Muse – BBK vs The Strokes – PS. ¿Cuál es mejor confirmación?

MUSE - THE STROKES

Estamos en noviembre, pero ya comienza una nueva edición de la Guerra de los Festivales. De pronto, en tan solo dos días nos hemos encontrado con dos grandes confirmaciones, Muse al BBK y The Strokes al Primavera Sound. ¿Cuál de ellas es mejor? ¿Cuál es más atractiva? Veamos lo que piensan dos de nuestros colaboradores al respecto…

Rocío Sánchez, por ejemplo, defiende la confirmación de Muse en el BBK…

Yo no he venido aquí a hablar de mi libro, he venido a defender la candidatura de Muse en el BBK Live 2015 como si fueran las próximas elecciones generales.

No tenéis ni la más remota idea del acierto del festival de Bilbao lanzando el nombre de Muse, así, sin acompañamiento ninguno, y adelantándose una hora al anuncio del NOS Alive, que también ponía a los de Matt Bellamy como cabezas. Con las ganas que tenía el pueblo español de ver a Muse desde la última vez que pisaron el país (Barcelona, 2013), son más que suficientes para animar la venta de entradas. Con un poquito de confianza en el festival que le ha dado las mayores alegrías de cartel a mis gustos musicales, ya estoy rentabilizando el abono que me compré apenas unos minutos después de enterarme de la confirmación. Y apuesto a que no soy la única.

Con el tema de las entradas y de los festivales (a precio actual), lanzo aquí la primera piedra: ¿prefieres ver a Muse por 104€ o a The Strokes por 145€?

Mientras que la confirmación de Muse me parece un paso inteligente, de alguien que aprecia su música, su directo y quiere celebrar un décimo aniversario del festival por todo lo alto, la apuesta de Gabi Ruiz para su PS me parece cutre, la mires por donde la mires. Y explico por qué a continuación.

Si bien la presentación del cartel de año pasado con su lona gigante anunciando a Arcade Fire un día porque sí, y con una película para completar la lista de nombres me emocionó desde mi lado más fan del marketing musical, este año repetir el truquito de alquilar fachada y toldo me parece poco original. Confirmando así, y confirmando a The Strokes sólo pierden todo aquello por lo que el Primavera Sound se caracterizaba: ser especiales. Parece que comprar la exclusividad de la familia Butler y su Reflektor les ha dejado sin ganas. Y ahora son The Strokes. Y a mí me suena a que han pasado de pedir una exclusividad a contratar a Julian Casablancas y cía porque apenas han dado conciertos con su último álbum Comedown Machine. Y eso ya no es que el Primavera Sound tenga ese punto a favor de lo único y particular, sino que se aproveche de lo que The Strokes se ha “creado”. El festival barcelonés ha dado un paso más en el postureo melómano: hacer postureo del postureo. Un “¡AVANCE!” más en esta máquina tragaperras.

Decía una compañera colaboradora que «ambas bandas tienen algo en común: antes eran mejores. Empezaron brillantes y se echaron un poco a perder». No puedo estar de acuerdo. The 2nd Law es un álbum diferente, más flojo en momentos pero que sigue teniendo esos himnos de estadio que siempre han caracterizado a la banda. No escucho una caída en Muse, escucho un álbum que se distingue de la maravillosa uniformidad, de la uniforme genialidad del resto. Veo una evolución que va a continuar con el nuevo disco que ya están preparando y que cuenta con la producción de uno de los grandes, Robert Lange (AC/DC). Señores, si se deciden por pisar el BBK Live y ver a Muse, tendrán ante sus ojos un directo espectacular e imprescindible, una fuerza y una energía en el escenario que levanta estadios, arenas y tormentas de decenas de miles de personas al mismo tiempo. Verán como cada detalle visual y sonoro está bien mimado y forma parte de un mosaico sensacional (porque despierta sensaciones y emociones) y grandioso que es la actuación de una de las bandas más importantes del planeta en la actualidad. Serán testigos de una recopilación de piezas musicales que bien se podrían considerar obras de arte, lideradas por un prodigio como es el señor Matt Bellamy. Muse hace algo más que rozar la perfección en sus conciertos. Ir a ver a Muse va más allá de ir a la Meca: no basta con verlos sólo una vez en la vida, sino que hay que hacerlo siempre que se nos brinde la oportunidad.

Y frente a este trío de ases tengo a The Strokes. Cierto es que a estos no les he visto en directo, ni por supuesto este último año, ni en ocasiones anteriores. Así que no puedo criticar eso, pero tengo la seguridad de que, si es cuestión de mostrar potencia y calidad sobre las tablas, tienen muy complicado mejorar un concierto de Muse. Y, ¿qué se puede decir de uno de The Strokes? No he escuchado tanto elogio unánime hacia sus directos, ni hacia la banda en sí. Estás viendo a The Strokes, genial, pero no a uno de los mejores grupos actuales. Estás escuchando grandes canciones, pero sabes que no son himnos.

