¿Qué fue de… Leftfield?

LEFTFIELD

Se suele decir que los autores más prolíficos son los que cambian el rumbo de la música. Parece que es necesario una sobreexposición a los medios y varias decenas de temas para considerarse mito. Hay músicos que desmienten estos topicazos ridículos. Bandas como Leftfield demuestran que el talento y la innovación pueden ser fugaces y permanecer para siempre entre nosotros. Es similar a lo que sucede con el fulgor de las estrellas muertas hace millones de años. Su breve presencia en el universo no es olvidada debido al poderoso embrujo de luz que transmiten aún.

Los 80 se convierten en un verdadero vivero de varios movimientos que se solidificarán en los noventa. La electrónica avanza pasmosamente y gracias a nuestro adorado Giorgio Moroder, a Kraftwerk y Tangerine Dream y a los primigenios DJs de Detroit o Chicago, los sintetizadores dominan el panorama. Provocan que muchos chavales dejen sus guitarras o sus micros aparcados para probar suerte con sintetizadores o mesas. Un par de percusionistas residentes en Londres deciden explorar por separado las fascinantes posibilidades de los nuevos y sofisticados instrumentos electrónicos que van paulatinamente apareciendo y mejorando en calidad.

Neil Barnes y Paul Daley son dos veinteañeros con talento para la percusión. Se conocen en un bar de Jazz. Reflexionan acerca del potencial del sample y el sintetizador. Residen en Londres y se encuentran con el caldo de cultivo del que florecerá la electrónica dominadora en todo el continente durante la siguiente década. Chemical Brothers, Prodigy, Orbital o Underworld esperan su oportunidad en algún local mugriento. Ambos colaboran con varias bandas convencionales como A Man Called Adam, The Rivals o Brand New Heavies. Se sumergen en la mundo ravero de finales de los ochenta.

Deciden pasarse a la producción. Barnes prueba suerte como DJ en el Wag Club. Acompaña a sus ritmos de instrumentos de percusión. Coincide con Paul trabajando los timbales del primer club de The Sandals, el Violets. Es 1989. Inspirado por Afrika Bambaata, se lanza a crear un single contando con las premisas virtuales que ha visualizado durante la escucha de la nueva ola de electrónica. Apuesta por un estilo que fusiona la contundencia de bajos del dub, la alegría del reggae y el refinamiento del house. Edita Not Forgotten, un tema por pulir en el que se intuyen sus influencias y su posterior sonido. Para limarlo al máximo estéticamente, echa mano de su viejo amigo Paul Daley. Su última colaboración juntos se había saldado con una gran canción – Dixie Narco – de una banda en progresión como Primal Scream. La idea de Barnes es lanzar un single con Not Forgotten acompañando a otra pieza que había compuesto recientemente de nombre More Than I Know. Daley y Barnes se entienden a la perfección desde un principio y finiquitan un par de buenas canciones. Neil entiende que “su trabajo suena a 15 años de frustración saliendo en una única grabación”.

Lo lanza Outer Rhythm, subsidiario del sello Rythm King. El single es aupado a los altares por la revistas especializadas en música electrónica. Acuñan un término para referirse a él. Esa palabra funda un movimiento que responde al nombre de Progressive House. Es Mixmag quien crea la etiqueta y quien difunde la obra de los dos chicos de Londres. Los clubs comienzan a recrearse con el tema al tiempo que explota la cultura de club en la capital británica. Ese sorprendente éxito y sus ganas de experimentar les conduce a fundar Leftfield. El origen de esta denominación se debe a un nombre desechado por Barnes para su primera canción Not Forgotten. Se encuentran con un problema añadido con el que no contaban.

Su problemático contrato con Outer Rhythm Records les impide comercializar su trabajo. Deciden pleitear en pos de su libertad. Mientras la justicia se pronuncia, los chicos del sintetizador producen para React 2 Rythm, ICP, Supereal, Inner City, Sunscreen o Ultra Naté. Embellecen dos remixes destinados a David Bowie y su single Jump They Say. Bowie se queda impresionado ante la clarividencia de sus nuevos productores. Se rompe el contrato con su belicoso sello. Al fin pueden volar libres.

