Glen Hansard, paralelismos y cruces junto a Van Morrison

Glen Hansard, paralelismos y cruces junto a Van Morrison

Conocí a Glen Hansard hace años a través de la película Once (2007), como otra mucha gente. Lo que no sabía, era la cantidad de cosas que descubriría a partir de esa película, como por ejemplo, a otro genio de la música (que no es un descubrimiento en absoluto), Van Morrison. Ya había escuchado canciones del de Belfast antes de eso, es prácticamente imposible huir de sus clásicos, MoondanceCrazy love o Brown eyed girl, por poner solo tres ejemplos, forman parte de la historia de la música. Pero en esa película, Glen Hansard interpreta dos magníficas versiones de Van MorrisonInto the mystic y And the healing has begun. Y fueron estas versiones las que finalmente me lanzaron a adentrarme en la obra del león de Belfast casi al mismo tiempo que en la del propio Glen Hansard, y encontrando ciertos paralelismos.

Van Morrison es uno de los músicos imprescindibles en cualquier lista de los mejores autores de la historia de la música, introducido en el Salón de la fama del Rock hace ya quince años, en el Salón de la fama de la música irlandesa, Caballero de la orden británica… no le faltan premios y reconocimiento, más que merecidos, tanto por su época junto a Them, como por su trayectoria en solitario. No es de extrañar, ya que uno de sus grandes valores ha sido introducir las raíces irlandesas en los géneros que ha explorado a lo largo de su carrera, que pasan por el soul, jazz, o por supuesto el rock a lo largo de sus más de cuarenta discos. Entre los cuales hace un particular homenaje a su tierra con Irish Heartbeat (1988), álbum que recoge una reinterpretación de temas clásicos irlandeses junto a nuevas canciones de la misma temática.

Glen Hansard, mientras tanto, ha pasado por The Frames y The Swell Season, para ahora regalarnos tres discos en solitario de lo más interesantes: Rhythm and repose (2012), Didn’t he ramble (2015) y Between two shores (2018). En ellos encontramos una evolución de sonido que nunca se aleja de las mismas raíces. Especialmente notable en Didn’t he ramble, donde todo el disco se esconde en una mística irlandesa, con temas como McCormack’s wall o Lowly deserter, ambientada en la guerra civil irlandesa.

Dentro de este mismo disco, hay una canción que el propio autor confirma que compuso pensando en Van Morrison, Her Mercy. Glen Hansard cuenta que, cuando le enseñó la canción a su amigo Damien Rice, éste le comentó bromeando que efectivamente parecía “una de las malas canciones de Van Morrison”.

Y es que, una vez que se escuchan las canciones de ambos intérpretes, no es difícil encontrar la similitud e influencia, en cuanto a las estructuras, tonos y recursos. Si nos centramos por un momento, no es difícil imaginar las canciones de uno en boca del otro, y viceversa.

Desde sus inicios, las carreras de ambos autores han seguido líneas paralelas, con distancia y similitudes a partes iguales:

Van Morrison, líder de Them

La banda norirlandesa, fundada en 1964 fue vendida como parte de la “invasión británica” a Estados Unidos, dejando ocho álbumes e impulsando la carrera en solitario del león de Belfast. Su estilo, que variaba desde el rock hasta el R&B, fue una clara influencia para otros grandes grupos, como por ejemplo The Doors o Patti Smith, que versionaron su “himno” Gloria.

Dentro de su particular estilo, no faltan los mencionados guiños a la música irlandesa, ya sea en las letras, estructuras de composición, narrativa, instrumentación…

Glen Hansard, líder de The Frames

The Frames, banda fundada en 1990 por Glen Hansard, y aún en activo, mezcla estilos desde el rock hasta su característico noise, pasando por el folk, y, por supuesto, al igual que en el caso de Them, sin olvidarse de las raíces irlandesas, en este caso, mucho más marcadas (principalmente por el mayor peso de la guitarra acústica del propio Glen Hansard). Suman siete discos de estudio junto a dos directos, y han servido para acompañar a las composiciones de Glen Hansard hasta su paso junto a The Swell Season, y, posteriormente, su carrera en solitario.

Damas y caballeros, Van Morrison

La carrera de Van Morrison despega en 1967 con Blowin’ your mind, que abre con la que probablemente sea la joya de su corona, Brown eyed girl. Se consolida con Astral weeks (1968), y termina de eclosionar con Moondance (1970), estando estos dos últimos discos considerados entre los mejores de la historia. Una fuerte presencia de guitarra acústica, con unos ritmos muy marcados, y tan personales que prácticamente solo pueden ser tocados por el mismo Van Morrison (no por difíciles, sino por ejecutarlos con esa soltura dentro de la simpleza).

Le han acompañado durante toda su carrera varios factores:

Una productividad y un hambre atroces: debutar a ritmo de tres discos en cuatro años, siendo dos de ellos de la repercusión que fueron.

