Sr. Chinarro: Una trayectoria envidiable e infatigable

Sr. Chinarro: Una trayectoria envidiable e infatigable

Este viernes Sr. Chinarro ha publicado su decimosexto álbum de estudio, titulado Asunción. Con motivo de este lanzamiento, en CrazyMinds hemos querido repasar la dilatada trayectoria de Sr. Chinarro.

Y es que Sr. Chinarro fue uno de los primeros conjuntos que empezaron a surgir a principios de los 90 en España, con una propuesta musical que desde mediados de los años 80 estaba causando sensación en Reino Unido. Junto a Sr Chinarro, otros tantos grupos entre los que destacaron Los Planetas o Los Piratas, fueron el punto de partida para la consolidación de lo que se empezó a denominar como música indie en España. Su camino fue seguido por otros tantos grupos que, desde hace un par de años celebran sus dos décadas en la escena indie nacional (La Habitación Roja, Sidonie, Lori Meyers…).

El pistoletazo de salida a la trayectoria musical de Sr. Chinarro se produce con su primer álbum, del mismo nombre, bajo el sello discográfico Acuarela. Fue este mismo sello el que le había permitido un año antes publicar un EP titulado Pequeño Circo, tremendamente bien considerado por la crítica y para algunos, el verdadero inicio del sonido de Sr. Chinarro. Volviendo al álbum de 1994, pone de manifiesto que es una de los primeros ejemplos de lo que supuso la entrada de las influencias británicas. Es inevitable en este álbum debut no sentir las reminiscencias de sonidos procedentes de grupos como The Cure o Joy Division o New Order. Este primer LP muestra también el proceso de búsqueda del sonido propio en la neonata escena alternativa española, tal como demuestran las canciones en inglés como la versión de Leave me Alone de Power, Corruption and Lies. 

Dos años después de su primer y exitoso álbum, Sr. Chinarro continuó la búsqueda de un sonido propio con el álbum que marcó la temprana consolidación de su proyecto musical. No obstante, Cómpito destacó por un sonido y unas letras complejas difíciles de asumir. Para muestra el ritmo de En el Arroyo de Belén, como un paso de Semana Santa. También están de nuevo presentes la infancia y la influencia del indie británico. En este Cómpito vimos nacer su primer tema célebre, Su mapamundi, gracias, reversionado por Los Planetas. 

1997y 1998 fueron años realmente prolíficos para el indie nacional, y no iba a ser menos para Sr. Chinarro. Con la publicación de su tercer y cuarto álbum de estudio, confirmaron su consolidación en la escena alternativa española. El Por Qué de Mis Peinados, y Noséqué-Nosécuántos, fueron los dos últimos trabajos de la banda de forma estable. Empezando por El Por Qué de Mis Peinados, merece la pena destacar la llegada de Sandra para hacer los coros de un disco cuyas letras denotan una ruptura con el componente infantil de sus anteriores trabajos, para añadir cierto componente sexual con un aire de tristeza y unos arreglos musicales mucho más sofisticados que intensifican la madurez que estaba alcanzando Sr. Chinarro. Apenas unos meses después, Nosequé-Nosécuántos es el álbum que contiene algunas de las mejores canciones de toda la trayectoria de Sr. Chinarro. Si hay que destacar alguna, sería sin duda alguna, Informe para un Barco Vikingo, que condensa las características que florecieron previamente en El Por Qué de Mis Peinados. La voz de Antonio Luque complementada a la perfección con los coros de Sandra, y los matices sonoros que se alejan de las influencias experimentales del sonido indie británico, para optar por un sonido con mayor protagonismo de las cuerdas y los vientos. Aunque sin duda alguna merece la pena mencionar canciones como Un Burro Volando, donde Luque libera su acento sevillano. La crítica es unánime cuando hablan de estos dos álbumes como los mejores de toda la trayectoria de Sr. Chinarro y de los mejores de la historia de la música indie española.

La complejidad y el oscurantismo tras la marcha de David Belmonte

Con la llegada de los 2000, Sr. Chinarro un cambio sustancial en el devenir de su trayectoria. Tras el excelente EP, titulado La Pena Máxima, David Belmonte abandona el conjunto, dando paso a un disco tan complejo de escuchar como el Cómpito de 1996. Se trata de La Primera Ópera Envasada al Vacío, que suscitó numerosas críticas negativas entre la prensa indie del momento. La apuesta por un número reducido de canciones (siete), en su mayoría más recitadas que cantadas, con letras muy complejas, reflejan el delicado estado de Sr. Chinarro en aquel momento. Destaca de este disco la extensa Falta (de casi diez minutos). Melódicamente, las canciones parecían estar hechas de forma azarosa, lo cual no mejoraba la escucha. 

Tras el “batacazo” de cara a la crítica que supuso La Primera Ópera Envasada al Vacío, y el recopilatorio de rarezas que fue Despídete del Lago, llegó en 2002 el que se ha denominado el disco “más flojo” de la dilatada carrera de Sr. Chinarro. Cobre cuanto antes destaca principalmente por una apuesta por un sonido convencional, que sorprendentemente dio algunos de sus temas más célebres, como Han Quedado Níquel.

Como hemos dicho al principio de este reportaje, Asunción será el decimosexto trabajo de Sr. Chinarro. En toda larga trayectoria que se precie, el crítico musical gusta de dividirla en etapas. En este caso, el que fue su séptimo álbum, El Ventrílocuo de Sí Mismo (2003), es el punto intermedio entre la primera etapa, marcada por el hermetismo que va adquiriendo su sonido desde la marcha de Belmonte hasta La Primera Ópera Envasada al Vacío, y lo que vendría después. A todas luces, El Ventrílocuo de Sí Mismo presenta una mayor apertura sonora, con la introducción de mucho toque de guitarra y una vuelta a la influencia del indie británico de los 80, en concreto de The Smiths.

