WILD NOTHING – NOCTURNE

WILD NOTHINGMuchos dicen que el pop está muerto, otros que se reinventa cada día. Pero sólo unos pocos como Jack Tatum son capaces de crear algo tan maravilloso como Nocturne.

Nocturne es la idea que tiene Tatum del pop, de como debería ser, de como le gustaría que fuese. Tatum es un soñador y en su mundo perfecto el pop se ha estancado en los ochenta. Con una percusión constante, un bajo dinámico, guitarras que brillan con luz propia y una voz delicada, Nocturne se presenta como un álbum más adulto, maduro y refinado que su predecesor Gemini. En la línea de Beach Fossils o DIIV, sus once canciones se suceden entre armonías dulces porque así suena el dream pop, dulce y delicado. Sin embargo, en algunas canciones como Paradise no faltan esos sintetizadores difusos propios de la casa Captured Tracks y el resultado recuerda a Washed Out.

Se habla de Jack Tatum como “one man pop band” porque en el estudio compone solo y fuera de él le acompaña su grupo. Solo o acompañado, Tatum es un genio y la genialidad de sus composiciones se refleja también en sus letras. Sinceras y elegantes en This Chain Won’t Break (“I don’t know just what I got myself into and all I know is I can’t let go”) o sencillas, directas y, al mismo tiempo, románticas en Only Heather (only Heather can make me feel this way).

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Shadow fue elegida sabiamente como primer single dejándonos un sabor muy dulce y ganas de más. Este tema abre el disco, un disco en el que predominan las guitarras, desde las acústicas hasta las eléctricas. En Nocturne nos encontramos al Tatum más sincero, al cual le gustaría tener algo más con esa chica pero que, resignado, se conforma con lo que hay: “and I just want to let you know, you can have me, you can have me all”. En esa línea sigue Disappear Always, donde se lamenta de su soledad. Otra vez se muestra el predominio de las guitarras eléctricas pero, al contrario que en Gemini, en este álbum la voz cobra gran importancia y se escucha de forma más clara. Paradise es la sorpresa del disco, la batería deja de sonar en mitad de la canción y lo hace durante dos minutos. Mientras tanto se escuchan gaviotas y la melodía continúa creciendo hasta que aparece de nuevo la batería. Tatum ha experimentado en este álbum, quizá gracias a la colaboración de Nicolas Vernhe, que ha trabajado también con Atlas Sound y Dirty Projectors.
The Blue Dress recuerda de principio a fin a The Cure y Rheya, que cierra el disco entre teclados, a Deerhunter.

Ya estaba bastante alto el listón tras Gemini y sin embargo lo ha logrado. Excelente el nuevo trabajo de Wild Nothing. Nocturne refleja ese ambiente onírico, casi celestial, con melodías encantadoras y ese lo-fi tan elegante que Tatum sabe hacer. Un disco para soñar, por algo lo llaman dreampop.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 8/10

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  • zc

    Es genial