Crazyminds descubre a… Royal Blood

Royal Blood son un dúo de Brighton (Reino Unido) formado por Mike Kerr (vocalista y bajista) y Ben Thatcher (batería). Esta banda destaca por varias razones. Apenas unos meses después de su formación y sin ni un solo single,  el batería de los Arctic Monkeys llevó una camiseta suya en su gran show en Glastonbury, y la formación en sí llega por poco a un año. Con todo, hasta finales de 2013 no sacaron ni un solo single, entonces fue cuando llegó la bestial Out of The Black con su b-side Come On Over. Con esto ya están recibiendo una atención mediática extrema y también una nominación a BBC Sound of 2014. En febrero sacaron su tercer single en BBC Radio 1, Little Monster, otra canción explosiva, con la misma estructura que Come On Over e igualmente contagiosa.

 

Les llueven comparaciones con grandes bandas del siglo como The White Stripes, Queens Of The Stone Age, Muse o The Black Keys dentro de que su estilo es más oscuro, metiéndose por los orígenes del garage y el noise. Aún con todo, los temas que tienen son hits que le pueden atraer a cualquiera por su facilidad para pegarse, ya están recorriéndose las radios de la mitad de su país y presentando más temas no grabados en estudio. Otra de las cosas que está sonando es que sin ni un solo EP de presentación podrían sacar disco este mismo año, o al menos eso aseguran (esperemos que no sean un caso Azealia Banks o similares), lo cual sería una grandísima noticia para el estilo, del que llevaba sin surgir una banda que sonase tan bien un par de años.

 

Uno de los detalles que más llama la atención, del que en un principio es complicado darse cuenta y que resulta esencial, es que no hay guitarrista. Mike Kerr está enorme en todos los temas utilizando pedales para el bajo y jugando con punteos casi de guitarra eléctrica, impredecible y acompañando siempre los acordes de sus gritos en los estribillos, una estrategia tan extraña como positiva. Sólo hay que oírles y no es que en directo pierdan fuerza, siendo solamente dos sobre el escenario. Tanto es así que los mismísimos Arctic Monkeys (de nuevo) les han elegido para telonearles en varios directos en mayo y enero, por tanto, no sabemos hasta donde van a llegar en la nube que se ha creado a su alrededor.

El ruido que está generando esta banda en apenas un año es muchísimo, lo bueno es que es algo real, no es algo hypeado ni tiene por qué salir mal, y en ese caso estaríamos ante el nacimiento de una de las grandes bandas en el estilo de los últimos años. Permaneceremos atentos a cada movimiento que hagan, puesto que parecen estar calculado todo al milímetro y por ahora no han dado ni un paso en falso. Puro rock y adrenalina en 2014.