BIME Live 2018: Aphex Twin, una experiencia psicotrópica (Viernes)

Aphex Twin en el BIME Live

El último fin de semana de octubre lleva ya seis temporadas en sintonía con el BIME Live. Esto cambiará a partir del próximo año, ya que la organización ha desvelado que trasladará en 2019 a la semana anterior tanto el congreso profesional, como todos los conciertos que se celebran en la ciudad durante dos días y el festival que concluye este evento que reúne a gran parte de la industria a lo largo de una semana.

Pero, de momento, toca hacer balance de lo acontecido en la primera jornada del BIME Live, la del viernes 26 de octubre. Aphex Twin y Editors lideraron la velada con más acierto del primero que de los segundos, a los que se les empieza a agotar la propuesta. Hay que añadir que este año los pabellones elegidos para la cita han sido otros y no los habituales, debido a que el Bizkaia Arena se encuentra en fase preparativa para los premios EMA de la MTV, que tienen lugar la próxima semana.

Este ha sido el motivo por el que uno de los espacios más emblemáticos y diferentes del BIME Live haya quedado artificial y haya menguado en cuanto a aforo. El escenario Teatro tan solo tiene una simple grada de mecanotubos y además la ubicación de este año parece desfavorecer su sonido, con cierto reverb como bien comentó Elena Setien en el primer concierto que vimos.

Sí que ha sido un acierto el nuevo escenario GOXO, situado justo detrás del Teatro creando una mezcla llamativa. Mientras las primeras horas se escuchan en ese pabellón los sonidos más tradicionales -también vanguardistas- y costumbristas, a partir de las 00:00 aquello se convierte en una fiesta dedicada a los sonidos más “underground” y “urbanos” como el trap, el hip-hop o el dancehall.

Muy justos llegamos para presenciar a Elena Setien, con las 20:45 horas programadas superadas por escasos dos minutos. La guipuzcoana, en trío, protagonizó un concierto de una hora con un sonido vanguardista y orgánico que combinaba folk, jazz y pop etéreo. Tanto ella como sus acompañantes destacaron en un concierto ameno y cercano que sirvió para presentar temas de su debut Dreaming of Earthly Things y de su próximo disco, Another Kind Of Revolution, fechado para el próximo febrero.

Comenzó algo plano, pero pronto tomó una senda cambiante en la que dejó por el camino una improvisación en la que Setien construyó un tema a través de diferentes efectos que iba generando con la voz. Así, pese a que fue demasiado introductoria con las piezas, se mostró muy cercana al público explicando el significado (templarios, inmigración, el escritor Thomas Hardy…) de casi todos los cortes que reprodujeron. Una sonora ovación despidió a Setien y los suyos tras dejarnos con la envolvente delicadeza de I Forget About You.

Elena Setien en BIME Live
Elena Setien improvisó un experimento vocal. Foto: Oscar L. Tejeda

No dejó a nadie indiferente la puesta en escena de John Maus justo después en uno de los escenarios principales. El músico estadounidense volvía a un escenario pocos meses más tarde de conocerse la muerte de su hermano, y miembro de su banda, en esta gira de 2018. Ante este triste acontecimiento, Maus decidió cancelar buena parte del tour. De hecho, las únicas dos paradas que ha mantenido han sido ésta y la de la próxima semana en París.

Pues bien, Maus, ante la sorpresa de los presentes -aunque es algo que ha hecho en otros tiempos-, salió en solitario al escenario, micro en mano y con un equipo de sonido al fondo en el que escogía las canciones como quien las busca en el iPod. Una puesta en escena que supo a poco, pese al excelente repertorio que interpretó en apenas 40 minutos (Castles In The Grave, Maniac, Streetlight, Rights For Gays…), pero que se puede entender desde la perspectiva de un hombre que acaba de perder a un ser querido que era parte de su banda. No en vano, en su contagiosa expresividad durante el bolo se podía visualizar la tristeza en los ojos del cantante.

Sensibilidad desbordante

Y ante tanta pena y decepción por el espectáculo de Maus, era el turno de ver cómo nos conquistaban y penetraban Slowdive. El quinteto británico regresaba a España y, tras un comienzo algo titubeante en el que Rachel Goswell parecía no escucharse a sí misma, pronto inundaron el pabellón del BEC de una sensibilidad desbordante.

