Bondage emocional. Concierto de Julio De La Rosa

Él tenía todas las palabras. Esto iba a lastimarte. Todas las emociones de las que habías intentado alejarte durante estos días iban explotar de una forma cruda y repentina. Él tenía todas las palabras exactas. Definidas y aderezadas con sal. Esto va a doler y lo sabes. Todas las canciones. Sabías que las escogería. Escogería las que más daño te iban a hacer. Pero esto es así. Hablo de tí pero es mío el daño.

Bondage emocional.  ¿Pero acaso no es lo que quieres en un día como hoy? Purguémonos y vivamos felices. Habrá que cantar, gritar, para ahuyentar el monstruo.

Sala Sol. Madrid. Gente conocida. Bebamos algo. Para que baje mejor y no se indigeste. Gente que se parece a gente. No pongamos nombres. Que no sea ella, pienso mientras me giro y miro hacia atrás.

Concierto a la inversa. Sale Julio solo. Y mira directamente a los ojos. A la gente. Solo y sin guitarra. Solo y descarnado. Separando el hueso de la carne.  A pelo. Pupilas dilatadas. Voz perfecta. Primera canción a capella. Solo con sus pequeños trastornos sin importancia no incluidos aún en el DSM IV. Empieza por M.O.S, disco al que acudo en días como hoy. Van incorporándose uno a uno los músicos. Bajo, guitarra y guitarra de Julio, batería y percusionista, coros y xilófono.

“El monstruo nunca duerme, sale solo”, dice el Don Julio. Y él siempre tiene razón. Aspecto desgarbado. Hoy Piloto yo y vomitas tú el cielo. Mirada directa al público. Agarra con ambas manos el micrófono. Partiendo de M.O.S, se deja caer por sus trabajos anteriores Las Leyes del Equilibrio, El Espectador, La herida Universal, pero presentando a las masas Pequeños trastornos sin importancia en hora y media de sabotajes emocionales, canciones gigantes, toques caraduras y alegres, llevando a la fiera, a la bestia implacable a dónde la quiere llevar. Perturbando todo lo que canta. Coge vuelo y vuela junta a mi, no te asustes. 

Concierto de hora y media pasada, de factura exquisita. Con las aportaciones a la voz Josephine Frances y Miren Iza (Tulsa).

De lo nuevo, lo nuevo, nos quedamos con los juegos de voces y las maravillas que son canciones como: La fiera dentro, Gigante,  Maldiciones comunes (lo marvilloso que es gritar “que lo sufras, que ya es hora, y si escuece que te jodan”) o Glorieta de trampas.

Que te jodan. Por dios que placer al decirlo. Se llena la boca y explotan las papilas gustativas.

La lucidez. La forma de decirlo. La forma de vestir las canciones. La forma de concatenar las frases, que siempre has querido decir o escribir. La brillantez de Don Julio De La Rosa es abrumadora. La habilidad de escanear los sentimientos y traducirlas en palabras (secas y mirando a los ojos). Él tenía todas las palabras que yo había buscado y yo las quería escuchar.

Una vez más D. Julio De La Rosa acierta en la versión original  y no me refiero solo a las  V.O de las  distintas películas que ha hecho, sino a  una V.O. no subtitulada que es tu vida o la mía.

Gracias por encontrar las palabras.

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