Crónica Crystal Fighters en Valencia (Concerts de Vivers)

Una tarde más, sin mucho alboroto teóricamente, acaecía en la estepa valenciana. La jornada de los Concerts de Vivers, sin embargo, marcaría un punto de inflexión en esta ocasión. Como todo buen espectáculo erótico-festivo que se precie, no faltaba gente dubitativa entre cubata o cerveza, cigarrillos o papel de liar, ser niña coyote o chico tornado.

En primer lugar se presentaron Niña Coyote eta Chico Tornado en el escenario. Los de San Sebastián, a guitarrazo limpio, o sucio, y con una gran potencia en la batería hicieron que eso de elegir fuera cuanto menos complejo, ya que se situaron en un aura a caballo entre Royal Blood y The White Stripes, ni muy Slaves ni muy poco Blood Red Shoes. El dúo, con un nuevo disco bajo el brazo realza aún más la dificultad de elección por la mejor banda euskera. Belako y su magistral neopop – rock alternativo o la simple pero efectiva fórmula de “la fuerza lo es todo” del dúo (de donde sea). Una guerra inexistente, tan solo posible en el plano aficionado, que simplemente nos deja ante dos de las mejores bandas del panorama nacional. Tras tocar unos cuantos temas del nuevo LP, ‘Aitzstar’, y aquellos que los más fans necesitaban escuchar dejaron el escenario a disposición de lo que acontecía. En un concierto de gran nivel, musical y espectacular a partes iguales. Eso sí, un cover de “Figure It Out” o “Lights Out”, con la referencia tan clara que parecen significar, no hubiera estado de más.

De forma muy puntual, sorprendente para lo típico que cabe esperar de una gran banda, la familia anglo-franco-vasca se situó en el luminoso, por fases, eso sí, mientras se preparaban para cantar al unísono: Hola, me llamo Mimi/I love London.

Crystal Fighters decidió no dejarse ningún tema en el tintero (con excepción de País Vasco to San Francisco/all the girls my casiotone…) y empezó un setlist prácticamente inmejorable por el que se pasarían auténticos clásicos como “Follow”, “LA Calling” o “Yellow Sun”, mezclados con temas de su nuevo y reciente disco ‘Gaia & Friends’: “Runnin’”, “Boomin’ In Your Jeep” o “Wild Ones”. Obviamente, si una canción no podía faltar en el directo, esa era la colaboración con Feed Me, la famosa “Love Is All I Got”.

En el apartado sonoro, muy a mi pesar, hubo algún que otro error salvable. La música sonaba más bajo de lo debido (quizás esto pudo ser por la localización pseudo-céntrica del concierto) y además la voz del cantante y guitarrista Sebastian Pringle era, en ocasiones, inaudible. No obstante, el aura que se respiraba en el concierto (y no solo el aura) era de fraternidad y absoluta alegría, la misma que desprendían todos y cada uno de los integrantes de esta familia fighter.

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