Estrenos… ‘Reencontrar el amor’ de Liza Azuelos

En ocasiones, cuando uno se mete en la cama, antes de poder conciliar el sueño hace un esquema de lo que le gustaría soñar, obliga a la mente a verse, por ejemplo, en un trabajo mejor, en un lugar paradisíaco o teniendo una aventura con un amor platónico… o quién sabe, puede que con alguien a quien acaba de conocer, alguien que le ha llamado poderosamente la atención.

En Reencontrar el amor Liza Azuelos investiga precisamente sobre eso que comúnmente llamamos ‘flechazo’, algo que se produce en apenas un segundo pero que da de sí todo lo que queramos imaginar. Es un tema recurrente sí, pero como siempre digo, hay mil maneras de contar una misma cosa y, en su caso, hay multitud de matices que hacen que su película sea diferente. Para empezar, la elección de los actores: de un lado la Julia Roberts francesa, Sophie Marceau, que reflexiona una vez más sobre ‘La fidelidad‘, entre otras cosas; del otro el ‘Intocable’ François Cluzet haciendo gala, de nuevo, de… ‘El arte de amar‘. Dos pesos pesados del cine francés hablando de lo que ya han hablado, de lo que para muchos podrían ser banalidades rosas.

El género en sí es vanidoso y zalamero, pero de vez en cuando no está de más dejarse llevar por sus encantos, encantos que en este caso servirán al reprimido de vía de escape. No estoy invitando al personal a ser infiel ni mucho menos, tampoco lo hacen los dos protagonistas de esta historia -hagan o dejen de hacer-, simplemente es una sugerencia dirigida a la imaginación. Quizá ni siquiera haga falta marear a la materia gris pensando en cosas tabú. Para eso está el cine, para ser libre cuando uno mismo reprime sus deseos, sus pensamientos… Es algo ligeramente voyeur.

El argumento de este tipo de películas suele ser un imán para adolescentes, siempre y cuando los protagonistas sean jóvenes y guapetones claro… Pero Azuelos hace una llamada a otra generación para la cual tampoco es tarde para vivir una segunda o tercera adolescencia: la de los bien entrados en los cuarenta -rozando los cincuenta-. Lo hace evitando el melodrama, ella simplemente juega con la casualidad. No cae en la frialdad que suele mostrar el marido infiel, ni en el castigo que se impone la alegre divorciada ‘instigadora’. El adulterio es cosa de dos.

Entre ese juego, entre la casualidad y la imaginación, la directora muestra imágenes muy sensuales, sugerentes… su film es literalmente como un anuncio de perfume. Este es otro de los matices que marcan la diferencia. Exprime al máximo la sexualidad de ambos personajes de una forma muy elegante; como es vital en publicidad, condensa instantes muy potentes en apenas segundos, instantes que para los protagonistas pueden marcar un antes y un después… o no… o sí… o no… Azuelos engaña constantemente al espectador con, digamos, la ‘creatividad’ que tienen los protagonistas a la hora de soñar, o mejor dicho, de forzar el sueño. Lo cierto es que gracias a ese toque publicitario consigue en conjunto un montaje curioso, repleto de contrastes y colores muy estimulantes.

Quizá después de su anterior largometraje, LOL -con el angelito de Miley Cyrus al frente-, parte de su público esté un tanto reticente. Pero creo que Lisa Azuelos puede encontrar la redención con esta nueva propuesta. Reencontrar el amor no es la comedia romántica del año obviamente, pero está presentada con un gusto y una finura que al menos te mantienen atrapado e intrigado durante toda la proyección.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 6/10