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La primera decisión de la nueva banda es contar con colaboradores estelares, a imagen y semejanza de lo que hacen sus contemporáneos Underworld y Chemical Bros. Earl 16 y Cheshire Cat participan en el primer single genuinamente Leftfield. Release The Pressure supone una importante carta de presentación en 1992. Se habla de una nueva ruta electrónica hacia el éxito. Pocos meses después, las discotecas del Soho comienzan a pinchar incesantemente Song of Life. Su refinamiento y sofisticación la convierten en idónea para esa nueva vida de libertinaje, drogas y house. Todo se reinventa y el Ministry of Sound se proclama vencedor entre las propuestas punteras de ocio juvenil. Leftfield viene a elevar el de por sí excelente nivel de la electrónica noventera en las islas. Es 1993 cuando un tema diferente irrumpe un Halloween como el de esta semana pero hace exactamente 20 años. El tiempo no perdona a nadie. Nos hacemos mayores. Alcanza directamente el #13 de las listas británicas. La canción fluye por toda Europa como un himno. Uno de los primeros temas electrónicos masivos en tratar de estimular un cambio de mentalidad. Open Up es trasgresión y un llamamiento generacional a la libertad de pensamiento. Si les hubiéramos hecho caso quizás no nos encontráramos donde estamos a día de hoy.

El mítico vocalista de los Sex Pistols, John Lydon, pone voz a este hit. La NME exclama extasiada: “Es la canción que todo el mundo esperaba de Lydon”. Mentalidad punk al servicio del sintetizador. Lo mejor del synth pop de New Order se besa con la elegancia industrial de Cabaret Voltaire. Open Up se hace omnipresente en la década, sonando en radio-fórmulas, discos y películas como Hackers. Film de discutible calidad pero con una sorprendente acogida popular. Su popularidad despega y deciden centrarse en lanzar su primer álbum al mercado. Leftism se convierte instantáneamente en uno de los mejores discos de los noventa y en una referencia dentro de la electrónica. Disco ecléctico con brillantes acabados y sofisticados giros hacia el dub, el house de vanguardia, el breakbeat e incluso el techno.

Nominan el LP para los Mercury de 1995. Leftism tiene la poca fortuna de toparse con un inconmensurable Dummy de Portishead que se lleva final y merecidamente el prestigioso galardón. Lanzan el single Original, uno de sus referentes durante su carrera. Les acompaña al micro Toni Halliday. Apenas un mes más tarde Djum Djum pone voz a Afro Left. Una excusa maravillosa para rendir un tributo más a Afrika Bambataa.

Debutan en directo y entre una gran expectación. El lugar elegido es Ámsterdam. La policía holandesa se moviliza pocos minutos después del inicio del concierto. El volumen del sonido excede ilegalmente los límites permitidos. El técnico de sonido es arrestado y el concierto suspendido. Excelente manera de ganarse un mito. Días después en Bélgica, 30 personas demandan a la banda por causar daños en sus oídos. La promotora se ve obligada a ingresarles el importe de la entrada al evento. Un titular en la prensa belga reza: Leftfield too loud.

En 1996, el grupo actúa en la Brixton Academy de Londres, siempre un gran reto para cualquier formación musical. Vuelven a saltar por los aires los limitadores de sonido. Lo cual tiene una consecuencia rápida y efectiva. Se prohíbe a Leftfield actuar en la Brixton para siempre. La banda se defiende argumentando que se veta a su equipo de sonido, nunca a la calidad de su música. Ese mismo año, su A Final Hit es inmortalizado en una de las mejores escenas de la historia reciente del cine gracias al ingenio creativo de Danny Boyle en la generacional Trainspotting.

Rebajan su actividad, aunque no cesa la preparación de nuevo material para su segundo LP. Mientras el mundo aguarda el resultado de su aislamiento, en 1998 la revista Q a través de sus lectores elige Leftism como el 80º mejor disco de la historia. 1999 ve nacer una hermosa criatura.

