Debate Crazyminds: Optimus Primavera Sound 2012 en Oporto, ¿a favor o en contra?

OPTIMUS PRIMAVERA SOUND

Como ya sabéis y os contamos ayer, habrá un festival gemelo/clon/queráis llamarlo del PS en Oporto bajo el nombre Optimus Primavera Sound. La noticia, que ya llevaba rumoreándose hace tiempo, fue acogida de forma positiva por la mayoría de nuestros colaboradores, aunque no por todos. Así que teníamos una oportunidad perfecta para el debate. Y aquí tenéis el resultado:

A FAVOR

Mireia Mora

Ayer se confirmó. Oporto es la ciudad elegida para celebrar el Optimus Primavera Sound. Y digo sin titubear que los chicos del PS pueden estar muy contentos y satisfechos. Y yo también. ¿Por qué? Porque nos encontramos frente a un proyecto musical afianzado y respetado, que puede permitirse (y sólo los grandes pueden permitírselo) salir de casa y muy probablemente triunfar. Mejor será no recordar el fracaso de Sinnamon y su Summercase simultáneo en Madrid y Barcelona.

 

Me parece interesante la idea de franquicia, pues detrás de la marca PS, está el gusto exquisito y la red de contactos (aún más importante que el gusto), de Gabi y compañía. Además, la propuesta portuguesa de Oporto es del todo adecuada por ser una ciudad con similitudes importantes con Barcelona. Y es que Oporto es la verdadera capital cultural de Portugal, les duela o no les duela a los lisboetas.

 

Diversificar la territorialidad de las propuestas culturales es un elemento esencial a tener en cuenta en el mundo globalizado en que vivimos. Ofrecer propuestas artísticamente estimulantes en enclaves distintos, además, promueve la economía del lugar y facilita el acceso a más público, lo que a una servidora le pesa considerablemente.

 

Pero, para qué negarlo, esta nueva iniciativa es sin duda una vuelta de tuerca más a un proyecto que ya funciona y que podría quedarse ahí. A los chicos del PS les gustan los retos y aquí está la demostración. Me aventuro a predecir que el Optimus Primavera Sound será un éxito de público y crítica y que sólo será la primera edición de muchas otras iniciativas que se darán por el mundo gracias a la creatividad de la promotora Primavera Sound.

 

Olga Font

El modo en el que se llevan a cabo los conciertos ha cambiado considerablemente en los últimos años, sobre todo por el acceso que el público tiene a la música, mucho más fácil que hace unas décadas. Por mucho que las casas de discos y la SGAE se quejen al respecto, son la causa de circunstancias positivas sobre todo para los músicos; los discos nuevos se extienden de un modo rapidísimo, el público tiene mucho más donde elegir y lo hace; hay más bandas a las que quiere ver en directo, por lo tanto, más festivales que nunca y la frecuencia de conciertos es mucho más variada que hace unos diez años. Consecuencia: más músicos de gira, con lo cual sus beneficios, de un modo u otro, han aumentado.

 

Por otra parte, la gente suele ir a un festival porque hay varios en el cartel que les llaman la atención, pero es una manera estupenda de conocer otras tendencias y nuevos grupos. Si tenemos en cuenta las dimensiones del Primavera Sound, es muy difícil haber oído previamente a todos los que actúan. Y por si fuera poco, el estilo del este festival siempre ha sido sacar a la luz grupos nuevos, a menudo apoyados también por medios de comunicación especializados como el Rockdelux o Pitchfork,  tendencias conocidas por los que allí acuden.

 

En conclusión, el hecho de que se amplíe más allá de nuestras fronteras me parece una oportunidad muy buena para la difusión de este tipo de música, para las bandas, y estupendo para la gente que está más cerca de Portugal. Y si a eso añadimos el interés de los promotores por tocar cerca del mar, la idea me parece fabulosa.

PRIMAVERA SOUND

EN CONTRA

Laura P. Calle

Ayer y hoy los medios recogen la noticia sobre la nueva “sucursal-fusión” entre Barcelona y Oporto. El nexo esta vez es la música. El festival Primavera Sound se ha consagrado durante los últimos años como uno de los festivales más fuertes de Europa. Con un cartel intachable y una organización impecable es, sin duda, un festival de referencia.

Y, claro, si empiezas a avistar la cumbre parece que ya no tienes de qué preocuparte. Lo natural es que se tienda a perseguir nuevas metas. Eso es lo que ha debido de pasar por la cabeza de los organizadores del festival barcelonés al decidir ampliar el formato tomando como punto de encuentro la ciudad portuguesa de Oporto. La historia está clara, buscan similitudes “geoaspectuales”, un buen emplazamiento, se negocia, se abren fronteras y ¡PUM! Lo tenemos: “El Festival Primavera Sound se expande”. Pero, ¿de verdad alguien cree en esto?

Quiero decir, cuando uno empieza a interesarse por un festival, todo es claro. FIB, Werchter, Glastonbury, Reading… hasta el pequeño Ebrovisión, todos tienen una cosa en común. El lugar es indiscutible. Hasta ahora, cuando alguien decía Primavera Sound, hasta el más pintado entendía que lo que había detrás era Barcelona. De hecho, parte importante de la identidad de un festival es el sitio en el que se celebra (porque es una fiesta). Es más, que levante la mano el que ha dejado de acudir a alguna cita musical de este calibre, precisamente, porque había otros sitios indiscutiblemente más apetecibles. Que tire la primera piedra el que no haya disfrutado de un festival por el encanto del lugar, por cercanía, por la gente, por mantenerse original, por genuino. No tiene sentido cambiar o ampliar cuando las cosas funcionan. ¿Es realmente necesario?

Y, ¿van a compartir cartel? ¿Qué une y qué diferencia a un festival con el mismo cartel? El lugar. ¿Por qué dejar de rendir homenaje a la ciudad condal, que además es española, si ha sido el origen de la gesta? No tiene mucho sentido. Bueno, sí. Tiene sentido desde el punto de vista de un empresario, supongo. Desde luego, si uno toma como referencia el ejemplo de Rock in Rio o Live 8… no sé, no tiene mucho que ver. Imagínate:

–         ¿Vas a ir al Primavera este año?

–         Sí, claro

–         Pero, ¿A Oporto o a Barcelona?

Tú qué crees…

 

Carlos Morán

Partiendo de la base que, en tiempos de crisis, el mercado de festivales está saturado, ¿por qué hacer uno de similares características, y sobre todo, tan cercanos geográficamente? Creo que no es necesario, ya que el éxito del mercado se basa en una diversificación de la oferta, por tanto, no veo necesario crear otro Primavera Sound en la Península.

También existe la posibilidad de que no se repita cartel entre ambos festivales, pero ello no tiene sentido, una misma promotora ofreciendo entre sí productos sustitutivos, es lo que en economía se llama canibalismo. La gente necesita identificar el festival con un tipo de música o una amalgama de grupos, por lo que crear dos, y con diferentes bandas es crear confusión. Quizá el análisis sea únicamente desde un punto de vista económico, pero al fin y al cabo, esto es un negocio.

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