martes, noviembre 12, 2019

Estrenos… ‘Magical Girl’ de Carlos Vermut

Cine Estrenos... 'Magical Girl' de Carlos Vermut

Aquellos que se definan como las personas mayores que en El Principito necesitaban que les dibujaran el interior de la serpiente boa a fin de poder comprender, deben relajarse y dejarse llevar a la hora de enfrentarse a este magnífico rompecabezas que es la última Concha de Oro a Mejor Película. Como si de un puzle al que le faltase su pieza final clave se tratase, el realizador hace encajar con una hábil composición las historias de sus personajes pero dejando siempre interrogantes. Cómo se conocieron el personaje de Bárbara Lennie y José Sacristán daría ya para contar otra película, como bien ha advertido el propio actor, increíblemente magnético y perturbador en este filme, que añadía que el problema de la gente en general es la necesidad que tienen de comprenderlo todo, hasta las cosas que no tienen explicación, como se demostrará en esa imagen pregnante del truco de magia entre profesor y alumna.

Si en Don Pepe Popi, el corto que Vermut hacía para los Venga Monjas, veíamos el video final que estos montaban para la madre cuya hija había fallecido, en Magical Girl nunca podremos contemplar las grabaciones a las que se somete el personaje de Bárbara para conseguir dinero rápido. El director madrileño pule así ese juego suyo de sugerencias incómodas que ha llevado su película a ser proyectada en festivales como el de Sitges. Los silencios y la soledad a la que somete a los protagonistas, los espacios austeros reducidos al mínimo decorado, junto con la música que finalmente irrumpe sobre estos elementos no asustan pero sobrecogen. Una tiene la impresión de estar asistiendo al más turbio de los relatos aunque de él solo queden las dentelladas de un cuchillo sobre la piel de Bárbara Lennie en una de las imágenes más inquietantes de la cinta.

Como ya ocurría en Diamond Flash, la primera película del realizador, las situaciones más anodinas se trasmutan por segundos a través del diálogo en otras incómodas y desagradables, en las que incluso a veces, por su austeridad, se provoca en el espectador una risa con la que él mismo se atraganta, consciente de la gravedad de lo que se está contando en pantalla. En Magical Girl el humor se mantiene a través de esas conversaciones de crítica social como la del fútbol que, si bien trilladas, parecen un acierto en tanto en cuanto subrayan el surrealismo de algunas escenas propias del cine negro que, como siempre, surge en esos momentos de crisis como el actual.

Y es que Vermut se esfuerza en intentar señalar como la causa de nuestra situación actual la lucha entre una España visceral que aboga por imperar sobre la racional. La moraleja final es cuidado con lo que haces por quién amas, o mejor, por quién te obsesionas porque a esa niña de fuego le quema un pasado oscuro y tú también puedes quemarte hasta ser conducido por los laberintos pulsionales de esa España instintiva.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 9/10