Facilidad para componer e innovar: creando un subgénero como el celtic soul, y aportando canciones tan frescas, personales, y diferentes entre sí. Cuesta reconocer al autor de Astral weeks en Moondance (por poner ejemplo solo en sus tres primeros discos), cuando aún solo estaba comenzando su legado, para sorprendernos aun a día de hoy.

Como ya se ha dicho anteriormente, estamos ante la carrera de un auténtico genio, pero como todo genio, con idas y venidas. Su carácter, otro de los factores que le han acompañado, le ha llevado a protagonizar anécdotas de lo más desagradables (no presentarse en sus conciertos, anularlos a los veinte minutos de empezar, o salir y no cantar), y es quizás su mayor enemigo.

Y a continuación, Glen Hansard

La carrera en solitario de Glen Hansard no comienza hasta 2012, con Rhythm and repose. Una carrera en solitario que ya se venía anticipando desde la banda sonora de la ya mencionada película Once (2007), y sus trabajos con The Swell Season, donde se turnaba las canciones con Marketa Irglová. Por eso, este debut no resultó nada extraño, pero totalmente satisfactorio. Dio paso al ya mencionado Didn’t he ramble (2015), y al disco que está promocionando actualmente, Between Two Shores (2018). En ellos nos chocamos con canciones de todos los estilos, pero igualmente, composiciones frescas, innovadoras, que exploran nuevos frentes, y que hacen gala del orgullo irlandés.

Dentro de estas composiciones, es imposible obviar, al igual que en el caso de Van Morrison, los ritmos tan personales a la hora de tocar la guitarra acústica. Mientras hablábamos de la naturalidad y simpleza de unos, ahora toca destacar la complejidad y fuerza de Glen Hansard.

Al igual que destacan la evolución del sonido, y los retos que afronta el autor en sus discos, a cada cual más ambicioso en cuanto a composición y sonido. Y es que, el cantautor de Dublín separa sus pasos de los de Van Morrison a la hora de afrontar los discos, ya que no da un paso en falso y se toma su tiempo para preparar nuevo material y analizar cuál es el siguiente escalón.

Aunque bien es cierto que la actual situación de la industria musical no tiene nada que ver con la de los sesenta y setenta.

Por otra parte, si bien hablábamos del carácter de Van Morrison como su mayor enemigo, no podemos decir lo mismo de Glen Hansard, ya que a día de hoy sigue mostrando pasión por lo que hace, y agradecimiento por poder dedicar su vida a ello. Abierto a la improvisación, participativo con el público… incluso hace unos meses, apareció un vídeo en el que cantaba con unos aficionados que lo reconocieron en un fish and chips.

El cruce entre dos genios

Contaba Glen Hansard hace años en una entrevista cuando conoció a Van Morrison, con veinte años gracias a una amiga, de la familia Guinness, que le invitó a una fiesta en Dublín. Tras la cena, los invitados fueron avisados de que Van Morrison iba a cantar unas canciones junto a Jerry Lee Lewis.

Tras varias canciones, preguntó si había alguna petición, y ante el silencio, el joven Glen Hansard, se animó a pedir Hungry for your love, y fue cuando el de Belfast, reparó en su presencia. Para decirle que no lo conocía y que qué hacía en la fiesta, pidiendo canciones. Ante este encontronazo, Glen Hansard cuenta que abandonó la casa sintiéndose culpable, y más tarde fueron a buscarlo para pedirle que cantase una canción. Al volver, el de Belfast le dio la guitarra y se fue de la habitación, pero, al escuchar la primera canción, volvió y se sentó junto a él.

Al terminar de cantar, Van Morrison le preguntó qué canción le había pedido, y que si sabía tocarla, lo hiciese él. Cantaron juntos, y después de eso le pidió que se fuesen juntos con la guitarra a otra habitación para intercambiar canciones.

Glen Hansard sigue contando emocionado que estuvieron cantando canciones durante más de hora y media, y en ese cruce, en esa fiesta, empieza a trazarse la línea paralela entre ambas carreras.

Canciones cruzadas

Anteriormente se mencionaron las versiones que Glen Hansard había hecho de dos canciones de Van Morrison para la banda sonora de la película Once, la lista de canciones interpretadas por ambos (hasta donde conozco), es algo mas larga:

    • And the healing has begun:- Van Morrison, Into the music (1979)

– Glen Hansard, Once OST (2007)

    • Into the mystic– Van Morrison, Moondance (1970)– Glen Hansard, Once OST (2007)
    • Astral weeks– Van Morrison, Astral weeks (1968)– Glen Hansard (no suele faltar en sus directos)
    • Raglan road- Van Morrison, Irish heartbeat (1988)– Glen Hansard, The Auld Triangle (2010)

      *Originalmente es un poema irlandés de Patrick Kavanagh, y transformado en canción por Luke Kelly, de The Dubliners.

Ante todas estas canciones, cruces, similitudes y diferencias, solo queda apreciar la obra de ambos compositores.

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