Hannibal, la serie

Cuando la NBC dio luz verde al proyecto de Brian Fuller sobre Hannibal Lecter, surgieron dudas de la originalidad de este nuevo proyecto. Ya acostumbrados a psicópatas que tienen su protagonismo, caso de Dexter o Mentes Criminales donde se les persigue ¿qué podía ofrecernos? ¿una nueva visión de uno de los psicópatas más conocidos? o ¿simplemente otra serie de casos?.

El resultado, una primera temporada más procedimental, mientras nos presentaba a sus personajes y una segunda que rompió con lo anterior, la importancia como se resuelven los hechos acaecidos al final de la primera y si Lecter podía ser descubierto. Todo ello, en una serie que no es para todos los públicos, no ha pretendido serlo siendo emitida por una cadena generalista estadounidense (aunque al ser coproducida por Gaumont Internacional y tener en cuenta sus ventas internacionales, sus bajas audiencias no se tienen tan en cuenta).

Mientras esperamos a que se emita la tercera temporada, repasemos lo sucedido en las dos anteriores; por lo que a partir de aquí spoliers.

¿Quien no recuerda la actuación de Anthony Hopkins en El Silencio de los Corderos?, no sólo su actuación consiguió un Oscar a mejor actor si no que dejo para el imaginario colectivo frases e imágenes las cuales son perfectamente reconocidas aun no viendo dicha película. ¿Podría compararse a él Mad Milkensen? y es que aunque las comparaciones son odiosas, ambas actuaciones, en su tiempo y situación son soberbias. Milkensen sale airoso interpretando al elegante monstruo, el admirable psiquiatra, el virtuoso cocinero, del que nadie sospecha.

Su amistad con el otro protagonista Will Graham (interpretado por Hugh Dancy), agente especial del FBI que comprende demasiado a los psiquiatras que persigue, demuestra lo bien llevado que esta su juego. Si en una primera temporada daban ganas de avisar a Graham de las verdaderas intenciones de Lecter, esta segunda ha venido a demostrar que él también puede manipular, pero, que ante el maestro poco se puede hacer. Graham representa muy bien quien puede ser considerado culpable, el espectador sabe la verdad, pero, si nos enfrentáramos a un asesino en serie ¿quién estaría en nuestras quinielas, el afable psiquiatra o el agente especial que entiende el porqué de los criminales? Aunque ambos, escuchen las voces de la maldad, de los porqués, Graham se presenta más inestable, pues el temple del psiquiatra hace que pocas veces veamos un sorpresa en su rígida expresión.

Tras lo sucedido en la primera temporada, con Graham acusado, y lo ocurrido en la segunda, ese enfrentamiento entre ambos, con sangría incluida, cabe preguntarse si realmente Lecter buscaba un amigo o un compañero (el propio Brian Fuller señaló que cuando se grabo y en el guión la intención no era mostrar una escena tan homotética) pues caben dudas con la aparición de Abigail Hobbs, en lo que pareció, por unos segundos, poder ser una familia, donde no hubiera secretos. Pero Lecter siempre sabe donde están los demás, y sabe de la traición, por otra parte lógica, ¿Lecter planeaba realmente irse con Graham? ¿No veía las verdaderas intenciones?

Si bien, no sólo hemos tenido un sólo enfrentamiento, con las cartas hacia arriba, ambos protagonistas se ha hecho daño, intentando que fueran otras personas caso del guardia que intenta matar a Lecter, o la historia de los hermanos Verger, donde el mismo Will señala a Mason Verger (Michael Pitt) que han estado manipulados por el psiquiatra.  Y hablando de los hermanos Verger, historia que ha ocupado los últimos episodios de la temporada, ¿quién escapa del control del psiquiatra?.

Porque, la única que ha escapado de las intenciones ha sido su psiquiatra, Bedelia du Maurier, quien fue la única que, por ahora, ha escapado a las garras de Lecter y es quien da el aire necesario para que Graham continúe la lucha de su inocencia, o la lucha contra el mal que representa Lecter, dos aspectos que no tienen porque ir juntos. Así, otros que han sabido cómo era realmente Lecter no han acabado bien, tenemos el ejemplo de Abel Gideon, cuyo personaje siempre fue interesante;  Frederick Chilton, personaje gris donde los haya cuyo único fin ha sido demostrarnos que Lecter es más listo que nadie. También ha caído Beverly Katz, la única obstinada a demostrar con pruebas que Graham no era culpable, y quien cayó en las manos de Lecter (su tenacidad le hizo entrar en la casa del lobo, casa que hemos visto en la segunda temporada ser aun más grande y con secretos, de los que suponemos que es el propio psiquiatra quien la mantiene tan limpia).

Si bien que Beverly Katz fue el principio de la duda hacia Lecter, lo que supuso que Jack Crawford (Laurence Fishburne) consintiera el consiguiente juego de Graham para pillar a Hannibal; hemos tenido en contra a la Doctora Alana Bloom ¿enamoramiento? ¿manipulable? por mucho que Lecter avisara que con ella se esforzó muchísimo más, ese juego de amor con Graham ha ocasionado que su profesionalidad, en contra de lo que sucedía con la mencionada Katz haya sido puesta en duda.

Después de tantos personajes mencionados, como íbamos a olvidarnos de Freddie Louns, periodista, investigadora y, sobre todo en sus inicios, fuente de desesperación por parte de quien escribe; instigadora e incansable en sus investigaciones, bien puede que le faltaran minutos para ser un personaje redondo.

Siendo justos, no sólo las actuaciones y los guiones han hecho de Hannibal una gran serie, que detrás este Bryan Fuller (creador de otras series como Tan muertos como yo, y Pushing Daisies, ambas con la muerte presente de una u otra manera) también ha dado alas a una atmosfera cruel, asfixiante, que juega muy bien que sepamos quien es el malo de la serie, pero a la vez, sea el protagonista de la serie, y que aunque haya crímenes deleznables, la mente tiene bastante importancia, los juegos psicológicos y una historia que ha ido creciendo y que ha demostrado que no tiene visos de agotarse.

No, no me olvido de su excelente fotografía ni de que sus títulos hacen referencia, en su primera temporada a platos de la cocina francesa y en su segunda temporada a platos de la cocina japonesa, pues la cocina es otro punto importante en la serie. Los excelentes platos que cocina para sus comensales Hannibal, algunos con carne especial, son otro punto para conectar con la serie. Platos cocinados por el reconocido chef José Andrés y que dan ganas de probar.

Nunca una envoltura tan bien presentada tenía detrás un mundo tan cruel. Esperemos que la tercera temporada vuelva con las mismas, o más, energías, ¿que habrá sido del caos provocado con Lecter? aun tenemos que esperar al verano para poder saberlo.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 8/10

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