Videografía: Asia…tan lejos y tan presente

Asia. El lejano oriente. Místico, reflexivo, desconocido. El gigante asiático.

No podemos negar una realidad y es, ni más ni menos, que lo exótico nos atrae al igual que nos repele. Nos fascina y nos enerva. Es un cúmulo de sensaciones que sólo puede llevarnos a una tierra milenaria: Asia.

Desde los tiempos remotos, el continente asiático ha estado presente en todas las disciplinas. Caspar David Friedrich, el pintor romántico alemán, decidió inspirar sus obras, solitarios y bucólicos amaneceres en la estampa japonesa como después lo hicieron otros muchos coetáneos. ¿Y qué pensamos de Madame Butterfly, la famosa ópera italiana inspirada en el fatídico romance entre una joven japonesa y un marine estadounidense?

Y si nos acercamos al cine, nos salen muchos títulos donde la cultura asiática prevalece: Kill Bill, Mapa de los sonidos de Tokio o Lost in Translation nos llevaron a calles desconocidas, parajes insólitos, escenarios desconocidos, personajes reales. La música también se lleva su parte, sólo hay que ver a La Casa Azul con Cerca de Shibuya o Love of Lesbian con Cuentos Chinos para Niños del Japón.

Ignorar la influencia de la cultura asiática en nuestros días es casi evidenciarnos.

Por ello, hemos decidido recopilar una serie de vídeos donde Asia aparece, bien como escenario o bien como componente, pero está ahí, deseando ser admirada… ¡Comencemos!

La banda británica Muse, conocida por una espectacular puesta en escena así como un punto estrafalario en algunas ocasiones, eligió Tokio como lugar para dar rienda suelta a sus disfraces, sus gafas futuristas y los neones, que ya venían de serie en la ciudad. Desde luego que Panic Station cuenta con todos los medios para ser una exhibición del mejor Japón nocturno.

 

Y como nos encanta desempolvar vídeos como si nos fuera a salpicar polvos de arroz de geisha, hemos retrocedido en el tiempo hasta llegar a los años 80 con The Vapors, banda inglesa que duró tres años pero que nos dejó esta perla audiovisual, porque el vídeo no puede ser más hortera ni la letra puede ser más intensa. Entendemos perfectamente que dejaran la música, lo que no nos cuadra es que uno de ellos se dedicara a ser director de cine… Su sentido de la estética es totalmente relativo.

 

Pero claro, los 90 tampoco nos dejaron, en general, mejores resultados en la creación de videoclips, así que os presentamos una joya de Manic Street Preachers hechos unos rompe corazones en mitad de Japón. Los looks no tienen desperdicio y la canción tampoco, es todo un viaje en el tiempo.

Manic Street Preachers-Motorcycle Emptiness

 

¿Y quién no se siente un poco Liam Gallagher cuando se enfunda un abrigo verde como los suyos? Esta es la historia del vídeo de la canción Acquiesce, de los británicos Oasis. Aunque la canción fue cara B del single Some Might Say, apareció posteriormente en The Masterplan, recopilatorio de rarezas musicales, claro. El joven nipón vive tanto la canción que al final se vuelve el Liam Gallagher del lejano oriente y menos mal que el final de canción le dice Wake Up, wake up porque realmente nadie quiere despertarse de semejante realidad: Tocar delante de una sala abarrotada siendo una estrella del brit pop.

 

 

Para reinterpretación moderna de la cultura japonesa tenemos a Madonna, ataviada de geisha del siglo XXI, aunque realmente Nothing Really Matters es anterior, en concreto del año 1998. Pero como Ray of Light era un disco que sonaba avanzado para el momento, el vídeo no es para menos aunque se trate de un ejercicio de egolatría por parte de la ambición rubia, dejando en un segundo plano a los personajes misteriosos vestidos de blanco. No podemos negar que es una geisha muy atrevida.

