viernes, noviembre 15, 2019

El hechizo homogéneo de Warpaint

Conciertos El hechizo homogéneo de Warpaint

28 de febrero de 2014.
Sala But (Madrid).

Sin teloneros y a la hora prevista aparecieron sobre el escenario Warpaint, formada por Emily Kokal, (Vocalista, guitarrista y caja de ritmos) Theresa Wayman, (Vocalista, Corista, Batería y caja de ritmos) Jenny Lee Lindberg, (Vocalista, Bajista y coros) y Stella Mozgawa (Coros y batería) ¿Por qué destaco las funciones de todos los miembros? Porque uno de los problemas en estudio de la banda es que apenas suena, por el mero hecho de que todas suenan a la vez, no hay protagonismo ni para un integrante concreto ni para un solo instrumento. Lo bonito del directo es que en este se potencia el sonido de todo, por tanto ese toque que en estudio nos puede sacar aquí nos mete de lleno en su música. Que mejor que comenzar con Set Your Arms Down, la apertura de su disco debut, de las más conocidas y más bellas, para directamente empezar a variar canciones atravesando los caminos del Trip Hop con la caja de ritmos y el bajo rítmico y monótono, en tres canciones y sin haber sacado la artillería (el sonido de la sala no era óptimo tampoco)las angelinas se habían hecho con el público, Jenny Lee Lindberg se movía casi sensualmente en el centro del escenario haciendo los coros agudos y marcando la pauta a seguir, no hubo más de dos canciones seguidas cantadas por la misma integrante, pero aún así todas tenían algo genial que aportar a cada una.

Warpaint son un cuarteto de chicas de Los Ángeles que juegan en la línea de la psicodelia y el dreampop, una de sus grandes bazas no es su gran influencia, si no la producción que hay detrás, concretamente John Frusciante, uno de los mejores productores de música alternativa de la última década y exmiembro de los Red Hot Chilli Peppers, de los que se fue para continuar su carrera en solitario.

A los 40 minutos y con los asistentes ya en el bolsillo comenzaron a sacar los temas enormes como Billie Holliday o Love is to Die en los que se veía que la poca concordancia de gran parte de los acordes no impedía conseguir el efecto deseado.  También era palpable la mano de Frusciante en los agudos saturados, que se salían de la escala sin estar ecualizados y estallaban en algún lugar donde el oído no alcanzaba, cosa que sucede en los últimos discos del productor. En el cierre nos regalaron una balada y para acabar la fantástica Elephant transformándose dentro de si misma e un tema de unos 10 minutos en el que dio tiempo a homenajear el Becauase the Night de Patti Smith y a que hubiese un solo de guitarra, entrada de la caja de ritmos y un clímax instrumental para acabar, una absoluta delicia que merecería la pena grabar en estudio, en la que el público sencillamente se entregó al talento para el directo de estas cuatro músicas con mayúsculas.

Desgraciada o afortunadamente hay bandas que están hechas para tocar en directo, Warpaint son de este club y lo demostraron en la sala But, no hay duda de que tienen gran talento, ahora deben poner toda la carne en el asador también en el estudio.