El merecido cumpleaños de Lori Meyers

Veinte años después y, tras numerosos momentos inolvidables a sus espaldas, Lori Meyers por fin han disfrutado de su gran noche, su día D, su merecida y multitudinaria celebración, su concierto definitivo, el más especial hasta la fecha. Ayer Noni, Alejandro, Alfredo y el resto de músicos obtuvieron la recompensa a tanto trabajo, el premio a una carrera de fondo en la que no han desfallecido, y es que anoche estos tres amigos de Loja reunieron a unas 12.000 personas en el WiZink Center de Madrid.

La contundencia de Cala Vento como aperitivo

Para abrir el show, Lori Meyers invitaron a Cala Vento. Joven dúo catalán que con su excepcional álbum Fruto panorama (2017) han recorrido la geografía española, estando presentes en salas y festivales de todo el país. Su sencilla y personal fórmula, basada en la guitarra de Joan y la batería de Aleix (junto a las voces de ambos), ha logrado posicionarse en un interesante lugar dentro de la música alternativa actual.

Con un pabellón casi vacío (a excepción de las solicitadas primeras filas de la pista y algunas butacas de grada), las canciones de Cala Vento resonaron en el recinto haciéndolo retumbar con cada acorde. La contundencia de la propuesta, sincera y alejada de artificios, con toda la crudeza que eso entraña, facilitó que el característico sonido del grupo, con canciones como Isla Desierta e Historias de bufanda fuera un más que acertado pistoletazo de salida a lo que vendría después.

La ocasión merece un despliegue único

El arranque del concierto de Lori Meyers demostró que la puesta en escena iba a ser la más ambiciosa que hayan tenido los granadinos hasta la fecha. Vértigo I despegó con la banda tras las enormes pantallas que proyectaban singulares audiovisuales y, junto a ellos, un grupo de bailarines dando más sentido aún a la propuesta, acompañando el inicio, dejando en el ambiente una tensa expectación que se rompió en las dos siguientes canciones, pues con Planilandia y “L
Luces de neón ya empezó a descubrirse la artillería pesada.

En la atmósfera del recinto la sensación era siempre la misma, la de estar de celebración, la del agradecimiento a los seguidores de la banda y la de volver a encontrase con esos temas que han acompañado a toda una generación. Por eso resultó muy positivo que no se tirar del manido y efectivo recurso de los invitados, dejando que las canciones fueran las verdaderas protagonistas de la noche, llegando a sonar un total de 32.

Un imprescindible viaje por la carrera del grupo

Durante las dos horas y media que duró el concierto, pudimos volver a recordar aquellas composiciones que convirtieron a Lori Meyers en casi unos pioneros de la música indie de principios de siglo. Casi no echamos en falta ninguna, y gracias al excelente despliegue audiovisual, muy acorde a la idiosincrasia del grupo, el público se embarcó en un viaje por toda la historia de los granadinos.

Las únicas concesiones que hicieron al margen de su repertorio fueron al versionar Esperando nada de Antonio Vega, que supuso un bonito homenaje a su autor y a Madrid, así como el festivo cierre de show con La caza, de Juan y Junior, que ya revisitaron ellos mismos al comienzo de su carrera, en la época de Hostal Pimodan.

Tampoco faltó el homenaje a su tierra con un pequeño set acústico en el que Noni, Alejandro y Alfredo interpretaron Saudade y Rumba en atmósfera cero de manera íntima y con esos toques aflamencados que tanto les gusta reivindicar de vez en cuando. Este segundo tema enlazó con Alta fidelidad (comparten cierta estructura) y ahí el delirio del público fue incontrolable.

Fin de fiesta

En los extensos bises que regalaron a su público cabe destacar el momento mágico que supuso la interpretación de Deshielo, con una orquesta de cuerda acompañando al grupo, así como un artista delante del escenario dando sentido al concepto de la canción con una excelente y conmovedora performance de expresión corporal. Tras este tema, Alejandro encaró Océanos, con su voz flotando de manera maravillosa entre los acordes de la orquesta y haciendo que las miles de personas allí presentes rebosaran de emoción.

Emborracharme, ¿A-Ha han vuelto? y Mi realidad fueron los esperados hits que sirvieron para cerrar el concierto de manera apoteósica, con un público entregado a esos temas, que han sido la banda sonora de la vida de miles de personas. Tras esta celebración solo nos queda brindar con ellos por otros veinte años de éxitos y de canciones.

Setlist de Lori Meyers:

1. Vértigo I
2. Planilandia
3. Luces de neon
4. Hostal Pimodan
5. Sus nuevos zapatos
6. Dilema
7. La pequeña muerte
8. Mujer esponja
9. Tokio ya no nos quiere
10. Luciérnagas y mariposas
11. Explícame
12. Esperando nada
13. Impronta
14. Eternidad
15. El tiempo pasará
16. Zona de confort
17. Saudade
18. Rumba en atmósfera cero
19. Alta fidelidad
20. Ham ‘a’ cuckoo
21. Evolución
22. Deshielo
23. Océanos
24. De superheroes
25. Corazón elocuente
26. Siempre brilla el sol
27. Pierdo el control
28. Emborracharme
29. Religión
30. ¿A-Ha han vuelto?
31. Mi realidad
32. La caza

Foto: Facebook de Lori Meyers

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