 

Y para rubia, Gwen Stefani, que pasó de pertenecer a uno de los grupos más coreados de los años 90, No Doubt, a dejarse llevar por su propia decadencia estética y musical. En este vídeo queda latente ambos hechos, pero el nombre de la canción nos viene muy bien: Las Harajuku Girls, para quién no lo sepa, son jóvenes niponas ataviadas con ropa absolutamente estrafalaria, con la diferencia que es su forma habitual de vestirse, nada de disfraces. Algunas van de época, otras van de escolares, pero la cuestión es crearse un avatar para seguir viviendo y evadirse de la realidad. A pesar de que la canción carece de ningún tipo de calidad, Gwen Stefani sacó partido al título, sacando hasta su propia firma de ropa bajo ese nombre.

 

Nos cambiamos de tercio y nos volvemos al indie, del que nunca debíamos haber salido, para viajar al cruce más famoso de Tokio de la mano de The Killers. Para la canción Read my Mind grabaron todas las tomas en la capital japonesa dónde nos enseñan muy bien parte de la cultura local, como los hoteles cápsula o las salas de videojuegos infinitas.

 

Nos pasamos a otro de los gigantes asiáticos para descubrir a una princesa caracterizada por Rihanna, la reina del chonismo comercial que, junto a Chris Martin, decidieron sacar una canción ft, cargándose en parte la credibilidad de Coldplay, banda que lidera Chris. Eso sí, los planos de la ciudad prohibida de Pekín son increíbles, así que nos quedaremos con las vistas y la estética del vídeo, que está realmente bien trabajada.

 

Y solo podíamos mejorar nuestro recorrido por Asia y es de la mano de Phoenix. Para Entertainment, canción de su nuevo álbum Bankrupt!, se marcaron un vídeo maravilloso con una trama entretenida que lo menos que te hace es ponerte a cantar desde el primer segundo, sin dejar de lado los símbolos comunistas ni los matones a sueldo.

 

Alphaville es una banda de origen alemán que principalmente se la conoce por la archiconocida canción Forever Young. Vale, pues antes de que pegaran el pelotazo, sacaron Big in Japan, cuyo videoclip no puede ser más ochentero. Lo que podemos sacar en claro que Marian Gold cantará mejor o peor, pero la interpretación no es su fuerte.

 

Y otro vídeo más y bastante sorprendente viniendo de los suecos Peter Bjorn and John, nos presenta a unos chinos muy malos que acaban bailando una coreografía de lo más particular, más típica de una boy band. Esta canción pertenece al álbum Living Thing, penúltimo trabajo de su carrera.

 

Y volvemos a pasar de China a Japón y del pop rock más ligero a la música electrónica más experimental para dar paso a Baths, pseudónimo de Will Wiesenfeld. Para la canción Lovely Bloodflow eligió a un samurái paseando un frondoso bosque sin saber lo que le depara…Os dejamos que seáis vosotros quiénes descubráis el final de la caminata, porque os encogerá el alma.

 

Y si alguien tiene orgullo por sus raíces, esa es M.I.A, que, de forma excepcional, ponemos dos vídeos suyos porque sabe reflejar muy bien la pluralidad cultural en ambos. Aunque es londinense, proviene de Sri Lanka y queda latente en sus canciones y estética que no renuncia para nada a esas influencias.

En el primer vídeo podemos ver una danza thai, con las figuras realizadas con los brazos y esas uñas doradas tan características, además que la música tiene unos toques orientales que no se puede negar la procedencia de M.I.A

 

En cambio, este vídeo representa muy bien las tradiciones hindúes: diosas, elefantes y sacrificios.

 

No podíamos acabar este reportaje sin obviar a la cantante islandesa Björk ,que tiene cara más bien de japonesa ya que puso banda sonora e imágenes a un proyecto llamado Drawing Restraint 9. Es esta pieza de video arte sale caracterizándose de geisha pero podéis ver otras escenas de la cultura tradicional nipona a través de la web oficial del proyecto, que fue premiado en el festival de Venecia.

 

¡Esperamos que hayáis podido al menos viajar con la mente por todos los países mencionados y trasladaros por un momento a tierras muy, muy lejanas!