miércoles, febrero 19, 2020

‘Cherry Pie’ de Lorenz Merz

Cine 'Cherry Pie' de Lorenz Merz

Si por algo será recordada esta película en el futuro será por el fantástico trabajo de su actriz protagonista (y casi única, porque aparecen pocas personas más en sus ajustados 84 minutos), Lolita Chammah. Aunque tenga ya una carrera con un buen número de trabajos a sus 31 años, la repercusión fuera de su país no ha sido mucha, algo que está a punto de cambiar con este papel que la obliga a refugiarse en las profundidades de una mente torturada.

Hija de Isabelle Huppert no podría tener mejor maestra para un papel de esta profundidad sicológica (sólo hay que recordar La pianista para despejar dudas). Tiene que tocar todos los palos de la depresión y el aislamiento social.

Su personaje Zoé, inicia la huida escapando de lo que parece una relación tormentosa. La acompañamos gracias a la cámara que la sigue, en un recurso parecido al que suelen utilizar los hermanos Dardenne (incluso por momentos resulta obvia su semejanza con Rosetta, aunque aquí la cámara es algo menos nerviosa). No nos dan información clara de su pasado, de sus circunstancias, ni siquiera de sus pensamientos. Esto es algo muy bien visto por Merz (sorprendente la madurez para un director debutante), no es sólo una persona sin rumbo, consciente de ir vagando sin un destino prefijado. Es que en su cabeza sólo existen pensamientos inconexos y oscuros.

Poderosa visualmente, varios momentos y escenas ayudan a comprenderla en su tortura. No establece trato con ningún ser humano, y cuando lo intenta es sin éxito. Sólo recorre espacios donde la gente está de paso, gasolineras, puertos, bosques, evitando ser salvada. El único contacto humano (aunque resulta una pulsión casi animal), es el que tiene con ella misma.

Toda la película es un viaje a través de la mente de Zoé. Vemos con sus ojos, y solo oímos lo que su mente ensimismada es capaz de rumiar.

Responsable también del guión y de la fotografía habrá que seguir de cerca a su director y esperemos que no sea un caso más de director primerizo con una personalísima primera obra que se va diluyendo rápidamente.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 6/10