Videografía: ¡Corre, corre, corre!

Occidente. El ritmo de vida ajetreado de los trabajos de oficina. El no tener muy claro dónde vamos, o de dónde hemos venido. Nos pasamos la vida corriendo de aquí para allá, y cuando tenemos un ratito libre… salimos a correr (por aquello de estar en forma). La cosa es no parar. Y para colmo, desde las pantallas (series, películas… lo que sea), no dejamos de ver persecuciones. Nos gusta la prisa, y en la música también.

No se trata sólo de correr dentro del estadio de turno para llegar a la primera fila del concierto mientras un guardia te grita que por dios no corras. En los vídeos, las carreras, persecuciones o huidas de todo tipo están también muy presentes. Hoy os traemos una pequeña selección, los que nos han parecido más originales o nos han llamado más la atención. Hemos tenido mucho donde elegir.

Las persecuciones son un elemento básico en cine y en vídeos. Dan dinamismo, misterio (¿adónde intenta llegar nuestro protagonista, con tanta prisa?) y hasta mensajes de todo tipo, desde políticos hasta… bueno, ya iremos viendo.

Lo cierto es que el tema de escapar de la ley a los grupos les da bastante juego. Les permite sacar su faceta más Hollywoodense, convertirse en “los malos”, y lograr videoclips memorables. Este es, por ejemplo el caso de caso de Fire de Kasabian. El vídeo dirigido por el británico W.I.Z. les sirve de excusa a Meighan y compañía para convertirse en atracadores de bancos, metralleta y policía incluidos, al más puro estilo thriller.

 

 

Lo de escapar de la policía es uno de los temas más recurrentes, aunque no siempre son de estilo tan peliculero. En muchas ocasiones se utilizan para transmitir un mensaje político muy claro. Son muchas las bandas que utilizan su música para hacer denuncia política, y un videoclip de este estilo les puede ayudar mucho a marcar la línea. Tal es el caso de Against Me! en su vídeo I Was A Teenage Anarchist, en el que vemos, con todo lujo de detalles, la paliza que un chaval con pinta de punkie recibe a manos de un policía. Impactante cuanto menos.

 

 

Muse también se han apuntado a usar los vídeos y las persecuciones como plataforma política. Madness, presentación del amado por algunos, detestado por otros y whatthefuckeado por todos The 2nd Law, nos presentaba un escenario de batalla campal entre las fuerzas del orden y dos desconocidos en el metro.

 

 

Esto de las persecuciones no es nuevo, si nos remontamos a mediados de los 90 encontramos de hecho uno de los más memorables. En un estilo muy similar, e igual de impactante, tenemos una pequeña reliquia que Spike Jonze (director de Being John Malkovich y Her) para la canción California de la banda Wax. Que el vídeo sea lo que más se recuerde de la banda ya dice mucho, pero no es para menos. Tres minutos y medio de un hombre quemándose a lo bonzo huyendo de algo que se mantiene todo el tiempo fuera de pantalla.

 

 

Aunque no todos tienen que ser serios, también los hay “casposos” a más no poder. Son muchos los que tiran del humor para al contrario que en los casos anteriores, descargar de epicidad o de tintes políticos sus temas.  De estos tenemos varios, pero destacamos el de Beastie Boys para Sabotage con estética del Equipo A, por catalogarlo con piedad. Si no lo recordáis, es mejor que lo veáis directamente, porque los adjetivos se quedan cortos para describirlo.

 

 

En esta línea también se situó hace poco tiempo Jake Bugg para presentar su segundo trabajo, Shangri-La. Sacando la faceta británica, el vídeo tiene todo el potencial para hacerse viral. A lo Benny Hill, Bugg escapa de una pandilla de personajes entre los que se encuentra un policía, Elvis o una señora mayor para proponer matrimonio a su novia con un anillo robado. El puntazo viene al final.

 

 

A pie o en coche, da igual. Arctic Monkeys también han entrado en el juego. De hecho lo hicieron allá por 2007 con su segundo álbum. El vídeo de Fluorescent Adolescent es otro de este estilo sólo que más tétrico, con payasos asesinos de por medio, ¿por qué no? Además, lo podemos disfrutar con la maravillosa calidad de un zapato.

 

 

Lo de la escapatoria lo encontramos en todos los géneros y a todas las edades. A veces son niños los que huyen, lo que le da cierto toque de inocencia e ironía que pueden salvar vídeos que de otra forma no tendrían nada que ofrecer. Esto es lo que hacen los americanos Dawes para su canción When My Time Comes. El pequeño intenta escapar una y otra vez mientras los guardias le persiguen y le devuelven sistemáticamente a picar piedras.

 

 

Si hacemos un poco de memoria, también encontramos a niños huyendo de un peligro dictatorial y monstruoso en Little Talks de Of Monsters and Men, añadiendo el elemento de fantasía.

 

 

Muy parecido hasta visualmente es el vídeo de la gloriosa Run Boy Run del francés Woodkid, en una trepidante animación que le valió una nominación a un Grammy por Mejor Vídeo en Formato Corto. Y es que el vídeo no es para menos: la inocencia de un niño armado con una espada de madera frente a los malvados monstruos que le persiguen en su camino a su peculiar Ciudad Esmeralda, sin que desentone con la electrónica de la canción.

 

 

Como vemos, hay de todo. Absolutamente de todo. Huidas a pie, en coche, con cadenas, sin ellas, perseguidos por la policía, en tono irónico o en clave política. Siempre estamos corriendo en alguna dirección, siempre huyendo de algo. Pero no podemos acabar esta pequeña selección de persecuciones de todo tipo, sin hacer mención a la más célebre de todas. Es necesario incluir en esta lista la persecución musical más polémica de la historia. En 1977, coincidiendo con el lanzamiento de cierta canción, Sex Pistols recorrieron el Támesis en un barco, parodiando los desfiles de la reina Isabel II, y consiguiendo movilizar a gran parte de las fuerzas policiales londinenses para detenerles. La persecución se ha convertido en parte de la historia de la música y en el momento clave del desarrollo del punk. Parte de esta aventura se plasmó en el videoclip de la banda para God Save The Queen.

 

 

¿Qué os parece? ¿Añadiríais alguno más?