Dorian despliega su eterno baile nocturno en la Riviera

Concierto Dorian La Riviera

Con Justicia Univeral, editado hace unos meses, Dorian volvieron a la senda de la electrónica después de su anterior larga duración eminentemente acústico. Tras un verano de festivales y un exitoso tour por México, por fin han comenzado los conciertos de presentación del disco en nuestro país. Asistimos, en el arranque de la gira, a la primera de las tres noches consecutivas en las que Dorian llenarán la sala La Riviera de Madrid (con entradas agotadas en dos de ellas desde hace tiempo).

Estos tres conciertos son el claro síntoma de que la banda barcelonesa se mantiene instalada, por derecho propio, en la primera división del indie español más masivo. Quizás no lleguen a las casi inalcanzables cifras de Vetusta Morla o al tirón popular que tiene Izal, pero Dorian podría enfrentarse pronto a un macroconcierto en el Wizink Center de Madrid, como harán dentro de poco más de un mes Lori Meyers. Aunque sea solo algo puntual (tal y como harán los granadinos), Marc, Belly, Lisandro, Bart y Víctor merecen una noche así para guardar en el recuerdo, aunque sea solo como reconocimiento al trabajo que llevan a sus espaldas y a su coherente carrera musical.

El arranque esperado

Aunque su nombre aparezca siempre en la mayoría de los carteles de los festivales veraniegos del país, no nos engañemos, el verdadero hábitat de Dorian son las salas. Ahí es donde pueden desplegar su propuesta con toda la contundencia que requiere y el claro ejemplo ha sido lo vivido en La Riviera.

Ya desde el primer tema (La isla), estuvieron claras las intenciones del grupo: hacer bailar a su público hasta la extenuación y convertir el show en una auténtica fiesta (que ya en esa primera canción lloviera confeti fue el claro indicador de que Dorian llegaban con el arsenal listo para descargarlo en Madrid).

Armados con su incontestable colección de hits, su capacidad para crear estribillos infalibles y su más que efectiva puesta en escena, el quinteto satisfizo los deseos de su numerosa legión de fans y ofreció un show para el recuerdo. Es cierto que los conciertos de Dorian han dejado de ser sorprendentes, pero son siempre una apuesta segura y la fórmula elegida no parece tener fecha de caducidad. A esto ha ayudado, en gran medida, que Justicia Universal haya vuelto a dar en la tecla y contenga un tracklist repleto de singles en potencia. Puede que se su mejor álbum hasta la fecha.

La noche como protagonista de un repertorio infalible

Sin respiro, se van sucediendo éxitos de siempre de Dorian junto a nuevas canciones que se convertirán en imprescindibles de manera inminente. A este segundo grupo pertenecen Noches blancas con su contagioso coro o Hasta que caiga el sol. Cuando El temblor dejó una agradable sensación de calidez en el recinto, Marc sorprendió a los allí presentes invitando al escenario a Rayden para interpretar Justicia Universal. Se trata de un tema reivindicativo que al rapero madrileño le vino como anillo al dedo y, donde una última estrofa inédita, sirvió al propio Rayden para elevar la voz ante las dudosas decisiones que la justicia española lleva cometiendo desde hace tiempo contra artistas de diferentes ámbitos.

Ahí se volvió a incendiar La Riviera, que llegó a un punto álgido con Vicios y defectos y su oscura electrónica. Tema que sirvió para que Lisandro se destapara también como frontman, compartiendo protagonismo con Marc en la voz y en la primera línea del escenario.

La intensidad bajó con Buenas intenciones y su hipnotizante ritmo, así como con la belleza de  Llévame y sus referencias a América Latina, a Madrid y Barcelona. Raíces, viajes, hogar… pero sobre todo la noche. Este es uno de los leitmotiv fundamentales en el cancionero de Dorian y esa referencia al universo nocturno siempre adquiere un mayor sentido en recintos como este.

El carisma de Marc es evidente sobre las tablas, algo que unido al encanto de Belly y su eterna sonrisa, hace que Dorian tenga una personalidad muy definida. Eso y sus canciones, por supuesto. La capacidad de contar historias que conectan con el oyente, de crear frases imperecederas, de originar ritmos que convierten sus conciertos en una eterna pista de baile. Del final del concierto, poco hay que decir. La mañana herida, La tormenta de arena y Los amigos que perdí, tres canciones que no necesitan presentación, tres himnos que, como cabía esperar, llevaron al éxtasis a los allí presentes.

Setlist de Dorian:

  1. La isla
  2. Verte amanecer
  3. Algunos amigos
  4. El temblor
  5. Justicia Universal
  6. Duele
  7. Noches blancas
  8. Vicios y defectos
  9. Buenas intenciones
  10. Llévame
  11. Arrecife
  12. Hasta que caiga el sol
  13. Señales
  14. Paraísos artificiales
  15. A cualquier otra parte
  16. Cometas
  17. Solar
  18. La mañana herida
  19. La tormenta de arena
  20. Los amigos que perdí
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