‘La Herida’ que no se ve

Ana intenta paliar el dolor de sus pacientes durante el traslado en ambulancia entre sus casas y el hospital. En su vida laboral, se desenvuelve con soltura y simpatía. Se siente útil. Cuando cuelga el uniforme, la torpeza y la agresividad le impiden relacionarse socialmente con normalidad, su sensibilidad se torna frágil y camaleónica, y su conducta vira hacia el desprecio y la autodestrucción. Ana quiere ser feliz pero la herida que supura en su interior se lo impide. Ana padece Trastorno Límite de la Personalidad, aunque ni ella ni aquellos que la rodean lo saben.

Tampoco se hará consciente de forma explícita al espectador, siendo el respeto y la sutileza las claves del éxito de La Herida, ópera prima del montador y cortometrajista Fernando Franco. El director sevillano evita juzgar moralmente al personaje protagonista, limitándose a seguirle cámara en mano en sus actos cotidianos. La personalidad de Ana, soberbiamente interpretada por Marian Álvarez, se desvela progresivamente en largos y opresivos planos secuencia que se mueven, ríen, lloran y gritan con ella.

Partiendo de una pormenorizada investigación y con una fuerte base documental, el guión de La Herida es el retrato de una persona borderline, no de la enfermedad. Lo que nos muestra Fernando Franco con inteligente asepsia y honestidad es el día a día de Ana, sin artificios ni sensacionalismo, sin estereotipos ni imágenes morbosas que se regodeen en las autolesiones que la joven acomete para calmar su ansiedad y purgar su sentimiento de culpa. Dicho retrato, elaborado en su mayoría por primeros y medios planos, se completa con un virtuoso trabajo del fuera de campo. En casi todas las secuencias los fondos aparecen rotos y es el sonido quién aporta la información necesaria para intuir lo que ocurre alrededor de Ana. Dicho recurso estilístico subraya aún más el aislamiento de la protagonista, sumida en un vacío del que ni las drogas logran evadirla.

Galardonada con el Premio Especial del Jurado y la Concha de Plata a Mejor Actriz en el recién clausurado Festival de Cine de San Sebastián, La Herida llega este fin de semana a 27 salas, demostrando que un nuevo y atrevido cine español es posible.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 9/10

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