miércoles, octubre 23, 2019

Estrenos… ‘Shirley: Visiones de una realidad’ de Gustav Deutsch

Cine Estrenos... 'Shirley: Visiones de una realidad' de Gustav Deutsch

No hay engaño, nadie tiene motivos para sentirse indignado tras ver este amago de film. Gustav Deutsch nos invita con Shirley: Visiones de una realidad a observar detenidamente trece cuadros de Edward Hopper en pantalla de cine y eso es literalmente lo que vemos: una cuidada escenificación de trece cuadros de Hopper en pantalla de cine. Ocupando el espacio de cada una de esas pinturas, Shirley, una mujer, actriz de profesión, que piensa demasiado sobre muchas cosas… rectifico, quizá sea más adecuado decir: una mujer que no sabe qué pensar sobre muchas cosas. El personaje se mueve -lo mínimo- sobre un plano general fijo que de vez en cuando pasa a plano medio y en contadas ocasiones a primer plano… Lo llaman experimento cinematográfico, aunque llamarlo así, creo, es un menosprecio importante hacia todas las vanguardias artísticas.

Servirse del arte pictórico para hacer cine no es ninguna novedad, podemos recurrir de hecho a un ejemplo reciente como lo es el de El molino y la cruz de Lech Majewsk; si bien es cierto que la mayoría de los cineastas que lo han hecho, lo han utilizado de inspiración o guiño y no como tema central. En realidad las pinturas de Hopper tampoco son el tema central de Shirley, son simplemente el espacio conductor.

En cualquier caso, no nos debería resultar tan extraño semejante producto final teniendo en cuenta el currículum de su creador. En su ficha Gustav Deutsch se presenta así: pintor, músico, arquitecto, fotógrafo, performer…¡ah! Y director. Shirley es el resultado de tan amplio bagaje. Es un artista en el más amplio sentido de la palabra, y añado: detallista y perfeccionista, tanto que es imposible encontrar en su propuesta el más mínimo error fotográfico, escénico o textual… salvo el de llamarlo en su conjunto cine. Shirley es una pieza de videoarte exquisita, no apta diría yo para exhibir en salas comerciales. Es una rareza audiovisual.

SHIRLEY1

Teniendo esto presente y aclarada la forma se puede empezar a analizar el fondo. Esta pieza se presenta bajo una única perspectiva a nivel externo: la de la estética de Hopper; y otra única perspectiva a nivel interno: la de Shirley. Si uno llega receptivo a verla -condición indispensable-, puede llegar a interiorizar y reflexionar ante el monólogo de esta mujer, un monólogo mediante el cual vemos su evolución personal y la de la sociedad estadounidense a lo largo de tres décadas marcadas por conflictos fríos y calientes; pero en cuanto uno baja la guardia -cosa que puede ocurrir con facilidad-, su discurso se vuelve tedioso y pedante. Puede uno llegar a pensar que esta mujer de tan arraigados ideales es en realidad tan estática como los cuadros en los que ‘se mueve’. Por cierto que, en ese sentido, Stephanie Cumming -la actriz que da vida a Shirley- se merece una ovación, porque para ser estático en pantalla es necesario tener un control absoluto sobre el cuerpo. Ella es bailarina profesional, es de suponer que la expresión corporal la tiene más que interiorizada, pero eso no impide que sea admirable.

En definitiva, si desean escuchar los pensamientos de una mujer moderna mientras ella mira por la ventana, o si les interesa analizar las obras de Hopper desde una butaca de cine durante hora y media en lugar de quedarse en pie frente a sus cuadros durante el mismo tiempo en una galería… pasen y vean. Acomódense. Pero vayan sin los prejuicios que les impone una crítica de cine y plenamente conscientes de que van a ver arte. Si no, ni se molesten.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 5/10