American Horror Story, Freak Show

Cuarta temporada ya para una de las series que primero se apuntaron al revival de terror en tv (junto con The Walking Dead) y que ahora se está poniendo de moda con Penny Dreadful o The Strain.

En esta ocasión será el mundo del circo (tan propenso a dar miedo incluso sin quererlo) el pretexto para desarrollar la trama.

Son los años 50 y una caravana de freaks intenta ganarse la vida (y protegerse sumando fuerzas y aislándose de “La normalidad”), bajo la dirección de una refugiada alemana interpretada por Jessica Lange. Paralelamente aparece en el pueblo un personaje terrorífico que asesina brutalmente a diestro y siniestro, lo que supongo provocará las sospechas del pueblo y la persecución a la troupe circense.

Esta temporada tendrá la obligación de mejorar la decepcionante parte final de The Coven, anterior entrega de la serie creada por Ryan Murphy (que ha prometido que estamos ante la más terrorífica de todas ellas), si quieren seguir con más horror televisivo.

Mantiene uno de los mayores aciertos desde sus inicios, un grandísimo reparto, en el que varios de sus integrantes suelen repetir. Aquí una vez más lo encabeza Jessica Lange (parece ser que tras “dirigir el circo” abandona definitivamente para dedicarse a otros proyectos) y también repiten Katy Bates como la mujer barbuda, Evan Peters como el chico Langosta y Sarah Paulson interpretando un doble papel (los de las siamesas Bete y Dot Tattler). Es la interpretación de Paulson una gran sorpresa y parece que de una gran dificultad. Interpreta todas las escenas dos veces de manera diferente, según el punto de vista de cada una, con una prótesis que simula la otra cabeza. Entre los actores también están verdaderos “freaks” como Jyoti Amge, la mujer más pequeña del mundo.

También vuelven a ser impecables en diseño de producción, maquillaje, vestuario, efectos especiales, y en definitiva todos los aspectos técnicos.

Este primer capítulo tiene el problema de muchos de los arranques de este tipo de series, el querer llamar la atención demasiado rápido y mostrar casi todas las cartas. Muchos personajes, muchas posibles historias secundarias y poca información de por dónde irán finalmente los tiros.

El capítulo termina con un número musical (nada más y nada menos que Life on Mars de David Bowie interpretado por Jessica Lange), al menos aquí tienen el pretexto de estar en un circo para hacerlo, y no los injustificables de Stevie Nicks la temporada anterior.

Una vez más, el veredicto sólo puede ser mantenerse a la espera y tener paciencia con una serie que alcanzó un gran nivel en parte de sus dos primeras temporadas.

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