miércoles, octubre 16, 2019

El atlas de las nubes (Cloud Atlas): nada más allá del entretenimiento

Cine El atlas de las nubes (Cloud Atlas): nada más allá del entretenimiento

Los hermanos Andy y Lana Wachowski, creadores del mundo de Matrix, y Tom Tykwer, director de otro título de culto como Corre Lola, corre, llevan a la gran pantalla esta famosa novela del escritor británico David Mitchell en la que hasta seis historias diferentes – que abarcan desde los años de esclavitud negra hasta los futuros e imaginarios últimos días de la tierra- se entrelazan para sustentar una vez más la primera premisa del ya archiconocido como efecto mariposa: la más nimia decisión condiciona de una u otra manera el curso de la cosas. Hasta aquí, nada original, pero hay que destacar que entre todos los paralelismos que se establecen entre los distintos fragmentos, hay una conexión entre ellos que queda sumamente clara y es el hecho de que en todas las épocas y en todos los mundos siempre hay opresores y oprimidos que luchan por sobrevivir y cambiar el orden establecido. Ello convierte a El atlas de las nubes en un filme de ciencia ficción con intenciones de discurso moralista fuera de lo común (las referencias al antropólogo Carlos Castaneda o al escritor ruso Solzhenitsin servirán como ejemplo), pero cuya sucesión de historias y personajes, así como de diversos tonos (hay historias dramáticas, otras que responden más al género de aventuras e incluso alguna cercana a la comedia) no ayuda a la interiorización del mensaje.

Más allá del concepto, visualmente unir 6 historias en épocas y lugares tan diversos también provoca una sensación de caos que degenera en una estética manida, donde se repiten un sinfín de clichés propios del género de ciencia-ficción. Las imágenes del futuro nos recordarán a clásicos como El quinto elemento hasta videojuegos como los de la serie Oddworld, donde unos seres se alimentarán de otros considerados inferiores. Lo irónico es que estos mundos futuristas se intercalan con historias de gente sencilla como la del viejo editor inglés o la del músico gay de los años 30 que precisamente, siendo menos pretenciosas, nos sorprenden por su cercanía y agilidad narrativa, sin necesitar de grandes efectos especiales para captar nuestra atención.

Y es que si algo es innegable es que los tres directores han sabido gestionar bien la duración del metraje (casi 3 horas) al dotar de grandes dosis de acción todos y cada una de los relatos, de manera que uno tiene la sensación de estar viviendo una experiencia de clímax constante. Esto último añadido al entretenimiento que supone jugar a adivinar qué actor se esconde detrás de cada personaje (Tom Hanks, Halle Berry, Susan Sarandon o hasta Hugh Grant interpretan más de un papel en esta película gracias a diversas caracterizaciones) hacen de El atlas un producto entretenido, sí, pero que no pasará a la historia ni por su calado conceptual ni por su imaginario futurista.

 PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 5,5/10