El inicio que Kubrick no quiso tener: ‘Miedos y deseos’ de un joven del Bronx

Gracias a la Historia y a la Arqueología hemos ido siendo conscientes de lo que algún día fuimos capaces de hacer. Para bien o para mal. Porque juntándonos podemos ser muy buenos, pero echando una mirada a nuestro pasado está claro que también estamos capacitados para ser unos auténticos salvajes si una buena mañana se nos pone en el entrecejo. Si por medio de esa búsqueda hemos llegado hasta momentos muy lejanos en el tiempo para descubrir si nuestro origen está en un mono o en un jardín mesopotámico, qué trabajo nos va a costar investigar los orígenes de un arte que cuenta con casi 120 años. Por ello es capital la labor de las Filmotecas: investigando, encontrando, restaurando y ofreciendo a los espectadores algo que no habían/habíamos visto. Segundo logro de las Filmotecas: introducir una alternativa al cine contemporáneo para mostrar de lo que algún día fuimos capaces de hacer. Bueno, de lo que algunos fueron capaces.

Pero si el cine actual se ha visto obligado a adaptarse a los hábitos de consumo de la sociedad, y ya no nos parece raro ver una película en una tableta o en un teléfono ¿por qué no conseguirlo con el cine más antiguo? De la respuesta a esta pregunta nacen plataformas de cine online como Filmin (entre otras), que ofrecen cine estrenado recientemente, junto a películas de hace varias (o muchas) décadas.

Una de las últimas contribuciones de este portal ha sido poner a disposición del que lo desee, Fear and Desire, la primera película que rodó Stanley Kubrick. De ponerlo online, porque ya se había estrenado en televisión (TCM). El hecho toma la categoría de hito si tenemos en cuenta que el propio cineasta hizo todo lo posible para que la película nunca viera la luz. Stanley era así. Tenía estas cosas.

 

Viendo Fear and Desire, hay quien puede pensar que no tiene nada que ver con ninguna de las películas que Kubrick haría después. Pero es mentira. En esta película ya se atisban algunos personajes o acciones que se repetirán bajo distintos vestuarios, sobre distintos escenarios o en distintas épocas, a lo largo de las doce películas que realizó el director del Bronx.

 

Aquí ya se ven personajes con mentalidades frágiles, algunos de ellos reprimidos sexualmente, cuya estabilidad emocional se irá alterando, alcanzando la locura por momentos, a la mínima posibilidad de poder satisfacer las bajas pasiones de la mente y la carne. Pero también los sueños, o planes, o empresas que se van al traste a medida que los personajes descritos anteriormente van ganando protagonismo en la trama. Miedos y deseos. El título (el final, porque se llamó de muchas formas desde su génesis) resumía esas pulsiones. Después, el cineasta profundizaría en estas dos constantes y tocaría muchos más temas.

 

Si esta película es muy de Kubrick, porque refleja algunas de las características de su cine, ¿por qué Kubrick renegó siempre de su primogénito? Quizás porque su matrimonio, que amenazaba con romperse, aguantó lo que duró el rodaje. Quizás porque todo iba bien hasta que llegaron los problemas de la postproducción, que cuadruplicaron el presupuesto final. Quizás porque los imprevistos contribuyeron a que el estreno de la película llegara más tarde de lo previsto. Quizás porque la reacción del público, que llegó a reírse con algunas interpretaciones, dejó en fuera de juego las expectativas de Kubrick. Quizás porque esa magnanimidad de la que se le acusa, no aceptaba un inicio que él mismo calificó de “ejercicio de cineasta aficionado”. Quizás, quizás, quizás.

 

El director renegó de su ópera prima, y la hizo desaparecer. Pero gracias a las copias de archivo de Kodak, a la restauración de dichas copias, y a la difusión posterior, hoy es posible contemplar Fear and Desire y opinar sobre ella.

No se sentía orgulloso de su debut, pero acabaría reconociendo que le sirvió para aprender de sus errores, y sentenciar que “el dolor es un buen maestro”. Eso le vino bien a él para ir mejorando con el paso de los años y las películas.

Fear and Desire podrá gustar más o menos, incluso podrá parecernos un poco lenta en algunos momentos, pero supone el inicio de una de las filmografías más importantes del séptimo arte.

El amanecer de uno de los cineastas y artistas más perfeccionistas, sólidos e influyentes de la Historia del cine.

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