El anuncio que supuso El Ventrílocuo de Sí Mismo de la etapa más “oscura” de Sr. Chinarro acabó por consolidarse dos años después con El Fuego Amigo. El primer elemento destacado de este nuevo trabajo fue que no se produjo bajo el sello de Acuarela, sino bajo El Ejército Rojo, sello discográfico de J, líder de Los Planetas. Quizá el hecho de preparar el disco con amigos como Antonio Arias, de Lagartija Nick, hizo que el cambio no fuese tan brusco. El resultado fue un trabajo rebosante de felicidad con algunas reminiscencias melancólicas, como El Cuadro. Y no podemos pasar por alto la exquisita colaboración de Morente en El Rito.

Una segunda etapa marcada por lo personal y el contexto poíltico-social

En 2006 entró en escena Mushroom Pillow (La Habitación Roja, El Columpio Asesino, Triángulo de Amor Bizarro), para grabar El Mundo Según, que ofrece cierta continuidad con El Fuego Amigo, pero con unos matices sonoros mucho más depurados, que lograron un disco realmente redondo, gracias a unas letras voz mucho más clara, que casa a la perfección con un sonido más uniforme que nunca. Y sin duda alguna el elemento crucial fue el carácter personal unido a un ánimo exultante, con ciertos aromas de estabilidad y madurez, tanto profesional como sentimental. 

A lo largo de este reportaje se puede apreciar que el trabajo de Sr. Chinarro es continuo y frenético. 2008 fue el año del décimo álbum, Ronroneando. Este disco planteó ciertas reticencias en el fan primigenio de Sr. Chinarro, debido en parte a la sencillez de sus letras. Y aunque parece una continuación de El Mundo Según, la jovialidad que éste desprendía, se convierte en cierta amargura en Ronroneando, con un aroma de desamor en algunas canciones. 

Aunque parezca irónico, el paso de Ronroneando a Presidente (2011), ha sido el mayor periodo inactivo de Sr. Chinarro en toda su trayectoria. De nuevo luces y sombras, pero esta vez mucho más marcadas. Las letras dejan entrever aspectos de sus inicios, como un componente oscuro sin llegar a la ambigüedad de los inicios, y recupera la introducción de dichos populares y refranes. Lo que no varía es la muestra de madurez y pragmatismo que ha ido adquiriendo Luque a lo largo de los años, a base de experiencias más fuera que dentro de la música quizá. Otro elemento interesante es el toque folclórico que se mantendría en su siguiente trabajo, ¡Menos Samba! (2012), una critica a la pereza, mal endémico de nuestro tiempo y para muchos, muy arraigado en nuestro país. ¡Menos Samba! es un rico abanico melódico de sonidos que van desde sevillanas (La Plaga), hasta composiciones más próximas de nuevo, al indie rock británico, como Hot Mothers, con el reconocible componente humorístico que ha hecho único a Sr. Chinarro a lo largo de su carrera.

De nuevo, menos de dos años tuvieron que esperar los fieles a Luque para disfrutar de su decimotercer trabajo: Enhorabuena a los Cuatro. El contenido político-social de su trabajo anterior, deja paso a canciones con sonidos más próximos al rock y mensajes más alegres. Pudo influir el hecho de trabajar, al igual que sucedió en El Ventrílocuo a Sí Mismo, con una cantidad ingente de amigos, entre los que se encontraban Pau Roca y Marc Greenwood (La Habitación Roja), Alfonso Luna (Tachenko), o Anni B Sweet. El resultado de esta “reunión de amigos” fue un disco uniforme a simple vista, con ciertos toques estridentes y la introducción dosificada de sonidos ajenos al rock indie que predomina en Enhorabuena a los Cuatro. 

La vuelta a los orígenes veinte años después y el falso progreso

Para llegar a Asunción, Sr. Chinarro ha pasado previamente por Perspectiva Caballera (2014), y El Progreso (2016). El de 2014, fue un trabajo limpio, que en su momento describimos en Crazyminds como una vuelta a sus orígenes, sin extravagancias, con la extraordinaria capacidad de no repetirse hasta caer en una tediosa rutina. Por otra parte, El Progreso fue un disco grabado de nuevo al abrigo de J, en el Refugio Antiaéreo. El trabajo mano a mano de Luque y J dieron como resultado un disco que lleva a concluir que el progreso es una gran mentira, sin recurrir a letras o sonidos iracundos. Temas como La Ciudad Provisional, donde de nuevo el folclore, sevillano en este caso, está muy presente, contrasta con temas intensos y tiernos como el tema que da nombre al disco, El Progreso, cantado a dúo con Soleá Morente. 

Es difícil repasar una carrera de casi veinticinco años de carrera. Sin embargo, lo que ha quedado claro es que, permitiéndome utilizar el refranero, con menos éxito que Sr. Chinarro seguramente, “algo tendrá el agua cuando la bendicen”. Y es que si el fan sigue fiel a Sr. Chinarro, es porque ha logrado la difícil tarea de reinventarse a lo largo del tiempo sin perder su esencia. Veremos si su último trabajo, Asunción sigue esa constante. De momento, escuchadlo, disfrutadlo, y permaneced atentos a CrazyMinds si queréis saber nuestra opinión.

Escucha Asunción de Sr. Chinarro en Spotify y en Apple Music.

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