reza la canción. Viendo la respuesta, otra cosa más teníamos clara: habíamos venido a sudar desde el minuto 1.

El nuevo disco encajaba prácticamente al completo en un repertorio sólo apto para incombustibles gracias a la energía y el buen rollo de la banda, que han hecho que su directo no se pierda un sólo festival esta temporada. Y si alguno no entiende por qué, que vaya a verles. Asuntos delicados, Jenna Fischer, Palos de ciego, Ockham, Conclusión en do para ukelele…

izal_crazy 01

“- Se acabó el ukelele
– Oooooh
– Pero sólo porque lo coge Alberto
– Bieeeeeen”

Con un público entregado que tenía controlado desde cada compás a cada suspiro, Mikel quiso recordar uno de los grandes momentos que ha vivido el grupo en este tiempo: Qué bien poniendo a saltar a toda la Plaza del Trigo, en el Sonorama. Málaga no quiso quedarse atrás y con palmas y coros acompañó cada segundo de la canción. Y es que si Mikel hubiese decidido cantar sólo una frase y dejar el resto al público, aquella habría sido la noche ideal para hacerlo.

Estábamos todos muy a gusto. Mikel hasta se olvidó en un momento de conectar la guitarra acústica: “A ver si me compro el inalámbrico ya”, decía ante las risas de Gato, bajista. Claro que si hay un momento cómico es cuando se anima a contar un chiste, algo que hacía cuando se rompía alguna cuerda o había un problema y que ahora se ha convertido en “puro vicio”. Alejandro acompañó el gag con la batería y se ganó el aplauso.

Llegaba el Epílogo y todas sus partes. El final acechaba y había quien se atrevía a cantar sus propias peticiones, a ver si había suerte y caía Eco. Pero con la Resurección y venganza los elegidos del mundo nos pusimos en pie con nuestros mejores abrigos y cerramos la noche a guitarrazo limpio, esperando los bises. Había dos clásicos que faltaban y no necesitamos mucho para que la banda volviese al escenario. “Somos chicos fáciles”, decían. ¿Para la traca final? La Magia y efectos especiales, poniendo la piel de gallina hasta la última frase, cantada, como no, por la sala, y la superheroína más esperada de la velada, La mujer de verde.

Con ella terminó una vez más el paso de Izal por Málaga, arrasando, y, una vez, salimos preguntándonos cuándo será la próxima cita. Adicción a la música bien hecha y atracción hacia el magnetismo tan especial que desprenden estos chicos, que igual te hacen bailar durante hora y media, que se colocan tras el mostrador a firmar discos y vender camisetas. Se lo pasan tan bien que es imposible no contagiarse. Y si hay cura para esto, no la queremos. ¡Queremos más! Hambre desatada.