Qué y Por Qué Mirar: Master of None (¡Ahora sin spoilers!)

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Netflix llegó a nuestras vidas este octubre con mucho bombo y platillo, a caballo de algunas series de renombre (como House of Cards, Narcos o The I.T. Crowd) y de la gran fama que le reportaba su servicio en los Estados Unidos. Aún así, enfrentado al mercado audiovisual español, Netflix ha estado teniendo problemas a causa de su catálogo relativamente extenso pero en muchos casos desconocido, y es que la plataforma apoya también una buena cantidad de contenido que podría intentar llamarse “de autor” pero que en nuestro país no tiene tanta salida como en América. Hablamos de series como Derek de Ricky Gervais o de Master of None, con Aziz Ansari a la cabeza, la serie que nos ocupa en este artículo.

Master of None se presenta como la serie en que su protagonista, Dev, un joven indio de al rededor de 30 años, se enfrenta definitivamente a su vida adulta y lo que significa afrontar las dificultades propias de esta etapa.

Con esta simple premisa, el comediante y su compañero nos presentan una elegante y refrescante sitcom que intenta evitar en la mayor medida posible todas las convenciones del género. Así, nos invitan a acompañar a Dev en diferentes sucesos de su vida adulta moderna, como debatirse entre tener hijos o no, buscar éxito a nivel artístico en su carrera como actor de anuncios de televisión, encontrar pareja y detener agresores sexuales en el metro.

Master of None encuentra un más que resultón equilibrio en una gran combinación de recursos comédicos, especialmente a través de las situaciones un poco esperpénticas que viven sus protagonistas y de una precisión casi milimétrica en los diálogos, llenos de puyas, juegos de significados y demás. Además, y como no podía ser de otra manera, Ansari encuentra espacio para poder jugar con los estereotipos culturales de la ciudad de New York y de mundos como el del espectáculo, el de las citas y el de la hegemonía actual de Internet en el control de nuestras vidas.

Aún así, y a pesar de esta voluntad de hacer reír, en muchos casos a través del disparate, Master of None es una serie sorprendentemente verosímil. Los personajes no siempre muestran desarrollos profundos que los ayudan a cambiar de personalidad ni experimentan revelaciones vitales gracias a la combinación de las circunstancias que los envuelven, pero aún así se sienten increíblemente próximos, gracias a la consciente adversión de los creadores a convertirlos en simples máscaras que los actores puedan ponerse durante unos 20 minutos. Si bien son pocos los personajes que se mantienen episodio tras episodio (a excepción, obviamente, de Dev), la recurrencia de muchos ayuda con esta familiarización, a la vez que la separación entre ellos y el protagonista y el hecho de que no estén perpetuamente juntos consigue darles a las relaciones un aire mucho más realista que el de cualquier otra serie de las mismas características. De esta misma manera se desarrollarán las relaciones de Dev con las mujeres, incluída una de las historias de amor más bonitas que hay actualmente en antena (justamente gracias a que se nutre de este realismo tan fresco).

Estos son los elementos que hacen de Master of None una muy recomendable serie que además de momento sólo cuenta con una temporada de 10 capítulos, así que ya sabéis que hacer esta semana.