Bruce Springsteen, cuando el Olimpo te pertenece

Conciertos Bruce Springsteen, cuando el Olimpo te pertenece

BRUCE SPRINGSTEEN

Eso es lo que Bruce Springsteen y su E Street Band dejó claro anteanoche ante un abarrotado estadio Santiago Bernabéu. A las 21.30h comenzaba uno de los conciertos por los que muchos suspiraron y unos miles disfrutaron. El retraso mereció la pena para ver lo esperado, que los dioses se juntaran de nuevo para ofrecernos una majestuosa actuación de casi cuatro horas para repasar el pasado y presente del titán de la música. Uno tras otro fueron sonando Wrecking Ball, Death to my Hometown, My City of Ruins, Spirit in the Night y un sinfín de himnos.

 

Hora a hora fue hilvanando lo que se convirtió en algo prodigioso. La comunión con el público fue total de principio a fin, ya que es el respetable la piedra angular sobre la que Bruce gira sus conciertos, y es por ello que los invita a bailar sobre el escenario, los descarga con poderosos toques de rock, los encandila con country, los embelesa con poemas de góspel y los convence con unos músicos cargados de experiencia. Hubo tiempo para homenajear a Nacho con The River y demostrar el poder de las redes sociales, para acordarse de los que peor lo están pasando, sé que aquí los malos tiempos son mucho peores que en mi país, pero nuestro corazón está con vosotros, así que queremos dedicar esta canción a todos los que están luchando por España”, e incluso de recordar a Clarence Clemons. Entre medias, Jack of All Trades, Thunder Road, Rocky Ground, Hungry Heart, o Seven Nights To Rock. En ese momento, las luces del templo blanco se encendieron para hacernos ver la realidad de lo que ocurría, que seguíamos en la tierra y no habíamos subido a los cielos, pero creímos que era así cuando sonaron las obligadas Born in the USA y Born to Run para redondear una noche felizmente predecible.

 

Porque en un momento en que la música esta en decadencia en favor de intereses comerciales, Bruce vuelve para indicarnos el camino a seguir, ese del que nadie debe salirse, y rendir pleitesía a la deidad que representa, ya que él procede del lugar donde solamente los elegidos son agraciados, donde muchos de sus compañeros ya no están en el mundo terrenal. Pero Bruce aún tiene tiempo, fuerza y ganas de seguir. Los dioses demuestran ser todopoderosos, y en contadas ocasiones bajan del Olimpo para ofrecernos momentos de eterna felicidad.