Los muros de sonido sustentados por las guitarras de Neil Halstead y Christian Savill comenzaron a verse en una maravillosa Catch The Breeze. Éstos se repitieron a lo largo del concierto hasta dejar el BEC temblando en el épico cierre de la versión de Syd Barrett, Golden Hair -la pobre Goswell abandonó el escenario sin un aplauso del respetable.

Antes, nos enamoraron con las piezas tanto de su homónimo ‘comeback’ de 2017 como con las canciones de su icónico Souvlaki. Espaciales, sentimentales, brillantes y rotundos, Slowdive dieron sin duda alguna uno de los conciertos más espléndidos del festival a falta todavía de un día. Como único punto negativo, el escaso juego de luces y visuales que, de haberse dado de otra manera, podría habernos transportado aún más si cabe a su universo.

Slowdive en BIME Live
Rachel Goswell no parecía escucharse al comienzo del concierto. Foto: Tom Hagen

Vivir de las rentas

Quizá fueron las sensaciones que había dejado Slowdive o que el sonido no fue el mejor, pero el concierto de Editors y su repertorio dio una sensación de déjà vu del BBK Live 2016… ¡Y eso que presentaban otro disco! Y es que, los escoceses llevan demasiado tiempo afincados en el pop electrónico inane y su última obra, Violence, no ha cambiado ese rumbo.

Parece evidente en cada concierto de Tom Smith y compañía que son indispensables los himnos de sus dos primeros trabajos para levantar la situación. No en vano, las nuevas canciones, enfocadas más en el lucimiento de Smith, no tuvieron el mismo recibimiento por parte de la audiencia que piezas como An End Has A Start, Blood o Papillon –por lo menos ya no cierran con esta última.

Una sensación de vivir de las rentas que se vio acrecentada en el tramo final de su concierto de hora y cuarto sin bises, donde como novedad tan solo se coló Magazine y en el que no faltaron The Racing Rats, con Smith al piano (creo que fue la única vez que lo usó), Munich y Smokers Outside The Hospital Doors, tema apropiado para recordar a todos esos asistentes que fuman dentro del BEC aunque no esté permitido. En definitiva, Editors continúan en 2009 y no parece que salgan de allí.

Editors en BIME Live
Tom Smith volvió a liderar a Editors. Foto: Oscar L. Tejeda

Tarea poco sencilla

Cerró los escenarios principales toda una leyenda de la cultura rave, Aphex Twin, valorado como una de las figuras más influyentes de la electrónica contemporánea. Sin embargo, el bueno de Richard D. James no lo pone sencillo en sus directos, en los que se olvida completamente de su material discográfico para ofrecer una experiencia psicotrópica en donde a ratos resulta más protagonista el apartado visual.

En el caso del BIME Live, Aphex Twin, desde su plataforma elevada sobre el escenario y junto a una ayudante en las labores de reproducir los sonidos electrónicos, regaló una gran muestra de sus diferentes vías: desde el noise, hasta la lisergia, pasando por momentos de hardcore ‘pogueable’, y donde estilos como el ambient o el techno terminan en otro nivel después de pasar por el filtro de James.

Aphex Twin en BIME Live
Aphex Twin estuvo acompañado en su plataforma todo el recital. Foto: Tom Hagen

Tras una primera hora que a más de una persona dejo ‘ojiplática’ y a otras les hizo irse para casa pensando, “¡Pero si esto ni se puede bailar!”, Aphex Twin comenzó a “abrirse” de la extrañeza y el ruido extraterrestre de los primeros minutos, para dejar una sesión más bailable de lo que uno podía esperar en un principio.

En cuanto a las imágenes, destacó la selección de personalidades que escogió James para la cita. Desde políticos como Pablo Iglesias o Albert Rivera, hasta cantantes españoles como Isabel Pantoja, Bertín Osborne o David Bisbal, Aphex Twin no dejó títere sin caricaturizar con su mirada. No se olvidó ni de la Marijaia de las fiestas de Bilbao ni del personaje de Vaya Semanita el ‘Jonan de Baraka‘, para recordar que el BEC está en Barakaldo y no en Bilbao.

Un directo, el de Aphex Twin, que pide paciencia y amplitud de miras, puesto que resulta finalmente como una actuación única para los sentidos visual y auditivo. La fiesta no concluyó ahí y, después de sus casi dos horas de directo, el público se dividió entre los que buscaban los sonidos electrónicos accesibles de Daniel Avery en un ampliado GAUA y los que se decantaban por los ritmos “urbanos” de Sara N’Donga y Steve Lean en el GOXO.

Escrito por
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