Ezra Furman, contra los supremacistas blancos en su nuevo videoclip

Ezra Furman ha vuelto, esta vez con un vídeo titulado Driving Down To L.A. perteneciente a su último álbum Perpetual Motion People. Se trata de un videoclip dirigido por Joseph Brett y producido por Daniel Lefkowitz pero, sobre todo, en el que destaca la historia que inspiró su publicación, y que el propio artista ha querido transmitir con un comunicado que os transcribimos a continuación:

“Este video está dedicado a Heather Heyer, asesinada o el día antes de que empezáramos a rodar. Esta es una canción de paranoia, escape y éxtasis de la muerte del ego. Decidimos hacer un video que tratarse sobre mí y mi ángel de la guarda escapando de los nazis actuales.

Las perturbadoras circunstancias en las que se hizo el video fueron las siguientes:

La grabación del vídeo tuvo lugar durante cinco días en la pequeña ciudad de Strasburg, Virginia, el 13 de agosto, un día después de que el mitin de Unite the Right de Charlottesville se volviera terriblemente violento, a noventa minutos de distancia en coche. Esto fue una coincidencia. Habíamos planeado rodar allí mucho antes de que supiéramos que había un mitin de extrema derecha programado en Charlottesville. Así que tuvimos la extraña experiencia de hacer un vídeo musical sobre huir de los supremacistas blancos en Virginia en el momento en que todo el país estaba hablando de ellos, al mismo tiempo que el presidente se negó a condenar inequívocamente el movimiento supremacista blanco.

Es terrible ver cómo las raíces de la supremacía blanca en América florecen de nuevo de esta manera, sin mencionar la misoginia, la homofobia y el antisemitismo que le acompaña. Tengo la intención de que esta canción, el vídeo y toda mi carrera sea una protesta contra esas actitudes.

Este video trata sobre cómo el miedo se convierte en violencia. Espero que no haga falta decir que no defiendo disparar un arma en un coche lleno de gente, sean enfurecidos supremacistas blancos o no. El vídeo es una fantasía y una pesadilla al mismo tiempo. Creo que coincide con la pesadilla cultural que estamos viviendo, una de la cual rezo para que pronto podamos despertar”.