Respecto a lo que decía mi compañera, resulta que en ellos sí que he visto una caída clara marcada por Comedown Machine, y me he chocado de frente con un disco que no encontraba por dónde cogerlo. Algunos lo llamarán experimentación, yo lo llamo golpe de bruces contra el suelo. ¿Qué nos va a presentar The Strokes en el Primavera Sound después de un álbum sin fundamento en el que ni ellos mismos han creído? ¿Debemos tener esa credibilidad por ellos? Me parece perfecto que queráis escuchar hitazos como Under Cover of Darkness, Juicebox, Last Nite o Reptilia en directo. No os niego que no vaya a molar. Yo misma querría verlo. Y anda que no es guay ir al Primavera Sound. Ni que fuera un mal festival. Para nada. Bienvenido sea un evento musical que nos sitúa en el mapa considerablemente a nivel internacional, no seré yo la que diga que no si tengo ocasión.

Pero pongamos las cartas sobre la mesa: Muse en el BBK Live o The Strokes en el Primavera Sound. Ante las dudas que te pueden sugerir los segundos, os digo que si escogéis a los primeros, sí que tendréis la seguridad de que no os habréis equivocado.

 

Por otro lado, tenemos a Román De Arquer defendiendo la “candidatura” de The Strokes en el Primavera Sound.

La polémica siempre está servida con The Strokes. Pase lo que pase, publiquen lo que publiquen, recibirán palos o elogios. Aunque en estos últimos años la tendencia se decanta hacía una crítica algo más negativa que positiva. Su reciente confirmación para el Primavera Sound 2015 ya está dando de que hablar: que si no son dignos para una primera confirmación, que si ya no interesan, que menuda decepción… Pero algunos seguimos disfrutando de esta banda neoyorquina con innegable talento y otros muchos querrán experimentar su directo. Sus inicios con Is This It fueron excepcionales. Un disco capaz de convencer tanto a los críticos como a los fans con un amplio abanico de singles. Sin embargo, lo que vino después nunca acabó de gustar de la misma manera debido a que el listón estaba tan alto que se les hizo imposible repetir la hazaña.

La sensación para muchos es que con cada disco han ido empeorando hasta el punto de que cualquier cosa que publican ya queda a merced de la mediocridad. Aunque eso no quita que su repercusión siga siendo enorme, ya sea para bien o para mal, siempre se habla, y mucho, de ellos. Lo suficiente como para que la organización del PS15 confíe en ellos como su primera confirmación al cartel. Pero independientemente de eso, aún muestran dotes de su talento en sus trabajos. Pasada la fiebre del primer álbum nunca dejaron de compartir canciones de altísimo nivel en sus lanzamientos posteriores. El cómput global no aportaba esa frescura con la cual se abrieron paso en el mundo de la música, pero generalmente sí cumplian. A un gran sector del público, de primeras, le suena diferente y ya no se molesta en darles una segunda oportunidad. First Impressions of Earth inició la preocupación de muchos fieles oyentes respecto el futuro del grupo. Seguidamente, Angles sorprendió con un sonido inesperado e impropio de The Strokes. Los que no lo aceptaron, lo odiaron. Los más tolerantes le encontraron el puntillo y pudieron disfrutar de él. Algo parecido pasó recientemente con Comedown Machine. Cuando desvelaron el single One Way Trigger las críticas negativas y las mofas inundaron foros y redes sociales. Y yo entiendo que sea frustrante ver como un grupo que una vez te apasionaba decide cambiar de rumbo y explorar otros caminos tan diferentes e imprevisibles, pero eso no implica que estén fracasando y ya no valgan una mierda. Su quinto álbum es muy completo y demuestra que este quinteto se puede permitir el lujo de tocar múltiples registros con un buen resultado final. Hay que ser sinceros, si Comedown Machine fuera de un grupo anónimo, otro gallo cantaría. Desafortunadamente los prejuicios son muy pegajosos.

Luego está la pregunta de si encajan en el PS15. A día de hoy, ¿qué no encaja en este festival? Con el tiempo han tocado infinidad de géneros y cada vez se aleja de ese estilo independiente que representaba a uno mucho más mediático. No es que pierda el toque indie, pero el dar entrada a mucha variedad obliga a que tenga menos relevancia en el cartel. The Strokes, por lo tanto, cumplen con las características necesarias para ser un cabeza debido a esa repercusión ya mencionada y su demostrada calidad.

Mientras Gabi confía en Casablancas, el BBK y el NOS Alive ya ha presentado a Muse. ¿Serían estos una mejor opción? Pues lo cierto es que es más difícil ver a The Strokes por Europa que a Muse, además de ser una gran ocasión para que tiren de clásicos y demuestren que sus obras más recientes valen la pena en directo. Pero no nos engañemos, si llegan a confirmar a Muse en lugar de The Strokes, las críticas habrían aflorado también. El inconformismo no tiene límites.

 

Y vosotros, ¿qué bando elegís?