Rhythm & Stealth tiene un estilo similar a su antecesor aunque al mismo tiempo no tiene nada que ver. Los chicos han evolucionado junto a su música, que se presenta en sociedad muy sugerente y coqueta. Las colaboraciones con la banda se convierten en un desfile de talentos. Roots Manuva, Afrika Bambataa y MC Cheshire Cat, venido desde Birmingham. De nuevo es nominado a los Mercury aunque se encuentra injustamente con el triunfo de Badly Drawn Boy y su The Hour of Bewilderbeast. El #1 en las listas le abraza pocas semanas después de su lanzamiento. De sus entrañas brota Phat Planet, un melodioso y pegadizo single que logra una repercusión mundial tras su inclusión en un popular spot de Guinness que es nombrado por Channel 4 el mejor anuncio del año, y en otra publicidad de enorme eco a cargo del Volkswagen Polo. El single Afrika Shox alcanza gran celebridad al unir al fin a Leftfield con sus adorados Afrika Bambataa. La generación de los 90 inserta en su imaginario colectivo el fabuloso clip ideado para la promo del tema. La firma de Chris Cunningham convierte en una obra maestra esos minutos de metraje musical.

Los lectores de Q Magazine vuelven a acordarse de su Leftism situándole como el disco número 34 entre los mejores álbumes británicos de la historia. Aprovechando el tirón, su sello decide reeditarlo con notable éxito. Sin salirnos del año 2000, Snakeblood, un tema atmosférico que supone un simposio de virtudes de la banda, se inserta en la caótica y exótica La playa, con Leonardo Di Caprio mostrando canillas en Tailandia. De nuevo, el cineasta Danny Boyle vuelve a reivindicar el talento de sus compatriotas. El 20 de mayo vuelven a la Brixton. En esta ocasión, el directo se desenvuelve sin problemas relacionados con la acústica o el volumen. La sala se ha preparado con anterioridad reforzando con yeso techos y paredes.

Swords se lanza en los últimos meses de 2000 y el single sirve como cierre discográfico a una carrera breve, intensa y fastuosa. Neil & Paul se cansan de sí mismos. Deciden abordar proyectos personales ajenos a la banda y más próximos con la producción musical. En 2002 se hace oficial la disolución de Leftfield. No obstante, la morriña se hace presa de ambos y deciden regresar en 2010 para ofrecer una serie de conciertos en suelo británico y por Australia. El 20 de mayo se inaugura la gira en la sala fetiche de Neil & Paul: la Brixton. En el local londinense cierra el tour en diciembre de 2010. Poco después de esta gira, Neil y Paul debaten sobre la conveniencia de seguir con Leftfield o centrarse en sus respectivos proyectos personales. Neil Barnes decide proseguir con la banda en solitario.

En 2012, aparece un disco en directo denominado Tourism donde se repasa lo mejor de la gira de 2010. Este mismo año actúan junto a MANDY o Laurent Garnier en un evento benéfico cuyos beneficios se destinan a las víctimas infantiles de los conflictos bélicos. Se celebra, aunque ya casi resulte redundante, en la Brixton Academy. Un año más tarde, se rumorea su regreso y se espera que se produzca en el Playground Festival en UK. No obstante, dicho concierto no se llega a concretar. A pesar de ello, los rumores sobre su regreso son persistentes y se da por viva a la banda a la espera de nuevo material o nuevas actuaciones. Los miembros de Leftfield prosiguen con sus vidas y carreras musicales ajenas a su banda.

Una banda que consiguió evolucionar la música electrónica hasta convertirla en icono de una generación entera. Su influencia va más allá de pequeños matices y se espera que sea mucho mayor en el momento en el que se abandone el dance y se apueste por la contundencia no exenta de refinamiento. Y todo eso a través de un par de manuscritos legados por estos iluminados como si de sabios de la Biblioteca de Alejandría se tratasen. Hasta su esperado regreso seguiremos soñando con sucios garitos donde las noches salvajes a ritmo de Leftfield no sean un sueño en la madrugada ni una pesadilla al amanecer.